El mapa que definirá planes y ayudas para el medio rural asturiano

Elena G. Bandera
E. G. Bandera REDACCION

ASTURIAS

El Principado finaliza la clasificación de los tres tipos de parroquias rurales, en las que se aplicarán políticas adaptadas a sus características

11 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

En las zonas rurales campesinas se desarrollarán planes agroecológicos, en las intensificadas se mejorará la eficiencia, la rentabilidad y la integración ambiental de las agriculturas intensivas y, en las periurbanas, se potenciará el desarrollo de planes locales de agricultura para abastecer los mercados urbanos. El Gobierno del Principado ya tiene elaborado el informe que define y clasifica  en tres tipologías las parroquias rurales asturianas para tratar de compensar el desequilibrio territorial y económico actual a través de diferentes políticas agrarias, ganaderas y forestales adaptadas a las características y potencialidades de cada una de ellas.

Si Asturias se divide en 857 parroquias, a las que se añaden dos áreas no adscritas a entidad colectiva, las urbanas son 24 y las rurales 835. La mayoría, 483, son campesinas y ocupan el 67,8% del territorio regional frente al 20,24% de las 224 definidas como intensivas y el 10,30% de las 128 parroquias periurbanas. La definición de cada uno de los tres tipos de parroquias rurales se apoya en el artículo 10 de la Ley 45/2007, de 13 de diciembre, para el desarrollo sostenible del medio rural y está recogida en el informe titulado Aproximación a las tipologías de las zonas rurales de Asturias, elaborado por el comisionado para el reto demográfico del Gobierno de Asturias con la colaboración de la Consejería de Medio Rural y Cohesión Territorial y la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (Sadei).

En este informe, que presentaban ayer el consejero de Medio Rural, Alejandro Calvo; el comisionado para el reto demográfico, Jaime Izquierdo, y el director del Sadei, Ramiro Lomba, se recuerda que, aparte de la despoblación y el despoblamiento, Asturias presenta un problema de abandono de tierras y de actividades vinculadas a ellas -no solo en las aldeas despobladas, sino también en las proximidades de villas y ciudades- que ahora puede ser una oportunidad para promover cambios a favor del aprovechamiento agroecológico y paisajístico del medio rural. El informe, en este sentido, será una herramienta para definir el plan de desarrollo rural de Asturias y sus estrategias sectoriales.