¿Por qué Asturias es uno de los puntos más fríos de Europa?

Esther Rodríguez
Esther Rodríguez REDACCIÓN

ASTURIAS

Varias personas pasean por el paseo de la Playa de San Lorenzo de Gijón
Varias personas pasean por el paseo de la Playa de San Lorenzo de Gijón Alberto Morante

A pesar de que el verano meteorológico ya ha llegado, las temperaturas en el Principado se sitúan por debajo de lo normal para esta época del año

23 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

A pesar de que el verano meteorológico ya ha llegado, el Principado aún mantiene el ambiente primaveral (o invernal). Por un lado, las temperaturas se sitúan por debajo de lo normal para esta época del año, que incluso hacen que la región sea uno de los puntos de Europa donde más frio hace. En las principales ciudades asturianas los termómetros marcan los 16 grados en Oviedo y Avilés y 17 en Gijón, mientras que las capitales de alguno de los países situados más al norte registran casi el doble. En Moscú alcanzan los 34 grados, en Riga los 30; en Varsovia los 29 y en Helsinki los 27. Por otro lado, las precipitaciones aún son persistentes. Concretamente, en la zona del litoral oriental y en los Picos de Europa podrán acumular hasta 40 litros por metro cuadrado en una hora, según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).  

Pero, ¿a qué se debe esta situación? El origen del frío está en una borrasca que ha quedado parada sobre Francia. «Normalmente se desplazan de oeste a este, sin embargo, de esta manera nos afecta con su frente ocluido y nos trae con ayuda del anticiclón de las Azores, aire fresco de alta latitudes», asegura Ángel Gómez Peláez, delegado territorial de la AEMET en Asturias. Además, como en el norte de España todavía hay una vaguada en altura, este fenómeno meteorológico también contribuye al mal tiempo porque se trata de «un viento intenso que contiene aire frio, ya que procede de más al norte y sopla desde el oeste hacia el este, pero con ondulaciones hacia el sur».

Un ambiente invernal que se extenderá hasta mañana, momento en el que empezarán a aumentar las temperaturas. Hasta seis grados se incrementarán. En la jornada del jueves la temperatura máxima la alcanzará San Antolín de Ibias con 22 grados, que le seguirán La Pola y Grado con 21 grados. Por su parte, los termómetros en Oviedo oscilarán entre los 12 y 19 grados; en Gijón, al igual que Avilés, entre los 13 y 19. Además, la probabilidad de precipitación es prácticamente nula, ya que esta tan solo se sitúa en el 10%.

Para el viernes la Aemet prevé que los termómetros registren ya los 25 grados. Será San Antolín de Ibias quien tendrá la máxima. Un grado menos lo tendrá Pesoz. En cambio, Mieres, Grado, Cangas del Narcea, Laviana y Pola de Somiedo alcanzarán los 23 grados. También en las principales ciudades asturianas aumentarán las temperaturas. Oviedo oscilará entre los 13 y los 20 grados y tanto Gijón como Avilés estarán entre los 14 y 20 grados.

Un calor que se mantendrá el sábado, ya que la temperatura máxima la alcanzará San Antolín de Ibias con 26 grados. Muy de cerca le seguirán Pesoz, Cangas del Narcea, Pola de Somiedo y La Pola, ya que tendrán 24 grados. Sin embargo, Oviedo, Gijón y Avilés se situarán entre los 14 y 21 grados. Además, la probabilidad de lluvia ya se comienza a incrementar y esta ya se eleva al 30%.

Pero, aunque el buen tiempo regresa al Principado, «la vaguada seguirá sobre el norte de España con más o menos intensidad dependiendo del día» y «no se espera de momento que sea reemplazada por una dorsal, que se trata de aire caliente ya que procede de más al sur». Además, la Aemet prevé que para el domingo las temperaturas vuelvan a bajar. Estas no pasarán de los 23 grados y la probabilidad de lluvia ya es del 70%. «No hay que olvidar que el verano en Asturias tiene días de calor, pero también días frescos, algunos con lluvia», sentencia Ángel Gómez Peláez.