Así se vuelve al cole en la Asturias vaciada: «Es increíble cómo han asumido los alumnos lo que supone el covid»
ASTURIAS
Los 59 escolares matriculados en el CRA Oscos han iniciado las clases con la misma ilusión que siempre y con las medidas sanitarias aprendidas a rajatabla
09 sep 2021 . Actualizado a las 22:10 h.Con total normalidad y sin ningún incidente, así se ha desarrollado la vuelta al cole en el Colegio Rural Agrupado Oscos (CRA OSCOS), de Santa Eulalia de Oscos conformado por las escuelas de San Martín, Villanueva y Santalla. Tras las vacaciones de verano, el nuevo curso escolar 2021-2022 ha arrancado en este centro educativo con 59 alumnos matriculados. Todos ellos han regresado a las aulas con la misma ilusión que siempre y con las medidas sanitarias aprendidas a rajatabla. Una primera jornada lectiva en la que «los críos ya tenían claro que debían de llevar la mascarilla en todo momento y que había que desinfectar las manos antes de entrar al colegio. Además, ya sabían cuál era su grupo y que espacio debían ocupar en el patio», asegura Sandra Castro, directora del CRA. «Es increíble cómo tienen asumido lo que supone el coronavirus y volver al cole en esta situación», apunta.
No obstante, desde la dirección del centro apelan a no bajar la guardia y a cumplir estrictamente con los protocolos de seguridad e higiene establecidos por las autoridades sanitarias para evitar que el coronavirus afecte al transcurso del curso, ya que «ningún alumno debido a la edad está vacunado». Por ello, los grupos son estables, es decir, los alumnos de un curso no pueden relacionarse con otros y, por supuesto, ni siquiera con los de otro colegio que forme parte del CRA. De la misma manera, para evitar contagios, «las aulas están completamente ventiladas, el uso de la mascarilla es obligatorio y la limpieza es extrema», detalla Castro.
Sin embargo, al contar con un número de escolares muy reducido en cada colegio, los alumnos no tienen que hacer entradas ni salidas escalonadas. En Santalla hay 28 alumnos, divididos en tres grupos estables -cinco en Infantil; 13 en 1º, 2º y 3º de Primaria; y 10 en 4º, 5º y 6º-; en San Martin 16 distribuidos en dos grupos de 8; y Villanueva con 15, repartidos también entre Infantil y Primaria. Además, «debido a la estructura de los propios edificios y aulas, los estudiantes tampoco comparten pasillos ni baños».
De la misma manera, con estas cifras, el profesorado no tiene problemas de ratio y, por tanto, no hace falta personal docente de refuerzo. «En total somos 15 profesores, dos de ellos a media jornada, quienes nos encargamos de impartir clases en los tres colegios», señala Castro antes de apuntar que «en algunas aulas tan solo tenemos cinco alumnos». Al ser grupos estables muy pequeños, la directora del CRA Oscos espera que este año «con la evolución favorable de la pandemia» los escolares se puedan relacionar unos con otros. «Por lo menos que interactuaren en el recreo que es al aire libre y además llevan la mascarilla», clama.
Bajo esta premisa, Sandra Castro resalta que el año pasado tan solo hubo un caso positivo entre todo el alumnado y en la zona tampoco hay muchos contagios. «Esto quiere decir que somos un espacio seguro porque parece que vivimos una realidad un poco distinta al resto». Por eso desea que también se retomen las actividades extraescolares o complementarias, así como alguna salida para que «los escolares de los tres centros educativos puedan reencontrarse e interactuar, ya que, aunque están divididos al fin y al cabo son compañeros».
Respecto a las familias, la directiva agradece la predisposición. «Desde que empezó la pandemia llevamos a cabo un trabajo muy colectivo, puesto que cuando nos vimos obligados a adoptar el trabajo telemático -que hoy en día mantenemos en cierta medida-, contamos con el apoyo de los progenitores. Además, los protocolos han sido muy bien aceptados por los mismos. Ante cualquier cambio que se tuvo que hacer ni siquiera hubo una queja por parte de las familias, ya que entendían que era lo correcto. Admás en todo momento se les informó previamente de lo que se iba a hacer y por tanto este curso están muy tranquilos», afirma. Una comunicación que este año se va a dar principalmente por vía telemática o telefónico, pero que si solicita por alguna de las dos partes implicadas -profesora o familia- se procederá a realizar una reunión individual presencial bajo cita previa. «Lo que intentamos es dar cierta normalidad, tanto en nuestro funcionamiento como claustro, como a los alumnos y a las familias», sentencia Castro.