Los conflictos con el dueño de un restaurante, la baza de la defensa de los acusado en el crimen de Ardines

La Voz

ASTURIAS

Los acusados del crimen de Javier Ardines sentados detrás de sus letrados al inicio de la vista.
Los acusados del crimen de Javier Ardines sentados detrás de sus letrados al inicio de la vista. ep

Los abogados interrogan a testigos sobre los problemas relacionados con su labor del concejal

18 nov 2021 . Actualizado a las 14:11 h.

Los conflictos que por su condición de político mantenía Javier Ardines con algunos de los vecinos de Llanes han sido esgrimidos como baza de la defensa de los abogados de los principales acusados en el juicio por el asesinato del concejal. Los letrados han tratado de señalar que la labor como edil despertó el malestar de algunas personas en el concejo.

Uno de los llamado a declarar fue el dueño de un restaurante de las inmediaciones de la playa de Guadamia que había tenido enfrentamientos con la víctima, después de que decidiese como edil del ayuntamiento, prohibir el acceso de los vehículos al citado arenal. El mismo ha relatado que en el momento que ocurrieron los hechos «él estaba enfadado con la víctima porque prohibió el acceso a los coches a la playa en la que se encuentra su restaurante sin fundamento a su entender», ha dicho el hombre, que ha indicado que denunció al consistorio por esta cuestión.

Ha reconocido que si bien estaba enfadado no llegó a enfrentarse con él y ha negado que dijese jamás que «iba a matar a ese hijo de puta. Yo creo que es mentira que dijese eso, pude decir alguna frase, pero nunca dije que iba matar a nadie, a lo mejor dije cosas como quiero que se muera sufriendo», ha manifestado el testigo, que ha indicado que «es muy de decir la frase de quiero que se muera».

Previamente ha comparecido un primo carnal de la víctima que ha indicado que, si bien Javier Ardines era una persona reservada que no entraba en discusiones y que su cargo como concejal lo llevaba con mucha discreción, si que le habían surgido algunos conflictos.

En concreto se ha referido al enfrentamiento con el dueño del restaurante al que el testigo oyó decir en una ocasión «este tío --en referencia a Ardines-- me quiere joder la vida».

«Estando yo comiendo en su restaurante me llegó a decir 'a ese hijo de puta --en referencia a Javier Ardines-- lo voy a matar' y salió su mujer de la cocina y le mandó callar diciéndole que estaba loco», ha explicado, según recogió Europa Press.