Piden habilitar el mes en el parlamento asturiano para poder remitir la reforma al Congreso en esta legislatura
21 dic 2021 . Actualizado a las 16:48 h.Izquierda Unida advirtió ya en octubre de que, si la reforma estatutaria para incorporar la cooficialidad del asturiano y del eonaviego no estaba aprobada por la Junta General el próximo 30 de junio, la daría «por fallida», una posibilidad que la coalición ve ya cercana a confirmarse al no haberse cumplido ninguno de los plazos que planteó junto a Podemos para sacarla adelante.
Ese calendario buscaba garantizar que la reforma estatutaria pudiera salir adelante dentro de las actuales legislaturas autonómica y estatal, que en ambos casos finalizan en 2023, dado que el texto debe ser ratificado por mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados y que su tramitación en las Cortes Generales, por la experiencia de otras comunidades, suele prolongarse varios meses.
Un hipotético cambio de mayorías en el Congreso, tanto por un adelanto electoral como por una nueva distribución de fuerzas si se acabase la legislatura, pondría en riesgo la aprobación en las Cortes General del texto remitido por la Junta dada la oposición a la oficialidad de PP, Cs y Vox.
A esta posibilidad se ha referido hoy el coordinador general de IU-Asturias, Ovidio Zapico, después de que los plazos que plantearon junto a Podemos, que contemplaban que la propuesta de reforma empezase a tramitarse con su toma en consideración el próximo 9 de febrero, se han incumplido ya.
A su juicio, la única posibilidad restante es que de aquí a fin de año se acordase habilitar el mes de enero -que no forma parte del periodo ordinario de sesiones- para empezar a avanzar en los trámites previsto y, al plantearla al resto de grupos partidarios de la oficialidad, solo han encontrado «silencio».
Zapico ha advertido además al presidente del Principado, Adrián Barbón, de que IU «no concederá lavados de imagen a nadie» tras haber renunciado el jefe del Ejecutivo a liderar un proceso «que ha ilusionado a mucha gente» e ir incluso «más allá» de las exigencias planteadas por Foro para aportar el decisivo voto que permitiría sumar los 27 apoyos necesarios para reformar el Estatuto.
Según el dirigente de IU, la formación forista puso como única «línea roja» su exigencia de que la futura ley de normalización lingüística cuente también con un respaldo de 3/5 de la Cámara -una demanda aceptada por PSOE e IU y con matices por Podemos-, pero no dio esa consideración a las otras peticiones que realizó en materia fiscal (supresión de Sucesiones) o de infraestructuras; informó EFE.