Un taxista de Pravia denuncia que el ayuntamiento lleva más de un mes sin dar de alta su vehículo
ASTURIAS
David Fernández señala que compró un coche de nueve plazas y lo adaptó para personas con movilidad reducida
30 dic 2021 . Actualizado a las 05:00 h.El taxista David Fernández Álvarez, más conocido como Taxi Dafel, denuncia que lleva más de un mes sin poder trabajar porque el Ayuntamiento de Pravia no ha dado de alta su nuevo vehículo. Tras adquirir la licencia de parada el pasado mes de octubre, que le supuso un «buen desembolso económico», el llanerano decidió comprar un coche de nueve plazas «de casi 40.000 euros» y adaptarlo para personas con movilidad reducida puesto que «en el concejo y en los alrededores no hay ninguno». Sin embargo, esta decisión le llevó a «estar ahora inmerso en una isla desierta en el medio del mar».
De acuerdo con la normativa de la Unión Europea para personas con movilidad reducida, las poblaciones de más de 5.000 habitantes deben de tener el 5% de la flota de taxis adaptada. Por eso, defiende que él está dentro de la ley. Además, señala que la normativa del Ayuntamiento de Pravia «dicen que dan licencia a coches de siete plazas y salvo excepción a los de nueve. Mayor excepción que la mía no la hay», manifiesta.
David Fernández ya mantuvo una reunión con el alcalde y este le señaló que no tenía secretario para dar de alta el vehículo. Sin embargo, el taxista se enteró de que «hay un secretario accidental» pero que «no le da la gana de hacerlo». Ante esta negativa, decide acudir al consistorio junto con un letrado. «Me exigen un informe jurídico y mi abogado les dice que es potestad de ellos. Entonces señalan que necesitan una resolución del alcalde», afirma antes de resaltar indignado que «entre uno y otro pasa el tiempo y yo veo que no puedo trabajar»
Bajo esta afirmación señala que ya no puede esperar más. «El coche tengo que pagarlo y tengo gastos como todas las familias». Asimismo resalta que el servicio va a beneficiar «brutalmente» al concejo. «Hablé con varias residencias de ancianos de la zona y me aseguraron que iba a servir de mucha ayuda. Además, las personas con movilidad reducida tiene que solicitar el taxi en otro concejo y este les cobra el doble de lo que les voy a cobrar yo porque yo no tengo desplazamiento», sentencia.