El jefe de la UCI del Hospital San Agustín: «De todos los ingresados solo uno está vacunado»

Esther Rodríguez
Esther Rodríguez REDACCIÓN

ASTURIAS

Imagen de archivo de una profesional sanitaria atendiendo a un enfermo en la uci
Imagen de archivo de una profesional sanitaria atendiendo a un enfermo en la uci Eduardo Parra

El médico intensivista detalla el perfil de los pacientes covid hospitalizados y señala que el pico de la sexta ola en los centros sanitarios asturianos podría darse a finales de enero

12 ene 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Con más de 2.000 nuevos casos diarios y un 90% de la población asturiana inoculada, la sexta ola de coronavirus sigue sin tocar techo en el Principado. La incidencia acumulada a 14 días ya es el triple que hace un año y aunque la mayoría de los contagiados se encuentran leves o son asintomáticos, el número de hospitalizaciones aumenta levemente. En torno a un 20% de las camas de cuidados intensivos en la región ya están ocupadas por pacientes covid y no todos son personas mayores. La medida de edad de los pacientes graves oscila entre los 45 y 65 años, según apunta Manuel Valledor, jefe de UCI del Hospital San Agustín. Además, «de todos los ingresados aquí solo uno está vacunado», detalla el médico intensivista.

Vacunados y con patologías previas

El perfil de enfermos por coronavirus en la Unidad de Cuidados Intensivos de este centro sanitario público perteneciente al área III se divide en tres tipos. «Por un lado tenemos hospitalizados por debajo de 50 años que la mayoría están sin vacunar. Por encima de 60 habitualmente están vacunados pero tienen alguna patología previa o están inmunodeprimidos y luego entre 50 y 60 años hay un poco de todo», señala Manuel Valledor, quien puntualiza que «actualmente el que más edad tiene son 63 años y el más joven que tuvimos en esta sexta ola 42 años».

Principalmente quien ingresa en esta unidad es por problemas respiratorios, aunque hay algunos que lo hacen por un fallo renal asociado, un shock, cardiopatía… Sin embargo, «en el caso de  los enfermos críticos crónicos hay que sumarles las infecciones que se derivan». Por eso, el tratamiento que se les proporciona a este tipo de pacientes «es el mismo que se viene dando hasta ahora: dexametasona y optimizamos el soporte que es lo fundamental. En algunos pacientes concretos manejamos algún antinflamatorio. Lo cierto es que cuando un paciente acaba aquí, todos los tratamientos que se oyen por ahí no tiene sentido aplicarlos porque la enfermedad ya está estabilizada en el cuerpo», afirma el especialista.