El mirador asturiano que aspira a ser «Edificio del año» en un concurso internacional

X. Menéndez REDACCIÓN

ASTURIAS

El mirador de Texeo, sobre las minas de Texeo y el Poblado Minero de Rioseco
El mirador de Texeo, sobre las minas de Texeo y el Poblado Minero de Rioseco Ayuntamiento de Riosa

El Mirador de Texeo, en Riosa, es una de las construcciones nominadas a los premios de ArchDaily

04 feb 2022 . Actualizado a las 20:41 h.

Asturias es un paraíso natural y parte del cometido de la arquitectura es jugar con los paisajes y la fusión de las construcciones con la naturaleza, para perservar su encanto. Un buen ejemplo de este tipo de edificaciones se encuentra en el pueblo de Llamo, en Riosa, donde en 2015 levantaron el Mirador de Texeo sobre el Poblado Minero de Rioseco, abandonado desde el Siglo XX. El prestigioso sitio web blog de arquitectura de arquitectura ArchDaily ha elegido el Mirador de Texeo, también conocido como la Pasarela sobre las Minas de Rioseco, como una de las obras aspirantes al galardón a «Edificio del año» en la categoría de «Pequeña Escala e Instalaciones». Cada año, ArchDaily selecciona un listado de las mejores construcciones y convoca votaciones en su página web para que los usuarios puedan elegir a sus favoritos. Esta es la última semana en la que estarán abiertas y, hasta el próximo 8 de febrero, cualquiera puede votar por el Mirador de Texeo para que una obra asturiana se cuele en el listado de las mejores construcciones de 2022. 

El Mirador de Texeo fue construido en 2015 por la empresa Zon-e Arquitectos, a cargo de los arquitectos Nacho Ruiz Allén y Josean Ruiz Esquiroz. Lleva ese nombre en honor a las minas de Texeo. Su edificación fue integrada sobre la topografía de la explotación. Según el propio equipo de proyecto, el objetivo era «poner en valor el paisaje natural así como el patrimonio industrial, historia y memoria de la minería de nuestro país». Su edificación fue realizada «dialogando con las ruinas de su entorno. El hormigón, el metal oxidado y la madera reciclada son los tres únicos materiales utilizados, que interactúan con un cuarto protagonista: lo atmosférico». Conseguir llegar a la construcción es complicado, pero merece la pena. «Para llegar a la pasarela-mirador es necesario un esfuerzo físico y mental» y una vez allí, gracias a la atmósfera creada por la naturaleza, el mirador es el lugar perfecto para «desacelerar, desconectar, dejarse envolver por la inmensidad del paisaje y reflexionar».

El poblado minero de Rioseco se construyó a finales del Siglo XIX con capital inglés después de redescubrir yacimientos de cobre en la Sierra del Álamo. A pesar de que en su momento tuvo gran actividad, en el siglo XX fue abandonado y actualmente una buena parte está en estado ruinoso. Sin embargo, el encanto del periodo industrial sumado a la belleza del paisaje lo han convertido en una de las rutas más interesantes para disfrutar en Asturias. Desde la pasarela, se consigue una vista espectacular del entorno que sumerge a los visitantes en el paisaje y recuerda el legado de un sector tan importante para la región.