Una ucraniana afincada en Asturias: «Los ucranianos han perdido el miedo y van a luchar hasta el final»
ASTURIAS
La presidenta de la Asociación de Ucranianos de Asturias, Olena Rosenko, relata la tensión que han vivido en las últimas semanas. «Tenemos a nuestra familia y amigos allí»
24 feb 2022 . Actualizado a las 20:44 h.Ucrania está en pie de guerra. Rusia ha comenzado a invadir el territorio ucraniano y un nuevo e impredecible conflicto se cierne sobre Europa. En Asturias hay alrededor de unos 800 ucranianos residiendo en la región que viven el conflicto en su país natal desde la lejanía. Olena Rosenko es la presidenta de la Asociación de Ucranianos en Asturias. Vive en el Principado desde hace más de 20 años, pero su padre y su hermana siguen en el país. Kosenko explica que la comunidad ucraniana en Asturias ha vivido las últimas semanas con «mucha tensión. Estábamos muy pendientes porque tenemos a nuestra familia y amigos allí. Las noticias que nos llegaban eran cada vez más duras», aunque Kosenko tenía la esperanza de que finalmente Rusia no atacaría. Aún así, espera que en esta ocasión, sea muy diferente a 2014. «En aquel entonces Ucrania estaba sola, ahora tenemos el apoyo internacional y nos llega armamento de Estados Unidos y Gran Bretaña. Tener apoyo anima mucho a los ucranianos», narra Rosenko sobre la moral de los ciudadanos de Ucrania.
La familia de Kosenko se encuentra en Chernivtsi, provincia de donde es originaria. Dentro de la gravedad de la situación, a Kosenko le alivia saber que, en caso de que fuese necesario, sus familiares podrían abandonar Ucrania hacía Rumania, país con el que la provincia de Chernivsti hace frontera. A pesar de la invasión, sus familiares, de momento, se piensan quedar. Algo ha cambiado en la mentalidad de los ucranianos, ahora están «dispuestos a pelear hasta el final». Kosenko explica que su hermana, que siempre ha sido pacifista, hace meses buscó un grupo en su comunidad para organizarse y defenderse ante una posible amenaza rusa. Las intenciones de Rusia con Ucrania son un problema histórico sin resolver, argumenta Kosenko, y Ucrania no está dispuesta a dejarse pisotear.
Kosenko afirma que la población del país no tiene miedo a las consecuencias y que pelearán «hasta el final» por defender la soberanía de su territorio. Para ella, Putin «se imagina como un emperador ruso y quiere entrar en la historia como el hombre que recompuso la Unión Soviética» pero, señala, se ha encontrado en Ucrania con una población que defenderá su territorio hasta donde sea necesario. «Cerca de 400.000 ucranianos ya han estado en la guerra y están dispuestos a lo que sea para proteger a su país», explica Kosenko, que cuenta que muchos jóvenes ucranianos que estaban en el extranjero están retornando a Ucrania por voluntad propia para participar en la guerra contra Rusia. «Muchos de los jóvenes que se refugiaron en Polonia cuando Rusia anexionó Crimea en 2014 están buscando las formas de transporte para volver a Ucrania», adelanta Rosenko, que está en varios grupos de comunicación ucranianos, por donde se está organizando la población civil. «Hay mucha gente que quiere regresar a Ucrania para luchar contra nuestros enemigos».
«Lo que más me sorprendió de está situación es que los ucranianos han perdido el miedo, lo que me hace adorar y amar aún más mi país» afirma Rosenko, que está orgullosa de la voluntad de los ucranianos. «No en todos los países los ciudadanos están dispuestos a coger un arma y enfrentarse a un ejército». Rosenko relata que, a pesar de que Rusia armamentisticamente es superior, en Ucrania «hay colas de personas para inscribirse a las filas. Los ucranianos estamos dispuestos a luchar hasta el final. Sabemos que este es un problema que si no lo solucionamos, quedará para nuestros hijos y nietos. Debemos de ponerle un punto final», y Rosenko es optimista en cuanto al desenlace. «Tenemos fuerza suficiente para combatir» y pone de ejemplo la resistencia de Afganistán, país que los rusos no pudieron invadir gracias al apoyo armamentístico de los Estados Unidos. «Creo que con la ayuda de Estados Unidos y los países europeos y las ganas de luchas de los ucranianos, Rusia no tiene opción».
Rosenko opina que el amago de adhesión de Ucrania a la OTAN ha supuesto la excusa perfecta para la invasión rusa. «Los ucranianos no están atacando, la OTAN no está atacando. Es absurdo que digan que se sienten amenazados, cuando solo nos estamos defendiendo». Para ella, a Rusia se le debió haber parado los pies en Georgia. «Recuerdo que en aquella época, un exconsejero de Putin, Andrei Illarinov, había advertido que Putin no iba a parar y que iba a ir a por Ucrania. En aquellos momentos me pareció imposible y ya ves», lamenta Rosenko la situación que atraviesa su país natal. Le toca vivir el conflicto desde Asturias, lejos de su familia y seres queridos. Rosenko cuenta la triste etapa que está viviendo con el idioma castellano con la invasión de Rusia. «Cuando llegué hace más de 20 años, tenía que aprender el vocabulario relativo al de una cuidadora de personas mayores. Camisón, bata… Cuando mis hijos crecieron, tuve que aprender el vocabulario de la escuela, para ayudarlos con las cosas de clase. Ahora me toca el vocabulario bélico…Es muy triste que Ucrania tenga que pasar por esto», explica Rosenko, que espera que el apoyo internacional y la voluntad del pueblo ucraniano sean suficientes para combatir la invasión rusa.