Un ucraniano en Asturias: «Allí intentan plantar cara al enemigo y luchar, pero necesitamos mucho de todo»
ASTURIAS
Yuriy Kysil trata de ayudar a sus compatriotas desde nuestra región promoviendo la recopilación de medicamentos y productos de primera necesidad para enviar a su país
01 mar 2022 . Actualizado a las 21:57 h.A Yuriy Kysil, ucraniano afincado en Asturias, se le nota en la voz la inmensa preocupación que tiene dentro por la invasión que Rusia está llevando a cabo en su país. Preocupación y también cansancio por maldormir desde que en la madrugada del pasado jueves recibiera un mensaje de uno de los familiares que tiene en Ucrania alertándole del comienzo de la guerra. «Cuando me desperté y vi el mensaje de mi prima me quedé sin palabras, no lo creía… Recibí la noticia como una ducha de agua fría», explica Yuriy, que asegura que desde entonces le es difícil dormir más de dos horas seguidas (y eso cuando le rinde el cansancio) por estar pendiente de las noticias y de lo que le trasladan los familiares que aún tiene allí.
Su hermano, tíos y primos viven en la parte oeste de Ucrania, «una zona tranquila entre comillas», señala, en la que el conflicto aún no ha llegado a los niveles de lo que está sucediendo en la zona este, norte y sur de Ucrania. Aún así, traslada que su hermano ha decidido que su mujer e hijas dejaran el país y se fueran con la familia que tienen en Polonia «porque no se sabe lo que va a pasar y porque esto no va a ser cosa de dos días», comenta Yuriy Kysil, que añade que su hermano se ha quedado como tantos otros civiles en Ucrania.
«Allí intentan plantar cara al enemigo y luchar como se pueda, pero no tenemos muchos medios. Necesitamos mucho de todo», dice en primera persona este ucraniano afincado en Asturias dejando claro que su implicación con su país, aunque sea a miles de kilómetros de distancia, es máxima.
Y lo es. Yuriy trata de ayudar a sus compatriotas desde nuestra región promoviendo la recopilación de medicamentos, ropa y otros productos de primera necesidad que poder enviar a quienes se han tenido que quedar o no pueden salir del país. El tiempo que le queda libre cuando acaba de trabajar lo dedica a hacer gestiones y a atender mensajes y llamadas para contribuir en todo lo que pueda. De todos modos, sabe que allí los civiles que se van a tener que convertir en soldados para luchar por su país necesitan otras cosas como ropa militar, cascos o chalecos antibalas «porque allí hay escasez de todo», por lo que pide toda la ayuda que les puedan prestar desde cualquier ámbito.
No obstante, recalca que la Unión Europea tiene que actuar. «Los ciudadanos intentamos hacer todo lo posible, pero tenemos las manos atadas para muchas cosas, así que hay que intentar que toda Europa se levante porque no se puede esperar más. Tiene que reaccionar con rapidez porque ya va tarde», manifiesta este ucraniano que reside con su familia en Asturias, en concreto en Villaviciosa, desde hace 21 años.
Mientras fuera de Ucrania se trata de organizar ayuda para enviar a quienes permanecen en un país en guerra, en el propio territorio tratan de ayudarse unos a otros. Así Yuriy Kysil cuenta que sus familiares, que como comentaba antes residen en la zona oeste, intentan ayudar a la gente que ha huido de las zonas en las que el conflicto es más encarnizado y que buscan acercarse a la frontera por si en un momento dado tienen que cruzarla.
«La gente que como mi hermano se ha quedado, intenta ayudar a la quienes llegan a esa zona desde el este o desde el norte porque la situación en el oeste es más tranquila. Lo hacen porque si se acerca el conflicto, intentarán pasar la frontera pero, hay tanta gente, que se necesita más fluidez de paso», reclama Yuriy, que dice con pesadumbre que «el peligro es que para el enemigo es fácil tirar un misil».