Un asturiano en Ucrania: «Si no tuviera a mi hija y a mi mujer, estaría luchando o ayudando en lo que pudiera»

X. M. REDACCIÓN

ASTURIAS

Beni Brito, un asturiano en Ucrania, en una fotografía con su hija
Beni Brito, un asturiano en Ucrania, en una fotografía con su hija

Beni Brito vive en Ucrania desde hace 4 años y en los próximos días intentará llegar junto a su familia hasta Moldavia para escapar del avance de las tropas rusas

08 mar 2022 . Actualizado a las 20:47 h.

Beni Brito es de Langreo y reside en Ucrania desde hace cuatro años con su mujer y su hija. De momento, continúan en el país, pero en los próximos días viajarán hasta Moldavia para escapar de la guerra. «Aquí las cosas cambian en un minuto. Basta un minuto para cambiar tu vida», lamenta Brito. Hace unos días, cuenta, no tenían intención de marcharse pero las últimas informaciones indican que lo mejor es abandonar el país cuanto antes. Su suegro se había alistado en el ejército hace poco tiempo y esa fue la razón principal para quedarse. «Él tiene otra hija de la misma edad que la mía. Lo hablé con mi mujer y decidimos quedarnos», sin embargo, las guerras son impredecibles. «Las cosas en la guerra cambian muy rápido. Ayer estaba hablando con algunas televisiones, diciendo que no nos íbamos, que nos quedábamos en Ucrania. Poco tiempo después llegó mi suegro y nos pidió que, por favor, sacaramos a las niñas cuanto antes porque la situación se va a poner más difícil», explica Brito. Para él, la seguridad de las pequeñas es lo primero y aunque es consciente de que lo mejor es abandonar Ucrania, le apena dejar la que considera su casa. «Esta es mi casa. Yo no me quiero ir. De hecho, estoy seguro de que si no tuviera a mi hija y a mi mujer, estaría luchando y ayudando en lo que pudiese a Ucrania». Sin embargo, el aviso de su suegro sobre el avance de las tropas rusas les obliga a coger sus cosas y marcharse cuanto antes. «Esperamos en los próximos días cruzar a Moldavia y desde allí decidir qué hacemos».

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Actualmente Brito y su familia siguen en Vinnytsia a la espera de ultimar los preparativos para marcharse en cuanto puedan de Ucrania. Las últimas informaciones, de la mano de su suegro, que está en el ejército; indican que el conflicto será más cruento próximamente. A pesar de que en un principio no era su intención, Brito y su familia abandonarán el país para garantizar la seguridad de las pequeñas. Brito explica que, aunque lo malo haga más ruido que lo bueno, pero situaciones como está sirven para demostrar el lado bueno de las personas. «Hay mucha gente ayudándose los unos a los otros, colaborando en lo que se pueda. Yo no soy ucraniano pero estoy inmensamente agradecido con aquellas personas que están apoyando a Ucrania. Esta gente se lo merece». Brito cuenta que las mujeres y los niños han abandonado las ciudades, pero los hombres ucranianos están obligados a permanecer en el país. «Nunca he visto a tanto hombre llorar por la calle como estos días. Ellos están aquí, preocupados de lo que será de sus familias, y los que se van, preocupados por los que se quedan. Esto es un tragedia».

A su hija le ocultan lo que está pasando. La pequeña no sabe lo que es la guerra, cree que lo que ocurre a su alrededor es debido a una nueva variación del covid y por eso tienen que tomar esas medidas. Ahora, le dicen que se van de vacaciones. «Le hemos dicho que nos vamos de vacaciones. Está metiendo en su mochila crema solar, trajes de baño…», sin embargo, todavía no saben dónde irán. El plan es llegar a Moldavia y decidir allí. 

La familia asturiana de Brito y sus amigos están muy preocupados por él, su mujer y las niñas. «Mi familia está muy preocupada, me escriben todos los días…» y su deseo es que se marchen de Ucrania lo más pronto posible. Sus amigos le daban el mismo consejo. «La gente que está en España no se puede imaginar lo que es esto. Vale, te vas de Ucrania, sales corriendo del país. ¿A dónde vas? Son viajes en tren muy largos, de más de un día. Luego esperar en la frontera, con la climatología que hay. Es un trauma para las pequeñas y, mientras pudimos, lo quisimos evitar» explica Brito. «Mi mejor amigo me llegó a decir que si era necesario viajaba en coche hasta Ucrania y pasaba la frontera a recogernos. Estoy eternamente agradecido por el cariño que mis familiares y amigos me están demostrando».

Brito lamenta la mala organización del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación para buscar una vía de salida de Ucrania a los españoles en el país. «La embajada española de Kiev abandonó el país con dos convoyes los primeros días de la invasión. Después dijeron que los que se quedaron fue porque quisieron. ¿Cómo voy a viajar yo a Kiev, a más de 200 kilómetros con dos niñas pequeñas y en plena guerra, con los rusos queriendo entrar precisamente en Kiev? No tiene sentido». A pesar de la actuación del Ministerio, Brito agradece el trato desde el Principado de Asturias. «He mantenido una conexión directa con ellos, se han preocupado y me han ayudado. Yo, además, tenía el pasaporte caducado y me han conseguido un salvoconducto para regresar a España».

En cuanto al posible desenlace del conflicto, Brito espera un «acuerdo que signifique la paz o, sinceramente, que le pateen el culo a los rusos. En Ucrania saben que, militarmente, no tienen nada que hacer contra Rusia. Pero estoy seguro que ellos no contaban con la resistencia ucraniana. Esta gente no se va a rendir, aunque conquisten y se queden el país, el pensamiento y sentimiento de la gente durará», argumenta Brito, que en los próximos días abandonará Ucrania junto a su hija, su mujer y la hija de su suegro para refugiarse en un país seguro.