Marino Pérez, psicólogo: «La teoría queer genera problemas a los niños con asuntos de identidad de género que antes no tenían»

Esther Rodríguez
Esther Rodríguez REDACCIÓN

ASTURIAS

El profesor de Psicología de la Universidad de Oviedo, Marino Pérez, junto con su obra «Nadie nace en un cuerpo equivocado»
El profesor de Psicología de la Universidad de Oviedo, Marino Pérez, junto con su obra «Nadie nace en un cuerpo equivocado»

El profesor de la Universidad de Oviedo ha publicado junto con José Errasti el libro «Nadie nace en un cuerpo equivocado» con el que echan por tierra la teoría queer

03 abr 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Con el objetivo de echar por tierra la teoría queer, dado que a su juicio esta ideología lleva al adoctrinamiento, los profesores de Psicología de la Universidad de Oviedo, Marino Pérez y José Errasti han publicado el libro «Nadie nace en un cuerpo equivocado». Un ensayo en el que diagnostican «el éxito y la miseria de la identidad de género». Aunque no están en contra de las personas trans, defienden que no se debe promover la transición en niños y adolescente dado que «no soluciona ningún problema sino que encima genera otros que son irreversibles».

-¿Cómo surge la idea de escribir «Nadie nace en un cuerpo equivocado»?

-Surge porque la idea de nacer en un cuerpo equivocado es una idea equivocada, que no se puede sostener en términos científicos, de la realidad de la vida. Nadie nace en un cuerpo equivocado, cada uno nace en el cuerpo que nace, de varón o de mujer. Desde luego a lo largo de su vida puede tener sus desavenencias con su propio cuerpo, momentos en los que no esté conforme con su cuerpo o con aspectos del mismo que se trata de mejorar o de arreglar, pero nada es para decir que nacemos en cuerpo equivocado. Sin embargo eso se escucha muy a menudo cuando se habla del problema de la disforia de género que sale en los medios, sobre todo en los televisivos, si se presenta a alguna persona trans, que, por ejemplo, se siente chico en un cuerpo de chica, pues se suele decir que nació en un cuerpo equivocado porque es una frase muy socorrida, aparentemente clara pero muy confusa y engañosa. No se puede sostener esa afirmación porque no es verdad, es engañosa e impide ver la naturaleza del problema. Donde puede uno estar atrapado o confuso no es en el cuerpo sino en los discursos, en las narrativas, en cómo nuestra sociedad explica a los niños la disconformidad con el propio cuerpo. Entonces, nadie está atrapado en un cuerpo equivocado, está atrapado en discursos equivocados a cerca de nuestra disconformidad con el cuerpo o con la identidad sexual. Son problemas reales pero que habría que entender en el contexto de nuestra sociedad.

-¿A tenor del título del libro, es «Nadie nace en un cuerpo equivocado» un libro antitrans?

-No, por dios, no es un libro antitrans para nada. En todo el libro nadie encuentra una palabra, frase o párrafo que no sea respetuoso, que no deje de ser empático, comprensivo con las personas trans. De hecho es más respetuoso con las personas trans que muchas teorías que aparentemente los apoyan o ayudan. Nuestro libro es muy crítico con algunos aspectos de la teoría o ideología queer, que es la que aparentemente o en realidad se muestra como muy defensora, apoyadora, de las personas trans. Sin embargo, cuando las personas trans han llevado a cabo procesos de transición, de cambio de sexo, que, por ejemplo, han recibido medicación para bloquear la pubertad u hormonizacion cruzada para cambiar las hormonas femeninas y aplicar unas mas masculinizantes, han hecho intervenciones quirúrgicas, o pasan por alguna otra fase de la transición son muy apoyadas por el movimiento queer, pero luego cuando muchas personas ven que esa transición no ha resuelto sus problemas, sino que tienen los problemas que tenían y alguno más porque los fármacos son irreversibles, y no pueden situarse en la situación anterior, se arrepienten, se quedan en la atascada, sin ese apoyo entusiasta. Sin embargo, nosotros tratamos de decir que es muy importante la atención psicológica cuando un niño o adolescente tiene disforia de género. Antes de que emprenda esa transición, con daños irreversibles, hay que estudiar muy bien de dónde viene esa disforia y promover la transición si es adecuada para ese caso. No hay que hacerlo de una forma apurada, sino dando tiempo al tiempo. Hay que apoyarla en la transición o averiguar qué otros problemas están mezclados y pueden resolverse por sí mismo. Esto sería ser más respetuoso que aplicarle una única solución que no a todos les sirve. Al fin y al cabo, somos críticos del movimiento queer pero respetuosos con las personas trans.