Los «otros Danone» de Asturias: las grandes empresas que han abandonado la región

Luis Fernández
Luis Fernández REDACCIÓN

ASTURIAS

Imagen de archivo de una protesta de Alcoa en el 2020
Imagen de archivo de una protesta de Alcoa en el 2020 ANGEL MANSO

En las últimas décadas son varias las compañías que han cerrado sus instalaciones en el Principado dejando en el paro a cientos de trabajadores

10 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

El anuncio de Danone de estudiar el cierre de su planta en Salas ha despertado viejos fantasmas en Asturias. La noticia afecta directamente a los 79 empleados que la compañía tiene en la región, pero podría suponer un nuevo jarro de agua fría para una comunidad que en las últimas décadas ha vivido la espantada de varias multinacionales. El objetivo del Principado es negociar con la compañía para que reconsidere su postura y evitar así que se amplíe una lista de cierres que está formada, entre otras, por Alcoa, Chupa-Chups, Suzuki o Vesuvius.

Danone planteó la semana pasada la posibilidad de cerrar su planta de Salas, que abrió en 1981, y se dedica fundamentalmente a la fabricación de queso fresco, flan de queso y postres en caliente. La compañía ha explicado que se trata de una propuesta inicial que se enmarca dentro de «un proceso de racionalización, ante la necesidad de adaptarse a las tendencias actuales y futuras del consumidor y garantizar, al mismo tiempo, la eficiencia de las operaciones industriales con objeto de seguir construyendo el futuro de las marcas y consolidar su competitividad». De llevarse a cabo el cierre, 79 trabajadores se quedarían en la calle. Eso sí, la empresa se ha comprometido a «mantener las relaciones con los productores lácteos locales».

Si se consuma el cierre, Danone pasará a engrosar la lista más reciente de grandes empresas que abandonaron Asturias pese a seguir funcionando en otras comunidades en los últimos años. La primera de estas multinacionales fue Vesuvius, el grupo dedicado a la elaboración de productos refractarios para la siderurgia, que anunció en 2009 su marcha. Sin embargo, la presión de los trabajadores y de las administraciones consiguió prorrogar su estancia en Asturias unos años más. Finalmente, bajó la persiana en el Principado en 2020 y supuso que sus 117 trabajadores de Langreo se quedaron sin empleo.