26.000 euros para un tratamiento urgente contra el cáncer: la esperanza de un gijonés de 35 años

X. Menéndez REDACCIÓN

ASTURIAS

Fran Álvarez junto a sus tres hijos
Fran Álvarez junto a sus tres hijos

Fran Álvarez vive en La Camocha, tiene 3 hijos, el más pequeño de poco más de un mes, y sufre un cáncer en las cuerdas vocales que necesita tratamiento

01 jun 2022 . Actualizado a las 08:37 h.

La familia de Fran Álvarez, un gijonés de 35 años con tres hijos y con cáncer en las cuerdas vocales, está reuniendo fondos para poder costearse el tratamiento de quimioterapia en la Clínica Universitaria de Pamplona con el que combatir su enfermedad. Tras varias consultas erróneas y pronóstico poco esperanzador en el Hospital de Cabueñes, del que están muy descontentos con el trato recibido, han decidido buscar tratamiento en uno de los mejores hospitales de Europa en la lucha contra el cáncer, con la esperanza de no llegar demasiado tarde.  

Álvarez acaba de ser padre por tercera vez hace poco más de un mes. Vive junto su familia en el barrio de La Camocha. Su hija mayor tiene 11 años y la mediana, de cuatro años, sufre autismo. Ellos son su principal motivo para rendirse y buscar con todos los medios. A pesar del mal pronóstico en Cabueñes, en Pamplona han asegurado a su familia que «es tratable. Es un cáncer agresivo y necesita un tratamiento agresivo cuanto antes», explica Monica Pereira, cuñada de Álvarez. El precio íntegro del tratamiento, seis sesiones de quimioterapia, es de 26.000 euros.  

En Facebook ha llamado a la solidaridad.

El calvario de Álvarez comenzó hace dos años cuando, después de varios meses con una afonía y ante las insistencias de su mujer y su madre, decidió ir al médico. Le dijeron que sería una pulmonía o un catarro mal curado. Como no se le quitaba pidió cita en el otorrino y tras unas pruebas descubrieron que tenía un bulto en la garganta. «Al principio me dijeron que tenía que estar tranquilo, que aquello estaba controlado. Le iban a radiar en la zona y podría continuar con su vida sin problemas». Sin embargo, después descubrieron que detrás de aquel bulto había otro cancerígeno y que la radioterapia le causó una reacción adversa. Estuvo una temporada con problemas para respirar que desde el centro acacharon a las reacción de la quimioterapia, a pesar de que la familia lo tuvo que llevar en varias ocasiones al Hospital porque se ahogaba. En la última ocasión, fue necesario que fuera intervenido de urgencia.  Le realizaron una traqueotomía, una incisión «de oreja a oreja» en la que descubrieron que el cáncer se había extendido.