La cifra es inferior a la media de años anteriores para el mismo periodo. La mayoría de expedientes se han resuelto a favor de los ganaderos
14 jun 2022 . Actualizado a las 05:00 h.La consideración o no como especie cinegética del lobo ibérico levanta ampollas en las comunidades del norte, donde habita el animal que está prácticamente extinto al sur del Duero; y de forma singular en Asturias donde los colectivos ganaderos acogieron con enormes críticas la decisión del Ejecutivo central, vigente desde el pasado otoño, de prohibir su caza. En ese tiempo, en Asturias se han registrado más de 800 denuncias por presuntos ataques del lobo a ganado, una cifra, todo caso, inferior a la media de los últimos años para el mismo período.
Los datos han sido dados a conocer por la Consejería de Medio Rural como respuesta a una pregunta parlamentaria planteada por el diputado de Ciudadanos Sergio García que cuestionó al Principado por los ataques registrados desde la inclusión del lobo en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE).
En esa respuesta, la consejería indica que entre el 21 de septiembre del año pasado y el 10 de abril del presente se tramitaron 830 expedientes «vinculados a una supuesta depredación por lobo ibérico». De ellos, cuatro fueron denegados, dos fueron archivados, 152 todavía están pendientes de resolución y la amplísima mayoría, 672, son expedientes pagados o en proceso de pago.
En todo caso, Medio Rural advierte en su respuesta que «en el mismo período para los tres años anteriores se tramitaron una media de 1.300 expedientes vinculados a daños del lobo ibérico» en Asturias de manera que, desde que se ha prohibido la caza del cánido las denuncias de ataques no han aumentado sino que han descendido.
El Principado incluye además entre sus datos las cifras correspondientes a denuncias de ataques en el Parque Nacional de los Picos de Europa, cuya gestión es compartida por las comunidades de Asturias, Cantabria y Castilla y León. Para el período de septiembre a abril, se han registrado 58 expedientes tramitados, de los que se han denegado cinco, seis están pendientes de resolución y 53 están pagados o en proceso de pago.
En España hay unos 2.500 lobos repartidos en unas 300 manadas, la inmensa mayoría al norte del Duero, y la población del cánido, según estas autonomías, sigue una tendencia al alza en los últimos años pese a las extracciones realizadas. Por ello, estas cuatro comunidades autónomas, de distinto signo político, han decidido recurrir la inclusión del lobo en el LESPRE. Cantabria, Asturias, Galicia y Castilla y León, que aglutinan el 95% de las manadas de lobos que causan unas 10.000 muertes de cabezas de ganado al año, según las comunidades que, tras el anuncio del Ministerio anunciaron su intención de llevar a los tribunales la reforma del Ejecutivo central. En Asturias se autorizaban batidas puntuales de forma periódica.
Con todo, en diciembre la la Audiencia Nacional rechazó la suspensión de la norma solicitada por Cantabria, al entender los magistrados que no quedaba claro que la reforma de Transición Ecológica produjera «de forma clara y evidente» perjuicios irreversibles.
Europa contra la caza
El pasado mes de marzo los comisarios de Agricultura y Medio Ambiente de la Comisión Europea, Janusz Wojciechowski y Virginijus Sinkevicius, remitieron una carta a los responsables de estos dos ministerios en los Estados miembros para informarles de que la Comisión decidió actualizar la guía sobre qué se debe hacer con los animales estrictamente protegidos por la Directiva Hábitat. Un documento que afecta a miles de especies, entre ellas el lobo. Los dirigentes explican que este carnívoro está volviendo a ocupar zonas de las que había desaparecido y reconocen que ello genera conflictos con los ganaderos. Sin embargo, insisten en que esta es una especie protegida, por lo que se deben adoptar medidas de protección y no permitir actividades que amenazan su supervivencia, como la caza. La misión de los Estados, aseguran los comisarios, debe ser la de garantizar la coexistencia entre el cánido y el ganado.
Para autorizar el control letal del cánido tienen que darse uno o varios motivos del artículo 16 de la Directiva Hábitat. Esta establece que solo se puede matar lobos con el fin de proteger la fauna y la flora silvestres, para evitar daños graves a los cultivos y al ganado, en beneficio de la salud y la seguridad públicas, para favorecer la investigación y para permitir, «en condiciones de riguroso control, con criterio selectivo y de forma limitada, la toma o posesión de un número limitado por las autoridades nacionales», reza el documento.