Asturias se consolida como destino turístico estival en un verano camino del récord

Carmen Liedo REDACCION

ASTURIAS

Turistas, en el centro de Oviedo
Turistas, en el centro de Oviedo EFE | J.L. Cereijido

Las reservas de alojamientos están con pocos huecos para el mes de julio y completas para el de agosto

27 jun 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Asturias se ha convertido en los últimos años en destino turístico de primer orden. Si bien desde hace tiempo la región es refugio para quienes huyen del calor que en verano hace en otras zonas de España, desde el periodo estival de 2020, cuando el Principado se presentaba como una comunidad «libre de covid», el tirón turístico es mucho mayor copándose casi toda la oferta de alojamientos disponibles. Pues bien, la previsión para el verano que acaba de comenzar vuelve a ser buena a tenor de las reservas que ya tienen efectuadas hoteles, casas rurales, viviendas vacacionales o pisos turísticos pese a todas las incertidumbres económicas que pesan actualmente. Según interlocutores del sector, los alojamientos están ya con pocos huecos para el mes de julio y completos para el de agosto, por lo que el balance general que hacen es que será «muy buen verano». Esto hace que Asturias se consolide como destino turístico estival desde occidente hasta oriente.

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César Gómez de la Fuente, responsable de la empresa Ruralia, que gestiona más de 200 viviendas vacacionales, explica que la ocupación para este verano volverá a ser «muy alta», como siempre más durante el mes de agosto, «que está hasta arriba» y algo menos en julio, mes en el que «quedan algunos huecos», aunque destaca en todo caso que los porcentajes de reservas son muy elevados también para este mes.

Lo que sí ha detectado Gómez de la Fuente es que, si bien la solicitud de reservas estaba «muy animada» desde principios de año, «en el último mes hemos notado un frenazo en ese elevado ritmo de reservas», lo cual achaca «al aumento de los costes en la vida de la gente», ya que tiene claro que «cuando la situación económica de las familias está comprometida o no tienen tanta capacidad de gasto, lo primero que se quitan son las vacaciones», aunque el mismo matiza que «la gente sigue con muchísimas ganas de salir» después de los últimos años de pandemia.