Crece el autoconsumo solar en Asturias: de 18 a 700 viviendas en solo 4 años

Elena G. Bandera
E. G. Bandera REDACCION

ASTURIAS

Placas solares en una comunidad de vecinos de Oviedo
Placas solares en una comunidad de vecinos de Oviedo

En los cuatro primeros meses de este año ya se ha superado el número de instalaciones fotovoltaicas de uso residencial que se dieron de alta entre 2019 y 2020

04 jul 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

En 2018, año en el que en España se derogaba el disparatado impuesto al sol, en Asturias solo 18 viviendas unifamiliares tenían activas instalaciones de placas fotovoltaicas con una potencia conjunta de 180 kilovatios. Hoy, cuatro años después y coincidiendo con el histórico auge de las facturas de combustible, electricidad y gas natural, ya son casi 700 las viviendas que aprovechan la energía solar para autoconsumo. Entre todas suman más de 7.000 kilovatios de potencia instalada. Solo cinco de ellas son comunidades vecinales, pero el crecimiento de estas instalaciones en las viviendas unifamiliares está siendo continuo.

En los cuatro primeros meses de este año se han dado de alta 204 nuevas instalaciones cuando entre 2019 y 2020 habían sido tan solo 170. En 2021, con 306 nuevas instalaciones, se duplicaron las cifras del año anterior y este 2022, si continúa el ritmo creciente que se viene registrando de enero a abril, podría finalizar con más de 700 nuevas instalaciones fotovoltaicas para autonconsumo

Es algo que está ocurriendo en toda España, uno de los países europeos con más horas de luz solar y en el que, dado el nuevo marco legal que incentiva el autoconsumo con energías renovables y la bajada de los precios de las instalaciones fotovoltaicas, se están viendo las ventajas de que una parte del consumo energético en los hogares dependa de placas solares, con ahorros que según los expertos pueden oscilar entre el 40 y el 80% de la factura. Sin obviar la transición energética a la que obliga el cambio climático, en vista de que el 75% de las emisiones de gases de efecto invernadero provienen del sector energético, motivo por el que la Comisión Europea pretende que en 2030 el 45% de la energía provenga de fuentes renovables, con la solar como la principal de todas.