Carta de las dos montañeras rescatadas en Caso: «Gracias por rebuscar en cada pico, valle y cabaña de Redes»
ASTURIAS
Eva Heredia y Rosi Díaz agradecen a los equipos de rescate y a los vecinos de la zona sus esfuerzos por encontrarlas: «A veces una duda de la humanidad de las personas hasta que te pasa algo como lo que nos pasó a nosotras»
28 jul 2022 . Actualizado a las 17:55 h.Eva Heredia y Rosi Díaz, las dos montañeras desaparecidas el pasado domingo en Caso, fueron localizadas el martes en buen estado. Las dos mujeres, que aparecieron cansadas pero en buen estado de salud, fueron encontradas en Pandemules, una zona de difícil acceso. Dos días después, con más calma, han hecho pública una carta de agradecimiento a los equipo de rescate y a los vecinos de la zona. Este es el texto íntegro:
«Se suele decir que lo imposible solo hay que hacerlo posible. Y eso es lo que hicieron el pasado martes 26 de julio Juan Mayo, Bombero de Asturias, y los dos miembros de la Guardia Civil, Ovidio y Ángel que nos encontraron a mi compañera Rosi y a mi cuando llevábamos perdidas más de 48 horas en el Parque Natural de Redes.
Después de escuchar nuestro silbato bajaron por una canal «imposible» y nos rescataron, nos ayudaron a salir de allí y a volver con nuestras familias. Juan, Ovidio y Ángel son solo tres del casi medio centenar de personas que participaron en el operativo de rescate entre Bomberos de Asturias, Unidad Canina y efectivos del Grupo de Rescate por tierra, personal del GREIM de la Guardia Civil, voluntarios de Protección Civil de Nava, agentes de la Guardería de Medio Natural del Principado, montañeros de todos los clubes de Asturias y vecinos de Orlé, en particular y de Caso y a nuestras familias y amigos. A todos ellos queremos darles las gracias por no desistir en nuestra búsqueda, por rebuscar en cada pico, cada valle y cada cabaña de Redes. Y me vais a permitir una mención especial para dos vecinos de Orlé, Gloria y Gaspar, que no solo participaron en el rastreo si no que además dejaron su casa a mis hijas y a la hija de Rosi y convirtieron su cochera en el centro de operaciones.
A veces una duda de la humanidad de las personas hasta que te pasa algo como lo que nos pasó a nosotras. Entonces te das cuenta de que somos afortunados por toda la gente buena que nos acompaña en la vida y que trabaja en las fuerzas de seguridad de este país. Nunca olvidaré la sensación que tuve al escuchar de lejos el sonido del silbato de Juan, Ovidio y Ángel cuando respondieron a mis continuos pitidos y supe que nos habían encontrado. Nunca, nunca, nunca olvidaré el momento en que los vi aparecer en la cabaña donde estuvimos refugiadas durante dos noches. Y no encuentro una palabra que defina mejor el sentimiento que ahora tengo con todos ellos que la de 'Gracias'».
Eva Heredia y Rosi Díaz