Teresa Tuñón, una asturiana que solicitó la eutanasia: «Quiero morir en esta cama, quedarme dormida y listo»

Juan M. Arribas REDACCIÓN

ASTURIAS

Teresa Tuñón
Teresa Tuñón RTPA

La quirosana, de 87 años, tiene un cáncer terminal y asegura que ha pensado muchas veces en suicidarse pero que no lo hace porque «es traumático para quien lo hace y para quien te encuentra»

01 ago 2022 . Actualizado a las 22:22 h.

Teresa Tuñón no quiere seguir viviendo. Quirosana de 87 años, con un cáncer terminal que apenas le permite estar levantada tres horas al día, ha solicitado la eutanasia al Servicio de Salud del Principado de Asturias (SESPA) y confía en que se la aprueben en el menor tiempo posible. «Quiero morirme en esta cama, que me pongan lo que sea, quedarme dormida y listo», asegura. A pesar de la dureza del momento, cuenta con el apoyo de su familia.

Tuñón contó su situación a TPA Noticias. Viuda desde los 47 años, tuvo siete hijos, tres de los cuales ya fallecieron. Tiene diagnosticado un cáncer terminal del que dice que «va a peor cada día». Por este motivo, quiere poner fin a su situación. «Quiero ser dueña de mi cuerpo y tener una muerta digna», asevera con contundencia a las cámaras de la televisión autonómica. Ella lo tiene claro y, aunque reconoce que «se me pasó montones de veces por la cabeza suicidarme», considera que «sería traumático para quien lo hace y para quien te encuentra».

Tuñón confía en que el SESPA le ayude con la eutanasia porque «no es posible tener a una persona sufriendo un dolor inútil y absurdo sin solución». En su testimonio a TPA, la quirosana también denuncia que «hay un poca información sobre el tema. Yo me enteré por una amiga que lo vio en TPA. Dudó si mandármelo o no, pero afortunadamente lo hizo». Ahora, ya ha dado el primer paso para poner fin a su sufrimiento.

En cuanto a los trámites necesarios para que le concedan la eutanasia, Tuñón critica que «la burocracia es excesiva. Ya la solicité, luego tengo que volver a hacerlo y ver si me la conceden o no». «Tienes que estar esperando unos plazos inútiles», apostilla.

Por último, en estos duros momentos, Tuñón tiene palabras de recuerdo para personas como Ramón Sampedro y María José Carrasco, dos casos que conmovieron a la opinión pública española por luchar hasta el final de sus días por morir dignamente. «Me acuerdo mucho de los dos, sobre todo ella, porque fueron los que consiguieron que las autoridades se dieran cuenta de que esto es una necesidad», sentencia.

Una vida reivindicativa

Tuñón tiene 87 años, siete hijos y cuatro nietos. Según la información de TPA, a los 68 años, cuando Estados Unidos invadió Irak, se puso en contacto con un grupo de asturianos y fue con ellos a la guerra. Con esa experiencia, publicó un libro, «Diario de una abuela brigadista en Irak» y fue protagonista de un documental. 

Fue maestra de FP, trabajó en Almuñecar y cuando la vida se lo permitió, se dedicó a viajar. Conoció 36 países, la mayoría sola. Cuando estuvo en Irak, según reconoce a la cadena autonómica, recibió dos duros golpes. Primero falleció uno de sus hijos. A los tres meses, otro.