La villa romana de La Estaca ya contaba con calefacción hace 16 siglos

La Voz REDACCIÓN

ASTURIAS

La alcaldesa de Las Regueras, Maria Isabel Méndez, y el director general de Cultura y Patrimonio, Pablo León,  en la excavación de la villa romana de La Estaca
La alcaldesa de Las Regueras, Maria Isabel Méndez, y el director general de Cultura y Patrimonio, Pablo León, en la excavación de la villa romana de La Estaca

Los trabajos arqueológicos en Las Regueras revelan la existencia de un horno que alimentaba la calefacción doméstica

06 sep 2022 . Actualizado a las 19:04 h.

La villa romana de La Estaca contó con un horno que alimentaba un sistema de calefacción tipo gloria castellana para todas las estancias del conjunto. Es el último hallazgo revelado por los trabajos arqueológicos que se desarrollan en el yacimiento de Las Regueras con el apoyo de la Consejería de Cultura, Política Llingüística y Turismo.

El director general de Cultura y Patrimonio, Pablo León, ha visitado este martes el yacimiento con la alcaldesa de Las Regueras, María Isabel Méndez, y los responsables de la excavación para comprobar el avance de la intervención.

El descubrimiento de este horno, que también habría servido para fundir objetos de bronce, tiene relevancia arqueológica ya que existen vestigios similares pertenecientes a otros periodos romanos o medievales, pero no de la época en que se data éste, de finales del siglo V al siglo VII, según indican desde el Principado.

Además, el hallazgo acreditaría que existió una reutilización del espacio. En las primeras fases de la intervención se apreció una estancia cella caldaria, es decir, una habitación calefactada. Al oeste de esa sala, se localizaron este año los restos del horno, que serían posteriores a los de la sala para generar calor.

Los expertos consideran que la villa romana ya debía estar en funcionamiento a finales del siglo II y principios del siglo III d. C. debido a la aparición de un ladrillo sellado por el alfarero Licinius, cuya producción se data en ese periodo. El mosaico y los materiales cerámicos localizados en 1958 se atribuyen al siglo III y IV d. C., en función de varios estudios y de diferentes autores. Las excavaciones en marcha permitirán en el futuro detallar las posibles fases de uso de la villa romana con mayor precisión, informa Europa Press.