El presidente asturiano insiste que no tocará los impuesto y el PP cree que «no tendrá más remedio»
27 sep 2022 . Actualizado a las 16:19 h.El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha asegurado este martes estar «sorprendido» por la actitud del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, con el que mantenía «una buena relación personal» en su etapa al frente de la Xunta de Galicia y al que ahora «no reconoce» en su gestión al frente del principal partido de la oposición.
En una entrevista en Onda Cero, Barbón ha señalado que Feijóo no está respondiendo al perfil que conocía de él y ha cuestionado si ese cambio se debe a la necesidad de adaptarse «al ambiente de la política madrileña, que es muy tóxico y crispado».
A su juicio, desde la llegada de Feijóo al liderazgo del PP «da la sensación» de que ese partido se ha convertido «en un reino de taifas» dado que «nunca» los barones territoriales, y en especial los de Madrid y Andalucía, habían tenido «tanto poder».
Además, ha considerado que el PP de Feijóo debería estar «más abierto a pactar» y ha afirmado no entender su oposición a que se gravasen los beneficios de las empresas energéticas y de los bancos y que luego «tuviera que enmendarse» al constatar que esa era una medida avalada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von del Leyen.
Por otra parte, el jefe del Ejecutivo asturiano ha reiterado su negativa a modificar el vigente modelo fiscal del Principado tal y como trasladó a los grupos de oposición en el inicio de la negociación presupuestaria en la que «unos pedían subir los impuestos -Podemos e IU- y otros bajarlos -PP, Cs y Foro-».
«Ni los vamos a subir ni los vamos a bajar para todo el mundo. Sólo habrá deducciones fiscales para colectivos concretos y ayudas directas a sectores o familias», ha apuntado tras recordar que el Impuesto de Patrimonio que están suprimiendo varias comunidades del PP lo pagan en Asturias 3.500 contribuyentes y permite recaudar 24 millones de euros.
Es lo que cuestan las nuevas ayudas a la natalidad, a las escuelas de 0 a 3 años, a la suficiencia energética de familias y a los libros de texto que prevé poner en marcha su Gobierno, ha señalado tras incidir que alguien con un patrimonio de un millón de euros y una vivienda habitual de 100.000 euros paga al año 298 euros por ese tributo; citó EFE.
Al respecto, el presidente del PP de Gijón, Pablo González, ha considerado que, al igual que ha sucedido con el IVA o con el impuesto a los hidrocarburos, que el PP propuso bajar y tras una respuesta negativa el PSOE lo hizo posteriormente, el presidente asturiano «no tendrá más remedio» que deflactar el IRPF.
El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha señalado este martes a través de su perfil en las redes sociales que deflactar el IRPF de 2022, tal y como le ha pedido el PP en la negociación presupuestaria, significa «bajar impuestos, también, a las rentas más altas».
Sin embargo, González ha explicado que al deflactar los tramos de rentas inferiores a 33.000 euros se permite que esos ciudadanos «no sufran la inflación» y a los que se sitúan por encima se les «rebaja el impacto», una propuesta que considera «lógica y justa».
«Al final, Barbón no tendrá más remedio que deflactar el IRPF a los asturianos», ha considerado el también diputado autonómico, quien ha indicado que ya ha sucedido con otras propuestas lanzadas originalmente con el PP a las que posteriormente se ha sumado el PSOE y que es algo que ya han hecho otras comunidades como el País Vasco y la Comunidad Valenciana.