Los dardos de Barbón para Feijoo y Canga, y la revelación de que Revilla le encargó su entierro
ASTURIAS
El presidente arrancó la precampaña en un desayuno informativo en el que habló de los retos de la comunidad
30 ene 2023 . Actualizado a las 13:29 h.La precampaña electoral ya funciona a toda máquina con el horizonte puesto en las elecciones de mayo. El presidente asturiano, Adrián Barbón, abrió la espita en un encuentro organizado en Madrid por Europa Press en el que lanzó múltiples dardos contra el candidato del PP en el Principado, Diego Canga, contra el presidente del partido conservador, Alberto Núñez Feijoo y también resaltó la estrecha colaboración, ya amistad, que le une con el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, con quien la confianza es tanta que hasta el ha encargado por organizar su entierro.
En la conversación posterior a su discurso, Barbón aseguró que las encuestas que manejan indican que «van a ganar y gobernar» y sobre el candidato del PP, Diego Canga, ha manifestado que espera que «cuando le toque liderar la oposición, si es que decide quedarse en Asturias, lo haga desde el acuerdo y el consenso y plantee una oposición más constructiva».
«Es un funcionario europeo --Diego Canga-- con una trayectoria que se ha reconocido estos días, que yo siento por el un profundo respeto. Espero que cuando le toque asumir la oposición, si decide quedarse en Asturias, la plantee con acuerdo y consenso y vivamos una legislatura un poco distinta», ha incidido Barbón quien añadió que hace tiempo que «el PP de Asturias ya no existe, es el PP en Asturias, una franquicia sobre la que deciden desde Madrid».
Precisamente respecto al presiddente nacional del PP, y su relación ya desde que era presidente de Galicia, Barbón afirmó que veía a un Feijoo cambiado. «Con Alberto he trabajado mucho, sobre financiación autonómica, en temas de reto demográfico, lo conocemos de otra manera que en política nacional, que nos sorprende mucho del que conocíamos en nuestras negociaciones». Así indicó que bajo su punto de vista, Feijóo no ha liderado el «cambio de oposición que creía que iba a llevar» con la llegada del político gallego, asegurando que «a veces da la sensación de que no hay un PP, sino que hay dos».
Y aquí, el presidente asturiano ha reprochado a Feijóo que insinúe que el Gobierno de Pedro Sánchez «no tiene legitimidad electoral: Creo que al PP le cuesta encontrar ese espacio y no puede caer por la presión en la tentación de cuestionar las instituciones, del resultado electoral».
Al hilo de sus relaciones con otros presidentes autonómicos, destacó que eran muy buenas, especialmente con los de territorios vecinos, como Galicia o Castilla y León, con los que se comparten muchos intereses comunes. Pero quizá un poco más especial con el presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla (y no en vano tiempo atrás hasta el nombró heredero de Pedro Sánchez) sobre el que relató que «con Revilla hay casi consideración de familia y hasta me acabo de enterar, porque acaba de presentar su libro que me nombra albacea de ejecución de su entierro» ¿en qué se traduce esto?, le preguntan «bueno, pues en cómo tiene que ser su despedida».
La lengua asturiana
En Madrid les llamaba mucho la atención la polémica reciente por un choque con Toni Cantó a cuenta de la oficialidad de la lengua asturiana y del propio debate sobre la reforma estatutaria que para muchos medios nacionales es algo inédito que descubrieron el año pasado. Así Barbón ha destacado la defensa «clara y valiente» de las lenguas asturianas, el asturiano y el eonaviego, que se realiza desde el Ejecutivo autonómico. A su juicio resulta inconcebible que una región se avergüence de su patrimonio cultural e histórico. El «desdén» a las lenguas de Asturias, a su juicio, es algo propio «de quien no confía en esta tierra», también descartó emprender acciones en los tribunales contra Cantó «no le daría ese gusto».
Sin miedo al cambio
Barbón ha reivindicado la Asturias actual como un «refugio climático» y un «refugio político», ha proclamado que «Asturias ha perdido el miedo al cambio».
Reconociéndose como un «apasionado de la política», Barbón ha querido huir de «cortoplacismos» y mirar más allá de las elecciones autonómicas que se celebran dentro de unos meses. Así, ha ido detallando los objetivos que se plantea hasta 2033 para el Principado.
Barbón ha reconocido que está «preocupado» por las diferentes voces que no son conscientes del cambio y la transformación de Asturias, cuando la región está afrontando «vertiginosos» cambios. «En su discurso antiguo el Principado continúa siendo una región aislada, carente de talento emprendedor y narcotizada por las transferencias estatales», ha lamentado sobre esas voces que «niegan» el cambio.
Ha recordado Barbón que la «hibernación del pensamiento» de algunos que se comparan con la situación de hace cuarenta años no se corresponde con la realidad, porque desde entonces han cambiado muchas cosas.
«La explotación interesada del victimismo ha actuado como un velo de ignorancia a la hora de conocer y valorar la evolución del Principado». Así, se ha referido al futuro de la industria que se está cimentando sobre la descarbonización y el desarrollo de energías limpias, la próxima llegada a Asturias de la alta velocidad, la digitalización, la conectividad o la consolidación del turismo como dinamizador económico.
De cara al futuro y a esa Asturias de 2033 a la que aspira, Barbón ha ido detallando aspectos que considera fundemntales, como la transición ecológica, con la descarbonización de Arcelor, los proyectos de EDP, la iniciativa HyDeal y todos los planes vinculados a la producción y uso del hidrógeno verde.
En un acto en el que estuvo presentado por la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, Barbón ha agradecido el proyecto estratégico para la recuperación y transformación económica (Perte) de descarbonización de la industria.
Para Barbón, la red de infraestructuras públicas nunca culmina, jamás habrá una estación término porque siempre surgirán necesidades. «La finalización de grandes obras como la autovía del occidente, las inversiones previstas en Oviedo, Gijón, Langreo o Avilés o la ejecución del plan de choque de cercanías será realidad a corto plazo o medio plazo, pero tenemos que pensar también con mayor ambición», ha comentado.
Apuesta Barbón por la mejora en la conectividad y sostenibilidad. El presidente asturiano, además, ha recordado su apuesta por hacer una Administración pública más amplia, con menos burocracia.
En su discurso, el dirigente socialista ha querido también poner el foco en el cambio del modelo de atención a las personas mayores, dado que Asturias es una comunidad envejecida. Ha explicado que va a iniciar la transformación este mismo año.
«Durante la pandemia, nos empeñamos en que ninguna persona, fuese cual fuese su edad, quedase sin atención hospitalaria, contra lo que ocurría en otras comunidades. Ese apego, ese especial cariño que tenemos en Asturias a los mayores, va a reflejarse también en mejores prestaciones sociales, desde el combate de la soledad no deseada hasta otros modelos residenciales. Sin olvidar, para que nadie me lo reproche, que la silver economy también es una fuente de ocasiones económicas», ha explicado a los presentes.
Reto demográfico
No obvió Barbón en su intervención el problema que supone la pérdida de población, un declive que, ha recordado, comenzó en el año 1985.
El presidente de Asturias ha dicho que aprobará en breve el proyecto de Ley de Impulso Demográfico, norma para que aspira lograr el mayor consenso posible. Se incluirá la mejora de las condiciones de retorno de quienes residen fuera de Asturias, y que conforman «un caudal de experiencia y talento que no cabe desperdiciar».
De cara a los próximos años, Barbón también ha planteado la necesidad de reducir o superar la brecha de género, proteger el patrimonio cultural e histórico, e impulsar la ciencia y la innovación, que será «la auténtica palanca del cambio».