El Comité de Mama del Hospital Centro Médico de Asturias ajusta diagnósticos y tratamientos gracias a la colaboración de especialistas de expertos de varias especialidades médicas
11 oct 2023 . Actualizado a las 05:00 h.Todos los miércoles, el Comité de Mama del Centro Médico se reúne para proporcionar una atención integral y personalizada a cada paciente. Se estudia cada uno de los casos y se toman decisiones respecto a las próximas actuaciones, que pueden ser desde una intervención quirúrgica a un programa de radioterapia o la realización de una ecografía para observar la evolución de una de las pacientes.
Desde hace más de 15 años, este grupo integrado por todos los especialistas que intervienen en el proceso, radiólogos, ginecólogos, oncólogos, oncólogos radioterápicos, cirujanos y anatomo patólogos, trabajan con una aproximación global y multidisciplinar al cáncer de mama, que va desde el cribado y el diagnóstico hasta la cura y la vigilancia posterior.
Es un trabajo en equipo que contribuye a precisar el diagnóstico, determinar las intervenciones más adecuadas y vigilar con las mayores garantías posibles la evolución del tratamiento. Con ello, se garantiza la respuesta a todos los aspectos relacionados con la enfermedad y expectativas de cada paciente. Por ejemplo, hay mujeres cuyos tumores, por sus características y su tamaño, se extirpan en primer lugar. Sin embargo, en otros casos se opta por un tratamiento previo de quimioterapia para reducir su tamaño.
Son muy importantes para determinar el diagnóstico, y, en consecuencia, dar con el tratamiento más adecuado, las pruebas de imagen, donde se establece con mucha precisión la extensión local de la enfermedad y, por otra parte, el análisis anatomopatológico, porque con él se determina cuál es exactamente la variedad de cáncer que padece para utilizar los recursos más adecuados para luchar contra él, provocando de este modo los menores efectos secundarios posibles a la paciente.
Se conocen como cribado las pruebas diagnósticas que determinan si las mujeres tienen o no la enfermedad. En el Hospital Centro Médico, el diagnóstico tiene un recorrido muy amplio. Porque no solo se trata de determinar en el momento de hacer una mamografía si la mujer tiene cáncer sino también de vigilar a aquellas en las que no se ha detectado enfermedad pero que se consideran de alto riesgo por su historial familiar u otros factores, y de identificar las lesiones de «potencial maligno incierto».
Según la doctora especialista en Radiodiagnóstico Dolores Barettino, actualmente «ha mejorado mucho la tecnología con los mamógrafos digitales con tomosíntesis, que aumentan la capacidad de detectar lesiones más pequeñas y permiten hacer biopsias; todo suma». Hace 40 años, el tratamiento del cáncer de mama era muy agresivo. En la mayoría de casos se extirpaba totalmente el pecho y parte de la axila casi por defecto. Con el tiempo, las cosas han cambiado mucho y la tendencia actual es a hacer, en la medida de lo posible, cirugías menos invasivas y quimioterapias menos agresivas.
En estos análisis y pruebas es muy importante, asimismo, conocer de la forma más precisa posible las características globales de la salud de la paciente, para así ajustar el tratamiento a sus riesgos. «No es lo mismo una mujer de treinta años sin otras enfermedades que una de mayor edad o que tenga diabetes o alguna cardiopatía», señala la Dra Barettino.
Es crucial, además, la vigilancia posterior al tratamiento. De este modo, se hace frente a la llamada recidiva local, que es la aparición del cáncer en el mismo lugar en el que se extirpó el tumor. Este control diagnóstico es fundamental para hacerle frente de nuevo a la enfermedad con garantías en caso de que reaparezca.
A pesar de las cifras, donde el cáncer de mama es el más prevalente entre las mujeres en España y representa un 28,9% total del diagnóstico de la enfermedad en la población femenina, la toma de conciencia por parte de las mujeres de la importancia del diagnóstico precoz ha hecho aumentar significativamente el número de pacientes que acuden a controles.
Además, es el segundo más diagnosticado en el total de la población después del carcinoma. Y su detección ha experimentado un crecimiento constante en las dos primeras décadas del siglo. Entre 2002 y 2020, ha sufrido un incremento anual del 0,9%. A principios de la presente década se registraron más de medio millón de casos en España. En 2022, se registraron 34.750 casos nuevos.
El de mama es, también, el cáncer más mortal entre las mujeres, aunque su tasa de supervivencia ha evolucionado favorablemente en los últimos años. Si entre 2002 y 2007 la supervivencia neta a cinco años estaba en el 83,2%, entre 2008 y 2013 ha aumentado a un 85,5%.
El Centro Médico tiene la ventaja de que puede controlar con sus propios recursos todo el proceso: mamografías, analíticas, resonancias, tratamientos de cirugía, quimioterapia y radioterapia y, posteriormente, la cirugía plástica. Tiene en sus dependencias todo el equipamiento necesario para hacerlo. Esto, unido a la comunicación continua de los distintos especialistas, contribuye a que la lucha contra la enfermedad alcance unas cotas muy altas de eficacia.