Muere un hombre de 53 años tras caer por las escaleras de un bar en Oviedo: «Era la alegría de la huerta»
ASTURIAS
El suceso ocurrió en la calle Pérez de la Sala
11 dic 2023 . Actualizado a las 18:16 h.Un hombre de cerca de 53 años falleció el pasado domingo en un bar de la calle Pérez de la Sala de Oviedo tras precipitarse por las escaleras camino del servicio. Fue un accidente desafortunado que causó un profundo dolor en todo el entorno. El fallecído vivía desde siempre en la zona, y era una persona muy conocida y muy querida. La dueña del establecimiento, Marta Palacio, se encontraba fuera en el momento del accidente, y se acercó al bar tras recibir un aviso de la Policía informándole del suceso. Las cámaras de seguridad del bar grabaron el accidente, en el que se constató que la muerte fue instantánea. «Murió al instante; no sufrió nada y ya no abrió los ojos», aseguró.
El hombre era un cliente habitual del bar desde hacía al menos 25 años, y estaba viendo un partido de fútbol. Fue entonces cuando fue al servicio, tropezó y cayó. El hombre bajó medio tramo de escaleras agarrado a una barandilla y, en un momento dado, cuando se soltó para sostenerse en el techo, resbaló y se golpeó la cabeza. Cuando llegaron los servicios de emergencias trataron de reanimarlo pero ya no pudieron hacer nada. Había muerto al instante.
Acudieron al establecimiento la Policía científica y el forense, así como miembros del Cuerpo de Bomberos. Los bomberos, los agentes de Policía y el personal del tanatorio se encargaron de trasladar el cadáver. A las once y meda de la noche se informaba a su hermano, que reside en Bélgica, del fallecimiento. Los agentes y la dueña del establecimiento estuvieron allí hasta pasadas las dos de la madrugada.
La dueña del bar apenas durmió la noche del domingo, y cuando abrió el bar a las seis de la mañana del lunes, no dejaba de pasar gente por allí preguntando por el fallecido. Todo el barrio lo conocía y le tenía un enorme aprecio. «Está todo el mundo consternado, porque era muy querido por todos; se pasaba el día contando chistes y cantando, era la alegría de la huerta», aseguró Marta Palacio. «Para muchos es muy duro ver que está perfectamente y, de repente, se muere», concluyó.