Suprimir las guardias de 24 horas, misión «imposible» en Asturias

Carmen Liedo REDACCIÓN

ASTURIAS

Vista del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA)
Vista del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) J.L.Cereijido

El Sindicato Médico de Asturias (SIMPA) considera que no hay suficientes profesionales para llevar a cabo la propuesta en la región y coincide con la consejera de Salud en que se debe valorar por especialidades, entre otras variables

07 abr 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Que la supresión de las guardias médicas de 24 horas tendría beneficios para la salud, la conciliación y el desarrollo laboral de los facultativos es algo que «no duda nadie» teniendo en cuenta que una jornada laboral tan extensa lleva al agotamiento y, por ende, a que se puedan cometer errores en una profesión en la que hay que tomar decisiones al instante. Así, si bien la propuesta lanzada por la titular del Ministerio de Sanidad, Mónica García, de acabar con el modelo de atención continuada puede parecer, a priori, una gran iniciativa, en Asturias el Sindicato Médico de Asturias la valora como «imposible» de generalizar actualmente; la Consejería de Salud como «un proceso complejo que puede llevar años»; y la diputada del Grupo Mixto, Covadonga Tomé, considera «un error» acabar con esas guardias «indiscriminadamente».

«Los beneficios no los duda nadie», señala el secretario general del SIMPA, José Antonio Vidal, que añade que «luego existe el contexto actual» de la región donde, deja claro, «no hay profesionales suficientes» para dar una atención sanitaria continuada sin generar otros perjuicios, como la sobrecarga de trabajo igualmente a los facultativos y complicaciones en la conciliación porque no hay suficiente personal como para hacer 12 horas y poder disfrutar de un descanso. «Y no es sólo la duración de la guardia lo que las hace demoledoras, hay que tener en cuenta las cargas laborales», destaca el mismo, que comenta que en las zonas urbanas las hay de menos horas «y son insufribles por la carga de trabajo, por lo que los médicos abandonan la residencia en Atención Primaria por ese tipo de guardias».

Variables y flexibilidad

Caso diferente, explica, es el de las guardias de 17 o 24 horas en la zona rural, donde «son guardias con una presión razonable» y donde considera que una reducción a guardias de 12 horas supondría que el médico tendría que hacer un total de cuatro viajes, dos de ida y dos de vuelta, y perder el día de descanso. «No son lo mismo las guardias en Cangas del Narcea que en Gijón», traslada José Antonio Vidal, que «es imposible» generalizar en lo relativo a las guardias por las particularidades de una comunidad como la nuestra, con una red sanitaria importantísima en las alas «que hay que mantener». Por tanto, considera que «con medidas de despacho centralistas, se hace daño a las alas» y que lo que hay que hacer es plantear las guardias «en función de muchas variables y con mucha flexibilidad», defiende el mismo, que pone como ejemplo que «en algún servicio puede haber suficiente personal mientras que otros servicios o especialidades no lo tienen».

Además, el representante sindical de los médicos tiene en cuenta también que «el 30% del salario de un facultativo depende de las guardias», con lo que indica que si las guardias se reducen a 12 horas, el salario les bajará un 15%, con lo que habría que buscar maneras de incentivar las guardias. No obstante, José Antonio Vidal matiza que «lo primero es tener profesionales y no tanto el que se pague más».

«Un proceso complejo» para evitar «un error»

En cuanto a las manifestaciones de la consejera de Salud, Concepción Saavedra, y de la diputada del Grupo Mixto, Covadonga Tomé, el secretario del SIMPA está de acuerdo con ambas en la consideración de la primera de que la eliminación de las guardias de 24 horas y su reorganización «es un proceso complejo». Tanto, que la responsable regional explicaba en la Junta General del Principado que puede llevar años esa reorganización y que debe acometerse de forma consensuada con los profesionales y con otras comunidades autónomas.

La consejera señalaba que es algo que puede afectar a toda la atención sanitaria continuada y que, en todo caso, debe hacerse de forma progresiva y teniendo en cuenta las necesidades de cada servicio y la escasez que hay de profesionales. De hecho, considera que la supresión de las guardias de 24 horas requeriría un estudio por especialidades para ver dónde es posible y donde no, teniendo en cuenta, además, la edad medida de los profesionales, que en Asturias, está en torno a los 55 años, edad en la que ya pueden quedar exentos de guardias. Por ello, habría que hacer una previsión de cuántos médicos podrán incorporarse al sistema y cuántos serían necesarios para poner en marcha el modelo alternativo, así como la forma en la que va a afecta a la conciliación familiar, porque con guardias de doce horas tampoco tendrían libre el día siguiente, como ocurre en la actualidad.

Por su parte, la diputada del Grupo Mixto, Covadonga Tomé planteaba hace unos días abordar el modelo de atención sanitaria continuada e introducir las modificaciones que «sean necesarias», si bien consideraba un «error» acabar «indiscriminadamente» con las guardias de 24 horas. A su entender, la propuesta del Ministerio de Sanidad «da una oportunidad para reflexionar» sobre el modelo actual en un tema «crítico», que merece una revisión «profunda» y «urgente».