Vecinos en pie de guerra contra los parques de baterías: «No estamos contra las renovables, pero que se ubiquen en zonas industriales»

Carmen Liedo REDACCIÓN

ASTURIAS

Vecinos en pie de guerra contra los parques de baterías al lado de viviendas
Vecinos en pie de guerra contra los parques de baterías al lado de viviendas

Habitantes de Candamo, Las Regueras, Los Arenales, Piloña, Gozón o Pruvia están dando pasos para crear una coordinadora o plataforma conjunta para hacer resistencia ante los proyectos que, en muchos casos, les quieren ubicar a 30 metros de una casa y contra los que ya se han presentado miles de alegaciones

08 jun 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Los vecinos de Candamo, Las Regueras, Los Arenales, Piloña, Gozón o Pruvia tienen su guerra particular contra los proyectos de parques de baterías que empresas intermediarias quieren ubicar, en muchos casos, a unos pocos metros de sus viviendas, proyectos contra los que ya han presentado miles de alegaciones. Pero por eso de que «la unión hace la fuerza», esa guerra más individual podría convertirse en una de mayor calado para tratar de frenar que esos sistemas de almacenamiento de energía se ubiquen en zonas sensibles. Para ello, los habitantes de las zonas citadas y de otras de la región en las que se pretenden poner parques de baterías, están dando pasos para crear una coordinadora o plataforma conjunta con la que hacer resistencia a unas instalaciones que consideran que, de instalarse, les supondría una gran preocupación y un cambio de vida.

Así lo considera Arturo González Cienfuegos, portavoz de la plataforma de Candamo contra el parque de baterías que se está tramitando ubicar en el concejo. Lo primero a lo que alude Arturo es que «es una tecnología nueva y poco experimentada» que no les ofrece garantías de que no vaya a generar una catástrofe humanitaria o ecológica. Y es que algo en lo que se fijan tanto los vecinos de Candamo como los de otras zonas en las que hay parques de baterías proyectados es en los incendios que hay actualmente en ese tipo de instalaciones en lugares, por ejemplo, de EE UU. Dicho esto, el mismo deja claro que «energías alternativas sí, pero no así», una máxima en la que coincide Anais García, una de las integrantes de la plataforma de Las Regueras y Los Arenales, lugares en los que residen ella y otros familiares.

«No estamos en contra de las energías renovables, pero ubicadas en zonas industriales», manifiesta Anais, que incide también en la repercusión que puede tener sobre la salud de la población el tener los parques de baterías ubicados a unos pocos metros de sus casas. De hecho, la misma explica que las ondas que emiten ese tipo de instalaciones de almacenamiento de energía «están clasificadas como cancerígenas» y que también está por determinar científicamente como puede afectar el campo electromagnético que se genera alrededor de esos parques. «Todavía no hay muchos estudios al respecto y eso genera preocupación o incertidumbre», comenta Anais García, que la única explicación que encuentra a que se quiera instalar parques en las zonas en las que los están planteando es que «el suelo es más barato». Sin embargo, la misma pone de relieve, además de la cercanía a las viviendas, «el alto valor agrológico» que tienen los terrenos en los que se proyectan los parques de baterías y el perjuicio que pueden causar a la zona rural en el desarrollo de actividades del sector primario.

«Transición ecológica sí, pero bien hecha», insiste esta vecina de Las Regueras, que considera que si bien los parques de baterías pueden ser una buena idea para avanzar en el desarrollo de las energías renovables, «lo que no parece buena idea es que sean proyectos diseñados para la zona rural o para zonas cercanas a las viviendas», apostilla. A su entender, lo lógico sería que se ubicaran en terrenos industriales de los cuáles, recuerda, hay en gran cantidad en Asturias. Lo que tiene claro la misma es que «hay un rechazo social importante» y que la gente no se va a quedar de brazos cruzados, si no que van a seguir presentando alegaciones aunque eso se haya convertido «en toda una odisea» porque el colapso del sistema.

Vecinos en pie de guerra contra los parques de baterías al lado de viviendas
Vecinos en pie de guerra contra los parques de baterías al lado de viviendas

Los vecinos no se relajan pese al anuncio del Principado

Arturo González, de la plataforma contra los parques de batería de Candamo, se ha mostrado crítico, por su parte, con que desde el Principado se hayan lanzado anuncios para la tramitación de instalaciones para el almacenamiento de energía «sin filtrar». Así, aunque el mismo valoraba como «buena noticia» el anuncio de la Consejería de Ordenación del Territorio de que regulará los parques de baterías, el mismo añadía que «falta mucho por andar» y, por tanto, aboga por «no relajarnos aún ni por un momento» porque «el peligro está ahí», por lo que continúa instando a «intensificar la presión y el rechazo social» hasta que no se regule y se haga una normativa contra «estas bombas de relojería potencialmente generadoras de una catástrofe social y ambiental».

«Porque estos proyectos te los cuelan como si fueran un poste de la luz y es una instalación eléctrica con muchos riesgos», indica el portavoz de la plataforma de Candamo contra los parques de baterías, que considera que este «boom» por poner parques de baterías en Asturias es «un problema que viene de arriba» derivado «del corte de gas ruso y de la necesidad de abastecer a Europa». Así, entiende que vienen a ocupar «un campo que consideran que está medio vacío y disperso», ante lo que advierte que Asturias corre el riesgo de «dar al traste con el modelo de desarrollo rural planteado y con el paraíso natural». En este sentido, reivindica el papel «crucial» que deben tener los ayuntamientos en esto, y pone como ejemplo al Ayuntamiento de Illas, que rechazó desde un principio instalaciones así en el municipio aludiendo a su Plan General de Ordenación Urbana.

Los contras a los parques de baterías

Arturo González hace referencia, además, a los «pecados capitales» por lo que los vecinos que podrían estar afectados por los parques de baterías se han situado en contra de los mismos. Entre las razones que señala están los perjuicios para la salud que pueden ocasionar, bien porque la contaminación electromagnética puede ser resultar cancerígena y porque se estima que, cuando ese tipo de instalaciones están ubicadas a pocos metros, «impide el descanso».

Otro motivo de peso es «el peligro de incendio por las fugas térmicas consecuencia de las cargas y descargas de electricidad, lo que hace que las baterías acaben reventando». Relacionado con esto añade otra causa, y es que «los fuegos que generan son inapagables, porque habría que confinar el fuego para que no se propague, pero en un espacio abierto es muy complicado», apostilla el mismo, que también cita lo peligroso de que se puedan contaminar manantiales y acuíferos si al intentar apagar un incendio con agua se descompone el litio del que están formadas las baterías. Eso, además de los gases tóxicos que se pueden emitir en un incendio, «que pueden matar en el momento o tener consecuencias al cabo de unos días desde que fueron inhalados», señala.

Vecinos en pie de guerra contra los parques de baterías al lado de viviendas
Vecinos en pie de guerra contra los parques de baterías al lado de viviendas

No obvia tampoco el portavoz de la plataforma de Candamo contra los parques de baterías las consecuencias que puede para el sector agrícola y ganadero de la región que se instalen sistemas de almacenamiento de energía en la zona rural. En primer lugar, porque si hay ganaderías cerca, «está demostrado que afectan a los animales, tanto en la calidad de la carne por la contaminación electromagnética, como en que les genera enfermedades importantes». A esto añade la pérdida de valor de las propiedades que puedan tener los vecinos «a mínimos», y es que indica que los parques de baterías generan un gran impacto visual, además de acústico, ya que emiten un zumbido constante.

«Entre todos tenemos que salvar a Asturias de esta invasión», concluye Arturo González, para quien la pretensión de instalar parques de baterías fuera de espacios industriales «es una pesadilla de carácter histórico».