Asturias, puerta de entrada al paraíso ecoturista del norte de España

Sergio Muñoz Solís
Sergio M. Solís REDACCIÓN

ASTURIAS

Parque de Redes
Parque de Redes Turismo Asturias

La región aporta 38 propuestas ecoturísticas diseñadas por 83 empresas repartidas en enclaves como las siete reservas de la biosfera del Principado o la ría de Villaviciosa

16 may 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Naturaleza salvaje, turismo responsable y experiencias únicas. Son los principales atractivos con los que se presenta Asturias al ambicioso proyecto de la Reserva Ecoturista de la España Verde, una iniciativa que une a las comunidades del norte peninsular para crear el mayor corredor de ecoturismo de Europa.

Con el respaldo del Ministerio de Industria y Turismo y financiación europea a través de los fondos Next Generation, esta red ya agrupa a más de 300 empresas locales. Asturias, en concreto, aporta 38 propuestas ecoturísticas diseñadas por 83 empresas repartidas en enclaves como las siete reservas de la biosfera del Principado o la ría de Villaviciosa, uno de los principales humedales de importancia internacional de la península.

Desde rutas para observar el oso pardo en libertad, hasta talleres de elaboración de sidra y quesos artesanos, las actividades destacan por su conexión con el entorno y su enfoque sostenible. También se incluyen experiencias como la observación de estrellas en cielos limpios, el enoturismo rural, o caminatas interpretativas por ecosistemas de alta biodiversidad.

Entre las actividades recogidas por el Principado se encuentra el avistamiento de osos pardos cantábricos en su hábitat natural, especialmente en parques como Somiedo o Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias, auténticos santuarios de biodiversidad declarados Reservas de la Biosfera. Recorrer estos espacios con guías especializados no solo incrementa las posibilidades de observación, sino que permite al visitante comprender el delicado equilibrio entre fauna, flora y presencia humana.

Disfrutar de la berrea es otra de las iniciativas del proyecto. Hacia mediados de septiembre y octubre, las montañas asturianas vibran con el inconfundible sonido del bramido de los ciervos. En este ritual de cortejo, los machos compiten por la atención de las hembras, ofreciendo un espectáculo salvaje que se puede contemplar en lugares como Somiedo, Redes, Piloña, Aller o Ponga, entre otros.

Para los amantes del avistamiento de aves, Asturias ofrece enclaves únicos como la ría de Villaviciosa o la ría del Eo, que actúan como estaciones migratorias para aves de Europa y África. Estos ecosistemas, reforzados con centros de interpretación y rutas guiadas, convierten a la región en uno de los destinos ornitológicos más valorados de la península. La costa asturiana, con sus más de 350 kilómetros, y su transición inmediata a sierras y cordales como el Sueve o el Cuera, multiplica las posibilidades de observación de fauna en libertad.

Como no podía ser de otro modo, el senderismo también toma un rol fundamental en el ecoturismo. Una de las rutas más emblemáticas de la región es la Senda del Oso, que aprovecha el antiguo trazado ferroviario para adentrarse a pie o en bicicleta por los Valles del Oso, en plena Reserva de la Biosfera de Las Ubiñas-La Mesa. Además de los espectaculares paisajes que ofrecen concejos como Proaza, Teverga o Quirós, esta zona también es hábitat del oso pardo y de aves rapaces como el águila real o el buitre leonado.

Durante la presentación del proyecto el pasado martes en Gijón, la viceconsejera de Turismo, Lara Martínez, subrayó que esta iniciativa «consolida el liderazgo de Asturias como destino natural, sostenible y auténtico, capaz de ofrecer experiencias transformadoras durante todo el año».