La salud mental en Asturias, en cifras: casi uno de cada cinco adultos sufre depresión
ASTURIAS
Los datos recogidos por la última Encuesta de Salud de España del Instituto Nacional de Estadística ofrecen un retrato preocupante del estado emocional de la población en el Principado, donde el índice de bienestar general se sitúa en 61,97 puntos sobre 100
28 may 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La salud mental continúa siendo uno de los grandes desafíos de la sanidad pública y uno de los principales asuntos sobre la mesa en cuanto a bienestar social en España. En Asturias, los datos recogidos por la última Encuesta de Salud de España del Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondientes al año 2023, ofrecen un retrato preocupante del estado emocional de la población. Aunque se han logrado avances en la concienciación y en el acceso a tratamientos psicológicos, las cifras revelan que casi una de cada cinco personas adultas en el Principado sufre algún tipo de cuadro depresivo.
Según las cifras del INE, el índice de bienestar general en salud mental se sitúa en Asturias en 61,97 puntos sobre 100, por debajo del umbral deseable para hablar de un estado emocional óptimo. Este indicador, que mide la percepción general del bienestar psicológico, varía notablemente según el sexo: los hombres asturianos alcanzan un índice de 64,83, mientras que las mujeres obtienen un 59,4. Esta diferencia de más de cinco puntos refleja un mayor impacto de los problemas de salud mental en las mujeres, algo que también se observa en los diagnósticos clínicos de depresión.
En términos absolutos, 59.800 personas en Asturias padecían un cuadro depresivo mayor en 2023. De ellas, 41.700 eran mujeres, lo que representa un 69,7% del total. A esto se suman otras 57.500 personas con algún otro tipo de cuadro depresivo. En conjunto, el 18,84% de la población adulta asturiana experimenta algún tipo de trastorno depresivo, lo que convierte a la depresión en una de las principales causas de malestar psíquico en la comunidad.
Más alarmante aún es el dato de quienes presentan sintomatología grave: 6.200 hombres y 11.300 mujeres. Los síntomas graves de la depresión pueden incluir una tristeza persistente, pérdida de interés por actividades que antes se disfrutaban, alteraciones significativas del sueño o del apetito, fatiga crónica, dificultad para concentrarse, sentimientos de inutilidad o culpa excesiva, e incluso pensamientos recurrentes de muerte o suicidio. Este nivel de afectación puede llegar a incapacitar seriamente a una persona para llevar a cabo su vida cotidiana, lo que subraya la urgencia de una intervención temprana y eficaz.
Otro de los factores que inciden en el estado mental de los asturianos es el estrés relacionado con el entorno laboral. La encuesta del INE recoge que el nivel medio de estrés en el trabajo es de 4,72 sobre 7. Una vez más, las diferencias de género son notables: los hombres declaran un nivel medio de 4,6, mientras que las mujeres alcanzan un 4,85. Este mayor nivel de estrés laboral entre las mujeres podría estar relacionado con la doble carga del trabajo profesional y las responsabilidades familiares, que todavía recaen mayoritariamente sobre ellas. Paradójicamente, a pesar del mayor estrés, las mujeres expresan una mayor satisfacción con su entorno laboral. Las asturianas califican su satisfacción con un 4,99 sobre 7, ligeramente por encima de la media de los asturianos, que se sitúa en 4,86.
El conjunto de estos datos invita a reflexionar sobre el cuidado de la salud mental en la región. La alta prevalencia de trastornos depresivos, el nivel de estrés laboral y la notable diferencia de género en casi todos los indicadores analizados apuntan a la necesidad de reforzar los recursos de atención psicológica, tanto en la sanidad pública como en el ámbito laboral.