La OTAN sube el gasto en defensa y Asturias aspira a ser el destino estratégico de esas inversiones
ASTURIAS
Indra modifica sus estatus e inicia el proceso para abrir en Gijón una fábrica de blindados
29 jun 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La polémica por los compromisos que debían aceptarse en la última cumbre de la OTAN (en la que el Ejecutivo español se negó a asumir un gasto del 5% del PIB) y el desarrollo de la industria militar en Asturias han ido más unidos de lo que pudiera parecer en las últimas semanas. El despegue del sector en el Principado aceleró de forma intensa el pasado jueves con la luz verde en Indra para la adquisición del Tallerón de Duro Felguera en Gijón, que deberá acoger una factoría de blindados. Porque una de las cuestiones esa la última cumbre de la OTAN no era sólo el monto del gasto sino dónde será ese gasto.
En la cumbre de La Haya, el presidente español, Pedro Sánchez, señaló que el gasto del país no iría más allá del 2,1% del PIB, recalcó que los problemas de seguridad de España no estaba sólo en las fronteras del este de Europa, sino en el sur, en la otra orilla del Mediterráneo en el área del Sahel, en África. Analistas especializados no han dejado de señalar que, en la práctica y pese a la firma del documento del compromiso del 5%, apenas unos pocos países como Alemania, Polonia o algunos bálticos, están en en condiciones reales de llegar a ese porcentaje. Otra interpretación de la cumbre es que ese 5% era simbólico, que se trataba de contentar a Trump con una victoria político mediática, y que luego cada país mediría sus tiempos.
También que el propósito de Trump es fortalecer a su propia industria militar. En el presente los países europeos no tienen la capacidad de producir armas a la escala de ese gasto que se demanda y si Europa busca ser autónoma el defensa no puede depender de la compra de armamento de Estados Unidos.
Es por eso por lo que el sector lleva meses experimentando movimientos constantes y masivos. El último en Asturias es el acuerdo preliminar de Duro Felguera con Indra para la venta de la factoría de su filial DF Calderería Pesada, en Gijón, conocida como «El Tallerón», por 3,6 millones de euros, según se señaló el acuerdo final se cerrará en los «próximos días» e incluye el mantenimiento del empleo para los 156 trabajadores de la planta asturiana. El objetivo es transformarla en una de las más modernas fábricas de vehículos militares y carros de combate de Europa.
También se ha movido Indra de forma interna, los accionistas celebraron esta semana una junta extraordinaria en la que se ratificó a Ángel Escribano como presidente de la compañía y se aprobó la modificación de los estatutos sociales del grupo para poder fabricar vehículos militares terrestres y satélites.
Según citó Europa Press, el objetivo de la modificación de los estatutos sociales tiene que ver con los planes de la compañía de crecer en el segmento de la fabricación de vehículos militares y también en el negocio espacial.
Por un lado, la empresa ha creado la filial Indra Land Vehicles, dedicada a la producción de blindados, y para ello ya ha adquirido capacidades propias de producción. En concreto, esta semana ha cerrado un acuerdo preliminar para adquirir El Tallerón. Además y en esa línea, Indra también ha tomado el control de Tess Defence, participada también por Escribano Mechanical & Engineering, Sapa Placencia y Santa Bárbara Sistemas (propiedad de General Dynamics European Land Systems).
Tess Defence fabrica los blindados 8x8 Dragón para el Ejército español y es la adjudicataria para la producción de los Vehículos de Apoyo a Cadenas (VAC), dos contratos valorados cada uno de ellos en casi 2.000 millones de euros.
También el presidente de GDELS-Santa Bárbara Sistemas (propietaria de la fábrica de Trubia), Antonio Bueno, explicó esta semana los planes a corto plazo de la compañía. Entre sus objetivos de expansión en España, Bueno insinuó que podrían duplicarse los actuales 1.100 empleos de las plantas dedicadas a vehículos militares que la firma tiene en Trubia y Alcalá de Guadaíra (Sevilla).
La compañía calcula que su actividad genera en total unos 30.000 empleos en toda la cadena de suministro española, que incluye a más de 900 empresas productoras de bienes y servicios para las plataformas de combate y artillería fabricadas por GDELS en el país. Según puntualizó el director general, Juan Escriña, la empresa cuenta con suministradores en 16 de las 17 comunidades autónomas.
Dentro de los planes de incremento de producción, Asturias ocupa un capítulo especial. Santa Bárbara se plantea desarrollar allí una Plataforma Tecnológica, aprovechando la expansión inversora en defensa y «lo mucho que ya hay hecho allí», explicó Escriña. «En 25 años pasamos de fabricar con licencia de otros a ser nosotros los que exportamos y concedemos licencias». Ahora, añadió, ha llegado el momento de aumentar sus capacidades tecnológicas.