De un bolígrafo a lo inesperado: la cadena de trueques de una creadora de contenido en Asturias

María Sánchez Condado
María S. Condado REDACCIÓN

ASTURIAS

Laura Guilera, creadora de contenido
Laura Guilera, creadora de contenido

Laura Guilera, catalana afincada en el Principado, ha iniciado una cadena de intercambios a través de Instagram con el objetivo de promover el consumo local y la creatividad colaborativa

07 jul 2025 . Actualizado a las 11:34 h.

El trueque ha sido, desde tiempos inmemoriales, una de las formas más eficaces de intercambiar bienes o servicios sin la intervención del dinero. Además, puede ser una excelente manera de obtener objetos únicos o descubrir nuevos intereses. Ahora, Laura Guilera, una catalana afincada en Asturias, ha querido poner a prueba el valor del trueque a través de las redes sociales, comenzando con un objeto tan simple como un bolígrafo.

Productora audiovisual de profesión, Laura vivía en Barcelona junto a su pareja. Tras diez años juntos, el nacimiento de su primera hija les hizo plantearse una nueva ubicación donde continuar formando su familia. Las opciones eran dos: Sabadell, a 30 kilómetros de la capital catalana, o Asturias. «Queríamos tener a los abuelos cerca, y teníamos que mudarnos sí o sí. En Asturias encontramos un sitio mejor donde vivir, y nos trasladamos aquí», explica Guilera.

Tras instalarse en Llanera hace un año y medio, Laura decidió comenzar a compartir su nueva vida a través de Instagram. «En mi perfil voy enseñando un poco lo que me gusta, no tengo más propósito que crear una comunidad». Y parece que poco a poco lo va consiguiendo, pues ya reúne a más de 12 mil seguidores en esta red social, la mayoría, asegura, asturianos.

Laura Guilera, creadora de contenido
Laura Guilera, creadora de contenido

Además, su contenido es tan variado como interesante. Laura muestra tiendas de segunda mano, rutas por el Principado e, incluso, comparte su afición por la costura. «Todo comenzó porque hacía vídeos para mandárselos a mi madre, y como ya los tenía editados, decidí compartirlos también en las redes sociales».

Pero hace tan solo dos semanas, Laura se embarcó en un nuevo proyecto: partiendo de un simple bolígrafo comenzaría una cadena de trueques con el objetivo de ir aumentando el valor de sus objetos y ver hasta dónde podía llegar. Una idea, asegura, que surgió mientras hablaba con su pareja. «Recordamos que, hace años, un estadounidense había hecho lo mismo y lo compartió a través de un blog. Nos pareció interesante ver hasta dónde podía llegar este experimento usando las redes sociales».

Las normas para participar son sencillas: el objeto intercambiado debe tener un valor superior al anterior. Aunque empezó con un bolígrafo, Laura ya ha logrado cambiarlo por dos postales y una cinta washi tape, que luego intercambió por unos pendientes elaborados por una artesana asturiana con una pequeña marca de joyería de metacrilato. Esto, asegura Laura, es otro de los objetivos principales de su iniciativa: dar a conocer pequeños comercios de la zona. Sin embargo, no se limita al territorio asturiano. «El trueque se puede hacer con gente de todas partes. Si no puede ser en persona, ya buscaremos la forma de hacerlo posible».

¿Hasta dónde pretende llegar? ¿Qué espera conseguir con este experimento? El objetivo final, afirma, «no está claro». «Creo que todo dependerá de si entran más marcas a intercambiar o si la gente se motiva. Mi idea principal es continuar con los intercambios durante el verano y ver hasta dónde podemos llegar. No quiero fijarme una meta, porque no quiero crearme expectativas».

Aunque aún no sabe qué hará con el objeto final, Laura confiesa que le encantaría que todo se volviera «muy loco y divertido». Pero para saber hasta dónde llegará este juego de trueques, solo queda esperar y estar atentos a su Instagram.