Asturias crece en población pero no frena su envejecimiento: el número de habitantes de 80 años duplica al de niños de 3
ASTURIAS
Sumando a todos los menores entre 0 y 5 años se obtiene un total de 30.751 niños. En contraste, la población mayor de 85 años asciende a 46.594 personas, lo que deja una diferencia de más de 15.000 personas entre quienes acaban de comenzar la vida y quienes ya han superado el umbral de la longevidad avanzada
11 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Asturias continúa ganando población pero sigue luchando contra el envejecimiento. Aunque el número total de habitantes en el Principado ha experimentado un repunte en los últimos años, la estructura por edades refleja una realidad difícil de revertir: la base de la pirámide poblacional es mucho más estrecha que su cima.
Un dato llamativo lo ejemplifica con claridad: en 2025, hay 9.940 personas con 80 años en Asturias, casi el doble que los 5.262 niños de tres años. Esta desproporción no es un caso aislado, sino una constante cuando se observan otras edades tempranas. De hecho, sumando a todos los menores entre 0 y 5 años —es decir, los nacidos en los últimos seis años— se obtiene un total de 30.751 niños. En contraste, la población mayor de 85 años asciende a 46.594 personas, lo que deja una diferencia de más de 15.000 personas entre quienes acaban de comenzar la vida y quienes ya han superado el umbral de la longevidad avanzada.
La tendencia es clara: la población infantil es escasa y no logra compensar la alta esperanza de vida de generaciones mayores. Esta situación, más allá de las cifras, tiene implicaciones profundas en términos de sostenibilidad del sistema sanitario, pensiones o servicios sociales.
Entre los 40 y los 50 años —la franja central de la pirámide— se concentra el mayor volumen poblacional. Por ejemplo, hay 12.160 personas con 40 años, 14.169 con 43, y el pico se alcanza en torno a los 45-49 años, donde cada cohorte anual supera los 17.000 habitantes. Esta acumulación responde al llamado «baby boom» tardío de finales de los años 70 y comienzos de los 80, cuando aún había altas tasas de natalidad. Esta franja es, hoy, el corazón demográfico de Asturias y representa una parte crucial de la población activa.
Sin embargo, tras estos grupos, el número de personas comienza a descender gradualmente a partir de los 50 años, y con más intensidad desde los 60. Este descenso se compensa, en parte, por la longevidad: no es raro encontrar más de 4.500 personas en edades como los 86 o incluso más de 5.000 en los 88. Llama especialmente la atención que hay más asturianos con 89 años (5.032) que con tan solo 1 año (4.819).
El envejecimiento de Asturias no es nuevo, pero la brecha entre mayores y menores se acentúa. La recuperación ligera de población total no parece responder a un crecimiento natural —es decir, más nacimientos que defunciones—, sino a factores como el retorno de emigrantes, llegada de nuevos residentes o reagrupamientos familiares. Aun así, la base de la pirámide sigue siendo frágil, y la necesidad de políticas que fomenten la natalidad, el asentamiento de jóvenes y la conciliación familiar se vuelve cada vez más urgente.
1.846 habitantes más en el segundo trimestre y casi 7.000 en el último año
El Principado de Asturias ha incrementado su población en el segundo trimestre de 2025 en 1.846 personas, hasta alcanzar los 1.016.995 residentes, lo que supone un incremento del 0,18%. Mientras, en el último año la población asturiana ha aumentado en 6.879 personas, según los datos de la Estadística Continua de Población con datos a 1 de julio publicada este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Del total de población asturiana, 485.820 son hombres y 531.175 son mujeres. Además, 945.033 son españoles y 71.962 son extranjeros, según los mencionados datos.
A nivel nacional, la población residente en España aumentó en 119.811 personas en el segundo trimestre y se situó en 49.315.949 habitantes a 1 de julio de 2025. En términos anuales, el crecimiento poblacional estimado fue de 508.475 personas.
El crecimiento poblacional de España se debió al incremento de personas nacidas en el extranjero, ya que el número de nacidas en España disminuyó. Esta población nacida en el extranjero -de 9.686.214 personas- fue mayor que la de nacionalidad extranjera, debido a los procesos de adquisiciones de nacionalidad española. Por su parte, el número de extranjeros aumentó en 95.277 personas durante el trimestre, hasta 7.050.174. La población de nacionalidad española aumentó en 24.534.