Unos 50 vecinos de Ibias siguen desalojados por el fuego: «Las llamas quedaron a 150 metros de las casas»

Nel Oliveira
Nel Oliveira REDACCIÓN

ASTURIAS

Imágenes aéreas de los incendios en Ibias
Imágenes aéreas de los incendios en Ibias SEPA

Villamayor y Villarcebollín concentran el grueso de las evacuaciones por la cercanía a los nuevos focos: «La climatología acompaña y no creo que tarden mucho en dejarles volver»

27 ago 2025 . Actualizado a las 16:16 h.

El fuego que obligó en la tarde de ayer martes a evacuar a varios pueblos de Ibias mantiene aún fuera de sus casas a cerca de medio centenar de vecinos, aunque la previsión es que puedan regresar en las próximas horas si las condiciones lo permiten. «En Villamayor y Villarcebollín no han dejado entrar todavía, pero no creo que tarden mucho en autorizarlo», asegura la alcaldesa del concejo, Gemma Álvarez. En esas dos localidades, se evacuaron alrededor de 20 personas en cada una —muchas de ellas familias completas que pasan el verano en la zona— debido a la cercanía de las llamas y la intensa humareda. En otros cinco núcleos —Piñeira, Centenales, Pradias, Andeo y Dou— la evacuación fue preventiva y voluntaria.

Según Álvarez, finalmente solo en Piñeira y Centenales se marcharon algunos vecinos. «En Piñeira evacuamos en torno a una decena, aunque otros decidieron quedarse. El fuego quedó a apenas 150 metros de las casas del pueblo», señaló. En Centenales fueron menos, «muy poca gente», añadió. Más singular fue el caso de Pradias, donde nadie aceptó abandonar sus casas. «Hace siete años hubo un gran incendio y lo salvaron los propios vecinos. Desde el primer momento tenían claro que no se iban a mover», explicó la regidora, que estuvo personalmente implicada en las labores de acompañamiento durante los desalojos.

El incendio de Ibias es el que más preocupa al Principado, según reconoció el propio presidente, Adrián Barbón, por la rapidez con la que avanzó desde su detección a última hora del martes. La primera llamada al 112 se registró a las 18:04 horas y apenas unas horas después ya fue necesario ordenar evacuaciones. Durante la noche, los equipos de extinción trabajaron en la contención del fuego con maquinaria pesada y sobre los cortafuegos ya existentes. Esa labor, remarca la alcaldesa, ha sido clave: «Tenemos justo enfrente un cortafuegos limpio y ahí se está viendo la importancia de que la buena gestión del monte funciona».

Por otro lado, La situación meteorológica parece, por primera vez en días, jugar a favor. «Las temperaturas son bastante bajas y no hay grandes movimientos de viento. No se espera lluvia, quizá de madrugada algo, pero de momento no», detalló Álvarez, confiada en que «si todo sigue así, los vecinos podrán volver hoy o mañana como mucho». El desalojo de Villamayor y Villarcebollín movilizó a unas 40 personas, a las que se sumaron una decena en Piñeira y algunos más en Centenales. En total, cerca de medio centenar de vecinos abandonaron sus casas, mientras Cruz Roja activaba su equipo psicosocial y de albergues para atenderlos.

El origen del incendio, aún bajo investigación

Mientras el operativo continúa trabajando en la zona, las causas del incendio siguen sin aclararse. El presidente del Principado avanzó el martes que «presuntamente todo apunta a que pudiera ser provocado», aunque insistió en que es pronto para sacar conclusiones. La alcaldesa, por su parte, se muestra más cauta: «Yo creo que más que nada fue sin intención», apunta. Lejos de ello, el horizonte inmediato pasa por permitir cuanto antes el regreso de los vecinos. En Piñeira y Centenales, muchos ya están de vuelta. En Villarcebollín, según la alcaldesa, «no creo que tarden mucho en dejarles entrar». La situación de Villamayor es algo más complicada por el humo, pero se confía en que «también puedan volver en breve».