Asturias será la tercera comunidad más afectada por el impacto de la operación
05 sep 2025 . Actualizado a las 11:36 h.El consejo de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha autorizado la opa de BBVA sobre el Sabadell, según ha informado en un comunicado. El supervisor entiende ajustados los términos de la oferta a las normas vigentes y considera suficiente el contenido del folleto explicativo presentado por BBVA.
La CNMV recuerda que la contraprestación de la opa es de tipo «mixto» y consiste en una acción de nueva emisión de BBVA y 0,70 euros en efectivo por cada 5,5483 acciones de Banco de Sabadell.
La oferta, presentada ante la CNMV el 24 de mayo de 2024, se dirige al 100% del capital social de Banco Sabadell, compuesto por 5.023.677.732 acciones. La oferta está condicionada a la aceptación por un mínimo de acciones que representen más de la mitad de los derechos de voto de Banco Sabadell, descontando las acciones de autocartera. El plazo de aceptación será de 30 días, así que en el mes de octubre podría quedar resuelta la operación.
En mayo, el gobierno asturiano se pronunció en contra de esta fusión ya que supondría un «exceso de concentración bancaria» en la comunidad que podría suponer riesgos en materia de competencia, especialmente para pymes y particulares.
También porque pondría en peligro el empleo en el sector, deterioraría la calidad del servicio que se presta a la ciudadanía y ampliaría el riesgo de exclusión financiera, especialmente en el medio rural, ha señalado el portavoz del Ejecutivo asturiano, Guillermo Peláez. Asturias sería, tras Cataluña y la Comunidad Valenciana, la tercera comunidad en la que más se dejaría notar esta operación ya que entre las dos entidades suman el 25 por ciento de las oficinas bancarias de la comunidad y el 30 por ciento del empleo: el Sabadell cuenta con 75 sucursales y 400 empleados, y el BBVA, con 46 y una plantilla de 290 trabajadores.
Según datos del Banco de España, en 2008 había en Asturias 966 oficinas bancarias, una cifra que se redujo hasta las 455 en 2023 y que aún retrocedería más con esta OPA.
Además de la reducción del número de oficinas, la concentración bancaria provocaría una disminución del número de cajeros y de la atención personalizada a la clientela, con lo que aumentaría el riesgo de exclusión financiera, especialmente en el medio rural, donde hay menor población y más envejecida, lo que dificulta el acceso a unos servicios bancarios cada vez más digitalizados, ha añadido el Gobierno del Principado.
La decisión de la CNMV se ha conocido horas después de que el BBVA haya obtenido la autorización de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) para rebajar la condición mínima de aceptación de la opa hostil sobre el Banco Sabadell, si logra adquirir al menos el 30 % de los derechos de voto de la entidad catalana. Con esta decisión, BBVA podrá renunciar a la condición mínima de aceptación inicialmente establecida, que exigía alcanzar al menos el 50 % de los derechos de voto efectivos del Sabadell, siempre que alcance como mínimo el umbral del 30 %, según consta en un documento emitido esta semana por la SEC, el principal regulador bursátil de Estados Unidos.
El largo proceso de la opa
El grupo que preside Carlos Torres anunció en mayo del 2024, cuando lanzó la opa sobre el Banco Sabadell, que ajustaría el canje de la operación al pago de dividendos de ambas entidades, lo que le llevó a actualizar la oferta en octubre de ese año y el pasado abril. La finalidad de estos ajustes, previstos desde que se lanzó la operación, es mantener equivalentes las condiciones económicas de la oferta, después de los pagos de dividendos por ambas entidades, si bien el Sabadell ha alertado en alguna ocasión de que empeoran. En su día, el BBVA proponía a los accionistas del Sabadell una acción nueva del banco por cada 4,83 del Sabadell; posteriormente, en octubre, ajustó esa oferta y planteó el pago de 29 céntimos de euro en efectivo y una acción nueva por cada 5,019 del Sabadell, teniendo en cuenta los dividendos que pagaban ese mes ambas entidades. Y tras repartir el Sabadell 370 millones de euros entre sus accionistas en el mes de agosto, el canje pasó a ser de una acción de nueva emisión de BBVA y un pago en efectivo de 0,70 euros por acción a cambio de 5,5483 acciones de Sabadell.
Otro de los obstáculos que ha encontrado la entidad con sede en Bilbao ha sido la exigencia del Gobierno de España de que, si la opa sale adelante, ambos bancos deben mantenerse como sociedades con gestión y personalidad jurídica diferenciada. Una medida que debe mantenerse un mínimo de 3 años, ampliables a 5, y que retrasa las sinergias calculadas por BBVA en 850 millones anuales. La condición impuesta por Moncloa ha sido, además, recurrida por el banco ante el Tribunal Supremo.
Desde que se anunció la opa las acciones de la entidad catalana se han revalorizado casi el doble que las de BBVA, creando un escenario donde la oferta de BBVA no es suficientemente atractiva según la valoración del mercado.