El cáncer de pulmón, con 757 muertes en 2024, coloca al Principado a la cabeza de España en mortalidad por esta enfermedad
21 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.En 2024 murieron en Asturias 13.106 personas, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Detrás de esa cifra se dibuja un mapa muy definido de la mortalidad en el Principado: los asturianos fallecen sobre todo a causa de tumores, enfermedades del corazón y demencia. Estas tres patologías concentran la mayor parte de los decesos y reflejan tanto el impacto de las enfermedades crónicas como el envejecimiento de la población, uno de los más acusados de Europa.
El cáncer se ha consolidado como la primera causa de muerte en la comunidad, con 3.581 fallecimientos en 2024, lo que supone un incremento del 6,6 % respecto al año anterior y el segundo mayor aumento de toda España. Dentro de este grupo destaca el cáncer de tráquea, bronquios y pulmón, responsable de 757 muertes y con la tasa de mortalidad más elevada del país: 74,85 fallecidos por cada 100.000 habitantes. Entre los hombres se registró un repunte preocupante, con 516 fallecidos frente a 461 en 2023, lo que equivale a un aumento del 11,9 %. En las mujeres la tendencia también es ascendente, pasando de 204 fallecidas en 2020 a 240 en 2024. La comparación con 2002 revela un cambio significativo: mientras entonces murieron 66 mujeres y 555 hombres por esta causa, hoy la brecha de género se ha reducido, pero a costa de un aumento sostenido de la mortalidad femenina.
Las enfermedades del sistema circulatorio continúan como la segunda gran causa de defunción, con 3.365 muertes en 2024. Aunque la cifra supone un descenso del 5,9 % respecto a 2023, la incidencia sigue siendo muy alta. Entre ellas, las enfermedades isquémicas del corazón —como el infarto de miocardio o la angina de pecho— fueron las más letales, con 912 fallecimientos. La persistencia de estas dolencias se relaciona con factores de riesgo muy presentes en la sociedad asturiana: tabaquismo, hipertensión, obesidad y sedentarismo. Pese a la mejora en los tratamientos médicos, su peso en la mortalidad demuestra que la prevención es todavía una tarea pendiente.
La demencia, ligada al envejecimiento de la población, ocupa un lugar cada vez más visible. En 2024 causó 848 muertes en Asturias y, dentro del bloque de los trastornos mentales y del comportamiento, fue con diferencia la más frecuente. En total, 882 personas fallecieron en este grupo de patologías. Su impacto es mayor entre las mujeres, que viven más años, y plantea un desafío de enormes dimensiones para el sistema sanitario y para las familias cuidadoras, que en muchos casos asumen la atención directa.
El cuarto gran bloque lo constituyen las enfermedades del sistema respiratorio, que en 2024 provocaron 1.351 muertes, un 5,1 % más que en el año anterior. Enfermedades como la EPOC, la neumonía o la insuficiencia respiratoria mantienen su peso como causa de defunción y refuerzan la tendencia a situarse detrás de los tumores y las dolencias cardiovasculares.
Mientras tanto, el Covid-19 ha pasado a un segundo plano. En 2024 se registraron 211 fallecimientos por esta causa en Asturias, 160 menos que en 2023. El virus sigue presente, pero ya no figura entre las principales causas de muerte, gracias a la vacunación, la inmunidad acumulada y los avances terapéuticos.
La reducción de la mortalidad por enfermedades circulatorias puede interpretarse como un signo de mejora
El balance general muestra una realidad ambivalente. Por un lado, la reducción de la mortalidad por enfermedades circulatorias puede interpretarse como un signo de mejora; por otro, preocupa el aumento constante de los tumores, sobre todo del cáncer de pulmón, que coloca a Asturias en la peor posición del país. En el conjunto de España, los tumores también fueron la primera causa de muerte en 2024, seguidos de las enfermedades circulatorias, pero la tasa de mortalidad por cáncer de pulmón en el Principado es la más alta de todas las comunidades autónomas.
Las estrategias de prevención, la detección precoz y la promoción de hábitos de vida saludables resultan esenciales
La conclusión es clara: en Asturias se muere sobre todo de cáncer, de corazón y de demencia. Estas tres causas concentran buena parte de las defunciones registradas en 2024 y marcan las prioridades de la salud pública regional. En una comunidad fuertemente envejecida, las estrategias de prevención, la detección precoz y la promoción de hábitos de vida saludables resultan esenciales para contener una mortalidad que sigue estando dominada por enfermedades crónicas y de alta letalidad.