Las aulas de Infantil se vacían en Asturias: la caída de la natalidad reduce un 31% el alumnado en una década
ASTURIAS
Entre los cursos 2023-2024 y 2024-2025, Asturias perdió 831 alumnos de segundo ciclo de Infantil, un 4,9% menos en solo un año, una tasa superior a la media nacional, situada en el -2,6%
03 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.El Principado de Asturias ha perdido en los últimos diez años cerca de un tercio de su alumnado en el segundo ciclo de Educación Infantil, reflejo directo del desplome demográfico que atraviesa la región. Según los datos publicados por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, recogidos en la serie estadística «Enseñanzas no universitarias. Alumnado matriculado», la matrícula en esta etapa educativa —que abarca de los tres a los seis años— ha pasado de 23.370 alumnos en el curso 2014-2015 a 16.040 en el curso 2024-2025, lo que supone un descenso del 31,4%. Solo Ceuta presenta una caída más pronunciada en el conjunto del país.
El segundo ciclo de Educación Infantil, prácticamente universal en España con tasas de escolarización superiores al 95%, actúa como un indicador directo de la evolución de la natalidad. La reducción sostenida de nacimientos en Asturias se refleja ya en las aulas. Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) confirman la magnitud del cambio: a 1 de julio de 2025, el número total de niños de 0 a 6 años en el Principado es de 36.946, con apenas 4.704 nacidos en el último año. La escasez de nuevas cohortes explica la disminución continuada del alumnado que se incorpora al sistema educativo.
El descenso se ha intensificado en el último ejercicio. Entre los cursos 2023-2024 y 2024-2025, Asturias perdió 831 alumnos de segundo ciclo de Infantil, un 4,9% menos en solo un año, una tasa superior a la media nacional, situada en el -2,6%. Esta evolución sitúa al Principado entre las comunidades autónomas con mayor retroceso de alumnado, junto a Cantabria (-30,6%), País Vasco (-27,8%) y Galicia (-26,1%).
El ajuste demográfico se refleja especialmente en la red pública, donde la pérdida ha sido incluso más intensa. Los centros públicos asturianos han pasado de 16.112 alumnos matriculados en el curso 2014-2015 a 11.131 en 2024-2025, lo que representa una disminución del 30,9%. Solo en el último año, el sistema público regional perdió 564 alumnos de esta etapa, un 4,8% menos que en el curso anterior. El retroceso es superior al registrado por la red pública a nivel nacional, que ha perdido un 23,8% de alumnado en la última década.
En el conjunto de España, el segundo ciclo de Educación Infantil ha pasado de 1.395.756 alumnos en 2014-2015 a 1.078.403 en 2024-2025, una reducción del 22,7%. La caída afecta a todas las comunidades autónomas, aunque con distinta intensidad. Asturias se mantiene entre las regiones con los descensos más acusados, junto a Ceuta (-40,9%) y Cantabria (-30,6%). En el extremo contrario se encuentran Baleares (-12,4%) y Murcia (-16,3%), donde el ajuste ha sido más moderado.
La pérdida de alumnado infantil no solo refleja la caída de la natalidad, sino también los efectos del envejecimiento y la despoblación rural. Asturias figura entre las regiones europeas con mayor descenso de nacimientos en los últimos quince años, según el informe El futuro (demográfico) es el presente, elaborado por María Miyar y el equipo de Estudios Sociales de Funcas, que señala una reducción del 38% de los nacimientos en España entre 2008 y 2023.
El impacto del descenso demográfico en la educación no se limita a las etapas iniciales. Los expertos del Ministerio de Educación advierten de que la caída en el segundo ciclo de Infantil actúa como un «termómetro demográfico» que anticipa los ajustes que se trasladarán progresivamente al resto de niveles educativos. En Asturias, el retroceso de la matrícula en Infantil comienza ya a trasladarse a Primaria, con menores cohortes de entrada y un previsible descenso del alumnado total en los próximos cursos.
A pesar de que la población residente en España ha alcanzado un máximo histórico de 49,15 millones de habitantes en abril de 2025, el aumento se debe fundamentalmente al saldo migratorio positivo, y no a una recuperación de la natalidad. En Asturias, donde el crecimiento migratorio es más limitado que en otras regiones, el efecto compensador sobre la población infantil es prácticamente nulo.