Cristina Fanjul, directora de CEEI Asturias: «Conseguir que más mujeres emprendan sigue siendo un gran desafío»

Esther Rodríguez
Esther Rodríguez REDACCIÓN

ASTURIAS

Cristina Fanjul es la directora del Centro Europeo de Empresas e Innovación del Principado de Asturias (CEEI Asturias y es también la presidenta de la Asociación Nacional de Centros Europeos de Empresas e Innovación Españoles (Ances ).
Cristina Fanjul es la directora del Centro Europeo de Empresas e Innovación del Principado de Asturias (CEEI Asturias y es también la presidenta de la Asociación Nacional de Centros Europeos de Empresas e Innovación Españoles (Ances ).

La directora del Centro Europeo de Empresas e Innovación del Principado es una de las finalistas a los premios que reconocen el papel de las mujeres en el sector del emprendimiento y la innovación en España

16 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Los Women Startup Awards celebran su cuarta edición para poner en valor, un año más, a las mujeres que están impulsando la transformación del ecosistema emprendedor español. Entre las finalistas a estos premios, que se fallarán el próximo 19 de noviembre, se encuentra Cristina Fanjul (Gijón, 1976). La máxima responsable del Centro Europeo de Empresas e Innovación del Principado (CEEI Asturias) y presidenta de la Asociación Nacional de Centros Europeos de Empresas e Innovación Españoles (Ances) está nominada en la categoría «Innovación abierta», que reconoce a directivas que lideran con éxito la estrategia o los programas de innovación en entidades públicas o privadas, apoyando el crecimiento de las startups y la inversión corporativa en este tipo de proyectos. 

—¿Qué significa para usted ser una de las finalistas de los Women Startup Awards?

—Recibo esta nominación con muchísima ilusión y gratitud. Sobre todo, creo que es un reconocimiento a la labor desarrollada desde aquí, desde el CEEI Asturias y desde la asociación ANSES, en favor de un concepto con el que me identifico tanto personal como profesionalmente: la innovación abierta. Se trata de un concepto que sostiene que los ecosistemas deben estar abiertos y conectados, donde la confianza y la colaboración son clave. En un mundo que avanza cada vez más rápido, necesitamos establecer relaciones con todo el ecosistema para detectar lo que viene y expandir nuestras capacidades. Todo ello se refleja en el concepto de innovación abierta.

—¿Que ha supuesto para su carrera profesional ser directora de una entidad como CEEI Asturias?

—Me da la oportunidad de liderar un equipo muy comprometido y con capacidad para generar un impacto extraordinario en la vida de todos los emprendedores, innovadores y empresas de base tecnológica en Asturias. Esta entidad , que cuenta con el gran apoyo del Gobierno del Principado, ha estado comprometida con la innovación desde su creación, pero que ha tenido que ir encontrando su camino para especializarse en un nicho tan complejo y exigente como el de las startups y las empresas de base tecnológica. Esta evolución me permitió asumir con gusto el reto de seguir liderando la transformación de la entidad y de adaptarnos a las necesidades de los nuevos emprendedores, junto a todo el equipo que actualmente dirijo.

«Para que un proyecto salga adelante se necesita talento, mercado y financiación»

—¿Cómo define el liderazgo femenino en el ámbito del emprendimiento?

—Me gustaría decir lo contrario, pero creo que todos somos muy conscientes de que el liderazgo femenino todavía tiene mucho por evolucionar. Sigue siendo un sector muy masculinizado, probablemente porque la relación de las mujeres con la tecnología todavía es algo compleja, aunque va mejorando con el tiempo. Por otra parte, este mundo del emprendimiento tecnológico también se ha desarrollado en un contexto de incertidumbre, donde se han valorado excesivamente ciertos atributos que no siempre casan con el ideal de vida de muchas mujeres. Aún queda un reto importante: seguir avanzando para aumentar la presencia femenina en todas las piezas del ecosistema. Me refiero tanto a las emprendedoras, como a las CEOs que lideran procesos tecnológicos, a las inversoras y a todos aquellos que juegan un papel fundamental en el ecosistema. Conseguir mayor presencia de mujeres sigue siendo un gran desafío.

—¿Qué programas ofrece desde el CEEI Asturias para hacer frente a estos retos y a los desafíos a los que todavía se enfrentan las mujeres a la hora de emprender o liderar proyectos tecnológicos?

—Hacemos varias cosas. Cuando los equipos emprendedores llegan aquí, a menudo se conforman sin una presencia significativa de mujeres. Por eso, animamos a las que están a hacerse visibles, promovemos el ejemplo y la referencia, e introducimos siempre en los programas un enfoque dirigido a este público específico: las mujeres. Es cierto que en algunos sectores la presencia femenina es más significativa. Por ejemplo, en el sector salud, donde el porcentaje de mujeres que estudian carreras relacionadas con la vida y los cuidados es más alto, quizá por afinidad con el tema de los cuidados o porque es un ámbito menos demandado por otros colectivos. También trabajamos con grupos de investigación que cuentan con presencia femenina, y con las nuevas generaciones de estudiantes, cuya participación va aumentando. Lo que necesitamos ahora es tiempo, para que estas mujeres y estudiantes de hoy puedan asumir posiciones de liderazgo, tanto dentro de sus grupos de investigación como en proyectos empresariales, ya sea por cuenta ajena o propia.

—¿Cuáles considera que son los retos que enfrentan las startups o empresas de base tecnológica en España?

—Fundamentalmente, son tres retos muy comprensibles. En primer lugar, contar con talento y ser capaz que el sistema educativo genere el suficiente talento para estar en disposición de identificar oportunidades basadas en la innovación y la tecnología. Esto no se limita a la educación superior o a las universidades; el propio sistema educativo debe, desde el principio, presentar el emprendimiento como una opción natural. El segundo reto es el mercado. Es necesario tener la habilidad de identificar el momento adecuado para introducir una tecnología. A veces, la tecnología llega demasiado pronto al mercado y aún no está democratizada o suficientemente aceptada por quienes deben comprarla y pagar por ello, ya sean empresas intermediarias o los propios consumidores. Por último, el tercer reto es la financiación. Montar una empresa de base tecnológica, especialmente en sectores con desarrollos largos de I+D o regulaciones estrictas, requiere inversión para poder acceder al mercado en condiciones óptimas. Si logramos alinear estos tres elementos —talento, entrada al mercado y financiación— tendremos, al menos teóricamente, los factores necesarios para que un proyecto salga adelante.

«En Asturias tenemos la suerte de contar con un Gobierno muy concienciado con la idea de hacer del emprendimiento innovador un pilar de desarrollo futuro»

—El CEEI centra buena parte de su labor en apoyar a los emprendedores. ¿Qué programas tienen en marcha para cumplir con este objetivo?

—Tenemos una variedad de programas, en función del tipo de emprendedor y del tipo de proyecto empresarial. Por una parte, cuando nos dirigimos a proyectos que provienen del laboratorio o de entidades generadoras de conocimiento, a perfiles más bien investigadores, contamos con programas de valorización de I+D. Para proyectos que ya están más avanzados o maduros, disponemos de programas de incubación y asesoramiento, centrados en detectar sus necesidades particulares y en poner a su disposición un equipo de expertos técnicos y en modelos de negocio del CEEI, que los ayudan a dar forma a su modelo empresarial, a las cifras y a todos los elementos críticos para que el proyecto salga adelante. Cuando reunimos un número de proyectos interesantes dentro de un área concreta, ponemos en marcha programas de aceleración. En ellos, además de nuestro trabajo desde el CEEI, incorporamos a expertos externos del sector que orientan a los emprendedores sobre las oportunidades del mercado, los riesgos regulatorios, la propiedad industrial, la comercialización o el marketing. Todo ello adaptado a grupos de proyectos con necesidades comunes. Otro aspecto que siempre despierta gran interés entre los proyectos es el acceso a la financiación. En este sentido, organizamos talleres de inversión que les ayudan a comprender qué implica buscar financiación, a conocer las opciones disponibles —tanto públicas como privadas— y a prepararse para presentar propuestas sólidas, ya sea para subvenciones, ayudas públicas, inversores privados o fondos de capital riesgo.

—¿Qué papel considera que debería desempeñar la Administración pública para impulsar el emprendimiento en nuestra región?

—En Asturias tenemos la suerte de contar con un Gobierno muy concienciado con la idea de hacer del emprendimiento innovador un pilar de desarrollo futuro y de diversificación económica. Y, a las pruebas me remito: no se trata solo de una declaración de intenciones, sino de la existencia de instrumentos muy potentes y singulares aquí en Asturias, capaces de apoyar realmente ese emprendimiento innovador. Por ejemplo, contamos con la ayuda de puesta en marcha y crecimiento de empresas de base tecnológica, que ofrece un apoyo para superar el primer año de vida de las empresas. Se trata de una subvención a fondo perdido que puede alcanzar hasta 120.000 euros, una apuesta absolutamente singular. Además, se ha hecho un esfuerzo importante por cerrar todo campo de financiación y ayudas públicas, de modo que las empresas, especialmente las que son intensivas en capital, dispongan de un itinerario claro de apoyo. Entre las iniciativas más destacadas está el Fondo Asturias Startup, que ofrece hasta 400.000 euros en forma de préstamo participativo. Todo esto ha contribuido a fortalecer el panorama de ayudas y a promocionar la imagen de Asturias como un auténtico paraíso startup: una región con talento, atractiva para los emprendedores y capaz de acoger y apoyar proyectos innovadores, tanto de dentro como de fuera del territorio. Pero, sin duda, una de las apuestas más significativas es el apoyo que se presta a través del CEEI, concebido como un servicio público que se ofrece de forma gratuita a todos los emprendedores.

—¿Qué consejo o mensaje le daría a un joven que quiera fundar su empresa de base tecnológica?

—Le diría, en primer lugar, que sea valiente y se atreva a explorar la oportunidad, porque nada es tan poderoso como sacar adelante una idea propia que esté alineada con su visión de la vida y con su propósito personal. También le diría que busque compañía y no emprenda en soledad. Emprender es un proceso complejo, y las competencias de una sola persona no siempre son suficientes para intentar dotar de todos los elementos críticos que requiere un proyecto de base tecnológica. Por eso, le animaría a buscar compañía y colaboración, tanto en otros promotores que complementen sus habilidades como en las entidades e instrumentos de apoyo que ponemos a disposición aquí en Asturias, que no tienen parangón con los de otras regiones. Y, por último, le diría que le aplaudiría por el esfuerzo y le aconsejaría mantener un equilibrio entre la persistencia y la apertura mental: persistencia para creer en su proyecto y seguir adelante, pero también apertura para escuchar y recibir retroalimentación del mercado, de potenciales clientes o proveedores. Esa escucha activa le permitirá hacer evolucionar la idea hasta convertirla en una propuesta de verdadero valor añadido.