La pobreza infantil en Asturias: sin poder celebrar un cumpleaños o ir a la excursión del cole

F. S.

ASTURIAS

La encuesta de Carencia material infantil recoge los problemas más citados por las familias

19 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Todas las historia de pobreza son historias tristes y terribles, las que tienen como protagonistas a los niños los son además en grado sumo. En Asturias los informes periódicos, como la tasa AROPE, dan cuenta de una comunidad en la que la desigualdad está cronificada en determinados grupos de población de forma muy intensa desde la Gran Recesión, y los menores son los grandes pagadores de este problema, con circunstancias que agrandan el estigma social como no poder ir a al excursión del colegio con el resto de los compañeros de clase, porque en casa no la pueden pagar, o no poder permitirse una celebración de cumpleaños.

Los datos recabados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en su encuesta de Carencia Material Infantil, con las últimas cifras disponibles, correspondientes al año 2024, sobre el estado de los menores de 16 años, revelan que en Asturias hay un 19% de los niños que no puede «ir de vacaciones fuera de casa al menos una semana al año», es un número que se acerca a la cuarta parte de los niños de Asturias y es la carencia material más citada entre las familias del Principado.

Porcentajes más pequeños se refieren a otro tipo de problemas, por ejemplo, algo más del 8% dice que «no pueden reunirse con sus amigos para jugar e invitar a tomar algo», como en una celebración de cumpleaños. Casi un 6% afirma que «no pueden participar en viajes o acontecimientos escolares» como el resto de los compañeros de clase porque no se los pueden permitir, un 3% afirma que «no pueden celebrar las ocasiones especiales».

La encuesta del INE recoge carencias como no disponer de equipos de ocio al aire libre o no poder tomar al menos una comida de carne, pollo o pescado al día; en ambos casos son problemas que padecen más del 4% de los niños asturianos; en menor medida se recogen problemas como no disponer de ropa nueva o de un lugar adecuado para hacer los deberes o estudiar.

Según las cifras a comienzos de este año, Asturias logró reducir en algo más de cuatro puntos el porcentaje de población en riesgo de pobreza, una bajada considerada significativa y que consolida cuatro años consecutivos de mejora en los indicadores sociales. No obstante, las cifras siguen sin recuperar los niveles previos a la crisis de 2008 y la evolución histórica mantiene el impacto notable que dejó la pandemia en los hogares con menos recursos.

Según la Encuesta de Condiciones de Vida del INE, el porcentaje de población asturiana en riesgo de pobreza o exclusión social —medido mediante la tasa AROPE— se situó en el 20,9% en 2024 frente al 25% de 2023. La encuesta también recoge que la población con «carencia material y social severa» pasó del 6,5% al 5,7% en un año. El indicador AROPE combina nivel de ingresos, privación material severa y baja intensidad laboral en el hogar.

El estudio revela asimismo que el 15,6% de los asturianos se encuentra en riesgo de pobreza, mejorando el dato del 18,6% del año anterior, mientras la renta anual neta media por hogar ascendió a 35.784 euros, frente a los 33.309 de 2023. Aunque estos valores consolidan la tendencia de crecimiento iniciada en 2019, siguen por debajo de la media nacional, fijada en 36.996 euros. Con este descenso, Asturias acumula cuatro años de reducción desde el máximo del 27,2% registrado en 2020.

Los datos a nivel nacional

En su nota el INE apunta que este último balance sobre condiciones de vida refleja una mejora sostenida en los indicadores de privación infantil durante la última década. El porcentaje de hogares donde los niños no pudieron disponer de ropa nueva pasó del 6,5% en 2014 al 4,5% en 2024, una reducción especialmente significativa entre las familias con menos ingresos, donde la caída fue de 6,8 puntos. Las mayores dificultades se siguen observando en los hogares monoparentales con niños —un 10,6%— y en aquellos con dos adultos y tres o más menores, con un 8,1%.

También descienden las situaciones de carencia alimentaria, aunque persisten diferencias según el nivel de renta. Un 2,2% de los hogares declaró no poder permitirse fruta o verdura a diario, un porcentaje que se eleva al 4,6% en los hogares con ingresos más bajos. Además, el 2,4% no pudo acceder a una comida diaria de carne o pescado, una limitación especialmente acusada entre los hogares cuya persona de referencia es extranjera de fuera de la UE, con un 6,7%. En el ámbito educativo, el 6,4% de las familias con niños no pudo costear viajes escolares, cifra que en los hogares de menor renta alcanza el 13,4%, aunque mejora respecto al 25,5% registrado hace una década.

Las dificultades económicas también afectan a necesidades básicas vinculadas al estudio y al ocio. El 1,2% de los hogares con menores no disponía de libros adecuados para su edad y el 2,3% carecía de un espacio apropiado para estudiar, porcentajes inferiores en 0,7 y 2,6 puntos a los de 2014. En cuanto al ocio infantil, el 5,6% de las familias no pudo asumir actividades regulares ni celebrar ocasiones especiales, cifras que hace diez años superaban el 10%. Finalmente, el 24% de los hogares con niños no pudo ir de vacaciones al menos una semana al año, 9,5 puntos menos que en 2014.