Vanesa Fernández: «Que haya víctimas de violencia de género refleja que las mujeres siguen pagando con su vida las desigualdades»
ASTURIAS
La nueva directora general de Igualdad de Asturias analiza los principales retos que enfrenta la región y los avances logrados hasta la fecha para alcanzar una equidad real
21 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La psicóloga Vanesa Fernández García (Nava, 1981) ocupa desde hace mes y medio la dirección general de Igualdad del Principado de Asturias, tras asumir María Jesús Álvarez el cargo como senadora. Quien fue secretaria de Igualdad y lo es actualmente de Bienestar Emocional en la Federación Socialista Asturiana, cuenta con una amplia experiencia en la atención a mujeres víctimas de violencia de género y en la promoción de la igualdad, respaldada por una sólida formación especializada en malos tratos y salud mental. Con motivo del 25N, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, reflexiona sobre los hitos conseguidos y los derechos que todavía quedan por conquistar para avanzar hacia una sociedad verdaderamente equitativa en todos los ámbitos, desde la educación y el trabajo hasta la participación política y la vida cotidiana.
—¿Qué significa para usted ser la directora de Igualdad de Asturias? ¿Qué significa en su carrera profesional dar este paso?
—Enfrento el cargo con responsabilidad, porque, quieras o no, todo lo relacionado con las políticas de igualdad implica, en última instancia, salvar vidas. Cuando desarrollas políticas de igualdad, estás potenciando la atención a las víctimas, los recursos y todo lo demás. Por eso es una enorme responsabilidad.
—¿Cuáles diría que son los principales desafíos de implementar políticas de igualdad?
—Que esas políticas de igualdad se mantengan en el tiempo y que logremos con ellas cambios estructurales. Vivimos en una sociedad patriarcal en la que cuesta mucho que esos cambios se produzcan de manera rápida; avanzan muy poco a poco. Por eso, el mayor reto es conseguir transformaciones estructurales que generen un verdadero cambio, ese «clic» en la sociedad, y que nos permitan convertirla en una sociedad feminista.
—¿Cómo valora el movimiento feminista en Asturias?
—El movimiento feminista en Asturias es muy fuerte; tienen un gran conocimiento, están muy cohesionadas y, en mi opinión, realizan un trabajo excelente en la región.
«Queremos modificar la Ley de Igualdad del Principado para que además vuelva a situar a Asturias como referente en leyes y políticas de igualdad»
—Este es su primer 25N como Directora General de Igualdad. Teniendo en cuenta que el primer asesinato machista del año tuvo lugar aquí ,en Asturias, ¿Cómo afronta este día tan especial?
—Este año en Asturias está siendo muy duro, ya que llevamos tres víctimas de violencia de género. Que, al final, haya víctimas refleja que las mujeres continúan pagando con su vida las desigualdades estructurales. Por eso, es un gran reto poder llegar a todas las víctimas, ofrecerles los recursos necesarios y lograr nuestro objetivo: que no haya más víctimas.
—¿Qué medidas concretas tiene planeadas para erradicar la violencia de género en Asturias?
—Pues se trataría de continuar con todo lo que se ha venido desarrollando en el Principado de Asturias. Llevamos años implementando políticas de igualdad y potenciando recursos, por lo que debemos seguir en esa línea. Tenemos que seguir mejorando todo lo relacionado con la detección y la prevención, así como con la educación, reforzando programas como CUEducastur, que considero muy bueno y potente, ya que lleva la igualdad a las aulas en todos los niveles educativos. También debemos seguir fortaleciendo la formación de todos los profesionales que tienen contacto con víctimas de violencia de género, asegurando que tengan una preparación especializada y un conocimiento profundo de los procesos, las situaciones y las necesidades de las víctimas, para poder ofrecer la mejor respuesta posible. Además, es necesario continuar potenciando los recursos y ampliando la red de casas de acogida. Otro reto importante es la modificación de la Ley de Igualdad de Asturias, que ya tiene muchos años. Nuestro objetivo es que la nueva ley, fruto de los estudios y modificaciones que estamos realizando, vuelva a situar al Principado de Asturias como referente en leyes y políticas de igualdad. Entre los aspectos que estamos evaluando se encuentra la inclusión de todas las formas de violencia en la ley.
«Es esencial ofrecer información veraz sobre los recursos disponibles y no utilizar cuestiones puntuales con fines partidistas, ya que eso genera desconfianza entre las víctimas, lo cual es perjudicial»
—¿Cómo van a seguir apoyando a las víctimas de violencia de género? ¿Qué medidas planeáis tomar para garantizar su seguridad y bienestar, especialmente considerando los problemas recientes que surgieron con las pulseras electrónicas?
—Lo que sí tenemos claro es que debemos seguir potenciando todas las medidas y recursos. En este sentido, desde el Gobierno del Principado de Asturias estamos fortaleciendo los centros asesores de la mujer, ampliando la plantilla de psicólogas en dichos centros. También estamos reforzando la red de casas del Principado; este año hemos incorporado dos pisos más, uno en Oviedo y otro en Gijón. Además, hemos aumentado significativamente las ayudas a las víctimas de violencia de género, incluyendo la ampliación de la edad hasta los 26 años para que los huérfanos y huérfanas puedan recibir apoyo. Considero fundamental seguir reforzando estos recursos. Respecto a las pulseras electrónicas, creo que es esencial ofrecer información veraz sobre los recursos disponibles y no utilizar cuestiones puntuales con fines partidistas, ya que eso genera desconfianza entre las víctimas, lo cual es perjudicial. Lo que debemos garantizar a las víctimas es la respuesta que necesitan, y que también sepan que esa respuesta es la correcta.
—¿Cómo valora el trabajo que se realiza desde el Centro de Crisis?
—Muy positivamente. Realizan una labor fantástica; tanto las abogadas como las psicólogas son profesionales muy comprometidas, con gran formación y amplia experiencia, y considero que desempeñan un trabajo absolutamente necesario.
«Queremos que el feminismo esté presente en todos los ámbitos: en las instituciones, en los recursos y en todas las políticas»
—¿Qué estrategias tiene previsto poner en marcha para promover la igualdad en Asturias?
—Al final, las políticas de igualdad son un conjunto integral. Creo que la estrategia principal que podemos poner en marcha es lograr que el feminismo esté presente en todos los ámbitos: en las instituciones, en los recursos y en todas las políticas. Las políticas de igualdad no se limitan a lo que se hace desde la Dirección General; deben ser transversales y reflejarse en todo lo que desarrolla el Gobierno del Principado. Por eso, considero que la línea a seguir es que la igualdad esté presente en todo lo que hacemos.
—¿Cómo planea trabajar con otras instituciones y entidades para garantizar que la igualdad esté presente en todo lo que se hace?
—Con toda la coordinación interinstitucional que realizamos continuamente, y como mencionaba antes, la formación es fundamental en todas las instituciones. Todos los profesionales deben conocer qué es la violencia de género y qué recursos están disponibles. También es importante saber cómo actuar: cómo atender a una víctima, cómo detectarla y cómo identificar los indicios de que una mujer puede estar sufriendo violencia de género. Por eso es crucial coordinarse con otras instituciones y garantizar que reciban formación adecuada: con los estamentos judiciales, con el Servicio de Salud, especialmente en atención primaria, donde los profesionales deben poder detectar estos indicios. Lo mismo ocurre en Derechos Sociales. Cuando una mujer se acerca a los servicios sociales para solicitar ayuda, es necesario que en la entrevista se pueda valorar la situación con sensibilidad y se detecten posibles casos de violencia de género.
«La sociedad debe involucrarse en esta lucha y hacer ver a las víctimas de violencia que no están solas, que cuentan con apoyo»
—Para lograr la igualdad, no solo deben estar implicadas las instituciones y las entidades públicas o privadas, sino también la sociedad en su conjunto. ¿Cómo planea concienciar a la ciudadanía, especialmente a la gente joven, sobre la importancia de construir una sociedad igualitaria y de luchar contra la violencia de género?
—Desde las instituciones podemos poner en marcha muchas leyes, recursos y medidas, pero si no contamos con la implicación de la sociedad, no lograremos todo lo que necesitamos. La sociedad debe involucrarse y hacer ver a las víctimas de violencia que no están solas, que cuentan con apoyo. Creo que la mejor forma de concienciar a la sociedad es a través del feminismo y la educación en igualdad: educar desde pequeños en relaciones respetuosas e igualitarias.
—¿Sigue siendo la prostitución una de las prioridades de la Dirección General de Igualdad?
—Sí, el Gobierno del Principado de Asturias es abolicionista y vamos a continuar desarrollando todas las medidas relacionadas con la lucha contra la trata y la prostitución en la región. Asimismo, seguiremos abordando todo lo relacionado con la protección de las mujeres frente a la explotación sexual. Esto incluye campañas como las que realizamos junto a Médicos del Mundo, Puteros Academy, y la continuidad del trabajo con otras entidades.
—¿Qué avances se han conseguido hasta la fecha?
—En lo que respecta a la prostitución, creo que uno de los mayores avances que se ha logrado en Asturias ha sido la elaboración de una estrategia clara. Esta estrategia define con precisión los puntos en los que debemos trabajar y hacia dónde debemos dirigirnos. Debemos continuar colaborando con las entidades que conocen la realidad del territorio asturiano, ya que son ellas las que nos pueden orientar sobre cómo abordar a las víctimas de prostitución y trata, además de indicarnos qué recursos debemos implementar o mejorar. Considero fundamental seguir en esta línea de colaboración con las entidades y continuar desarrollando todo lo relacionado con la estrategia.
«Si no existiera un hombre que se crea con el derecho, simplemente por pagar, de violar a una mujer, la prostitución no existiría»
—¿Seguirán también poniendo el foco en «el putero»?
—En la sociedad patriarcal en la que vivimos, el foco siempre está puesto en las mujeres y en su comportamiento. Una de las cosas que queremos cambiar es esa concepción: no trabajar desde los estereotipos, sino desde los derechos. Esto se logra cambiando el foco, como hacemos con la campaña sobre los «puteros»: enfocándonos en quienes explotan y violentan sexualmente a las mujeres, quienes mantienen activa la red de explotación. Sin puteros, no habría prostitución. Si no existiera un hombre que se crea con el derecho, simplemente por pagar, de violar a una mujer, la prostitución no existiría.
—¿Cómo imagina Asturias en términos de igualdad de género en diez años?
—Todos los cambios en materia de igualdad son lentos, porque el patriarcado tiende a resistirse; cada vez que el feminismo logra avances, siempre hay intentos de retroceso. Aun así, soy optimista. Creo que se están implementando políticas de igualdad que pueden conducir a un futuro más igualitario. Dentro de diez años, seguramente seguirán existiendo reticencias, como siempre ha ocurrido, porque mientras no erradiquemos el patriarcado, esas resistencias persistirán. Pero estoy convencida de que Asturias será una sociedad más igualitaria.
—¿Qué mensaje le gustaría trasladar a las mujeres asturianas este 25N, en este día tan importante?
—No sé si el mensaje que quiero transmitir va únicamente dirigido a las mujeres, porque muchas veces nos enfocamos principalmente en ellas. Creo que es fundamental que las mujeres cuenten con los recursos necesarios y sepan que estamos ahí para apoyarlas. Pero también me gustaría enviar un mensaje a los agresores: ellos siempre nos van a tener enfrente. Como sociedad, el mensaje es doble: por un lado, que las víctimas no están solas y recibirán todo el apoyo que necesiten; y por otro, que los agresores se enfrentarán a nosotras y utilizaremos todas las herramientas disponibles para actuar contra ellos.