El Principado fue la comunidad de la cornisa cantábrica con un mayor aumento de su tasa de crecimiento del PIB regional en 2024
21 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Asturias sigue teniendo una economía menos dinámica que territorios que albergan metrópolis y además sin ejes de transporte del calibre de los que siguen el trazado del Ebro o el Mediterráneo y, sin embargo, algo está pasando en la comunidad que ha empezado a dar saltos que hasta hace apenas un lustro resultaban inconcebibles.
El Principado fue la comunidad de la cornisa cantábrica con un mayor aumento de su tasa de crecimiento del PIB regional en 2024. Así lo recogen los datos del INE sobre Contabilidad Regional de España y que revelan que, aunque el crecimiento de Asturias fue menor que la media estatal, su porcentaje (un 3%) superó a los del resto de las comunidades de la franja norte: en Galicia un 2,9%, en Cantabria un 2,5% y el País Vasco un 2,6 %; la media estatal se situó en un 3,5% con Murcia y Canarias a la cabeza del estado.
Pero el dato más relevante fue el apuntado en el informe sobre competitividad regional publicado esta semana por parte del Consejo General de Economistas y que destaca que Asturias es la única comunidad que ha escalado posiciones dentro su clasificación de criterios de competitividad, acercándose así más a la convergencia con la media estatal y la europea.
En concreto, el informe cita que «respecto a la ubicación de las CCAA dentro de los grupos, solo Principado de Asturias altera su clasificación, pasando del nivel BAJO al nivel MEDIO-BAJO», dentro del Índice de Competitividad Regional (ICREG), esto es, un indicador que permite comparar la situación económica y social de las comunidades autónomas españolas a partir de una visión de conjunto. Como la competitividad no se puede medir con un solo dato, el índice combina 53 indicadores que reflejan aspectos como la economía, el empleo, la formación, las infraestructuras, el funcionamiento de las instituciones, la fortaleza del tejido empresarial y la innovación. De este modo, el ICREG sirve para evaluar el nivel de bienestar de cada territorio, analizar su evolución en el tiempo y comprobar si las regiones menos desarrolladas están acercándose a las más avanzadas.
En el informe correspondiente a 2024 Asturias es la única comunidad que ha variado su categoría, los territorios que están la parte alta (Madrid, País Vasco o Navarra) siguen a la cabeza y el resto tampoco ha cambiado su posición de media alta o baja. Sólo el Principado, que pasa de baja a media baja. Según los datos del Índice de Competitividad Regional (ICREG) 2024, la comunidad ha alcanzado un valor de 8,49, lo que le permite ocupar el décimo puesto en el ranking nacional de las 17 comunidades autónomas.
La comparación con el conjunto del país refleja un equilibrio desigual. Asturias concentra en torno al 2% del total nacional tanto en número de ocupados como en PIB, mientras que el PIB por habitante se sitúa en 29.657 euros, lo que equivale al 90,9% de la media estatal. En el ámbito europeo, la distancia es más acusada en algunos indicadores clave. El PIB per cápita regional representa el 82,4% de la media de la UE-27 y la productividad alcanza el 93,1%. En contraste, la tasa de paro, con un 10,1%, se sitúa en el 171,2% del promedio comunitario, fijado en el 5,9%. El gasto en I+D supone el 1,0% del PIB regional, apenas el 46,6% de la media europea. Como elemento positivo en el plano social, el informe destaca que la desigualdad medida por la ratio S80/S20 se sitúa en 4,6, por debajo del promedio de la Unión Europea.
El análisis por ejes competitivos muestra un comportamiento dispar. En capital humano, Asturias ocupa la sexta posición, con un nivel «Medio Alto» y sin cambios en su dinamismo. El mercado de trabajo se sitúa en el puesto undécimo, también en nivel «Medio Alto», con un dinamismo superior a la media. El entorno institucional alcanza la duodécima posición, con nivel «Medio Alto», aunque con una tendencia de descenso. En infraestructuras básicas, el Principado destaca con un cuarto puesto, aunque encuadrado en un nivel «Medio Bajo» y sin variaciones. La eficiencia empresarial ocupa la séptima posición, en nivel «Medio Bajo» y con tendencia descendente, mientras que la innovación se sitúa en el puesto duodécimo, también «Medio Bajo», pero con un dinamismo superior a la media. El eje de entorno económico es el más rezagado, con la decimocuarta posición y un nivel «Bajo», pese a mostrar igualmente un dinamismo por encima de la media.
En términos de evolución interanual, el crecimiento del ICREG asturiano se movió en el entorno de la media, con un aumento del PIB real del 2,86% y del número de ocupados del 3,07%. En sentido contrario, la productividad real registró una caída del ?2,18%. El informe señala avances significativos en variables como la variación del PIB, la tasa de ahorro y distintos indicadores del mercado laboral, entre ellos la tasa de paro de larga duración, la temporalidad y el colectivo de jóvenes que no estudian ni trabajan. En el ámbito empresarial, destaca el dinamismo de las empresas exportadoras regulares y el aumento del número de investigadores y del gasto en I+D empresarial.
Frente a estos elementos positivos, el estudio identifica retrocesos en el coeficiente de apertura externa, la tasa de paro juvenil, el índice de delitos, el número de patentes y, de manera especialmente relevante, en la evolución de la productividad.