Asturias mantiene su tirón demográfico y repite en el podio del mayor saldo migratorio interior
ASTURIAS
Casi el 70% de quienes llegan desde otra comunidad son españoles, la mayoría en edad de trabajar
13 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.En los últimos años, especialmente desde el final de la pandemia, Asturias le ha dado la vuelta a varias estadísticas negativas, lo ha hecho en empleo, pero resulta especialmente llamativo el cambio en el ciclo demográfico, sigue siendo un territorio con una población muy envejecida y con un terrible saldo vegetativo, ya que las muertes superan ampliamente a los nacimientos. Sin embargo ha logrado mantener su millón de habitantes gracias al empuje de la inmigración, no sólo de extranjeros sino la nacional. El Principado ha repetido de hecho como una de las comunidades en el podio del saldo migratorio interior, es decir son más las personas que vienen desde otras comunidades que las que se van a vivir fuera.
Así lo recogió el Instituto Nacional de Estadística (INE) en su balance de la Estadística de migraciones y cambios de residencia correspondiente al año 2024 y de la que se desprende que Asturias fue la tercera comunidad con un mayor saldo positivo, sólo por detrás de Valencia y de Castilla-La Mancha y de esta última por apenas un centenar de personas. En balance anterior, de 2023, Asturias fue la segunda comunidad predilecta para irse a vivir desde otra comunidad.
Los datos de movilidad interautonómica reflejan un crecimiento sostenido en la llegada de nuevos residentes al Principado a lo largo de los últimos años. En 2021, se trasladaron a la región 9.892 personas procedentes de otras comunidades autónomas, una cifra que en 2024 ascendió hasta las 13.411. El incremento acumulado en ese período alcanza el 35,5%, lo que confirma una tendencia al alza en los movimientos de población hacia Asturias.
¿Y quiénes son los que vienen? Las estadísticas del INE correspondientes a 2024 indican que la mayor parte de quienes dejan otra comunidad para instalarse en Asturias son personas en edad de trabajar, no personas que optan por el Principado para un retiro. La cohorte de 25 a 34 años es la más numerosa en todos los ejercicios estudiados, al pasar de 2.232 personas en 2021 a 3.223 en 2024. A continuación se sitúa la franja de 35 a 44 años, que solo en el último año aportó 2.732 nuevos residentes. Entre ambos grupos concentran casi la mitad del total de llegadas, lo que supone una aportación relevante de población en edad laboral. En todo caso es cierto también que aumenta el número de personas mayores de 65 años (de 1.118 en 2021 a 1.355 en 2024), pero su peso sigue siendo claramente inferior al de las generaciones más jóvenes.
La distribución por sexo muestra en su variación en los últimos años una tendencia al equilibrio. A lo largo de todo el período analizado, las mujeres mantienen una ligera mayoría entre quienes se trasladan a Asturias. En 2024, llegaron al Principado 6.759 mujeres frente a 6.652 hombres. Pero esta diferencia se ha reducido especialmente entre la población extranjera. Si en 2021 la brecha superaba el centenar de personas, con 1.062 mujeres frente a 946 hombres, en 2024 la distancia se estrechó hasta quedar en apenas cuatro personas de diferencia dentro de este colectivo.
Otra de las variables que ha cambiado estos años es la evolución por nacionalidad. El número de extranjeros que se trasladan a Asturias desde otras comunidades autónomas se ha duplicado en solo cuatro años, al pasar de 2.008 personas en 2021 a 4.154 en 2024, lo que supone un crecimiento del 106%. Este aumento da cuenta de un aumento del atractivo del Principado para población inmigrante ya asentada en España.
En todo caso, los datos confirman que la mayoría de los nuevos residentes siguen siendo de nacionalidad española. En 2024, de las 13.411 personas que llegaron a Asturias desde otras comunidades, 9.257 eran españolas, lo que representa el 69% del total, frente a 4.154 extranjeros.
En lo que atañe a los concejos, la comparación de las cifras más reciente con los datos de variación entre 2024 y 2025 confirman una pauta ya conocida: crecimiento de población en las grandes ciudades y retrocesos en buena parte del territorio rural, con especial incidencia en el occidente y el suroccidente asturiano.
Los mayores incrementos de población vuelven a concentrarse en los grandes concejos del área central. Oviedo lidera el crecimiento y alcanza los 223.576 habitantes, lo que supone un aumento significativo respecto a los 220.027 de 2024 y prolonga la trayectoria ascendente iniciada en 2023, cuando contaba con 217.369 vecinos. Gijón también gana población y se sitúa en 271.259 habitantes, frente a los 270.219 del año anterior y muy por encima de los 268.948 registrados dos años antes.
La evolución positiva se repite en otros concejos del entorno central. Siero continúa creciendo hasta los 52.997 habitantes, con un aumento de más de 400 personas en un solo año y de casi 900 desde 2023. Llanera también mantiene una línea ascendente y alcanza los 14.010 vecinos, superando los 13.936 contabilizados en 2024. En conjunto, estas cifras refuerzan el peso demográfico del área central y subrayan el contraste con las zonas rurales que siguen perdiendo población.