La Rectoral de Taramundi, 40 años del nacimiento del turismo rural en España
ASTURIAS
Al cumplir cuatro décadas el hotel será objeto de la mayor reforma de su historia, con 1,5 millones de euros del Principado para renovarlo
13 ene 2026 . Actualizado a las 08:39 h.Este año se conmemorará el 40 aniversario del nacimiento del turismo rural en España como modelo de negocio hostelero. Lo hizo en Taramundi, un ayuntamiento asturiano que entonces tenía mal presente y peor proyecciones de futuro, con una población en continua caída. La puesta en marcha en el año 1986 del hotel La Rectoral supuso un antes y un después en la concepción del turismo en nuestro país. La vieja casa del cura, restaurada con exquisito gusto, ofrecía una propuesta que aunaba calidad y paisaje, etnografía y naturaleza frente a los destinos de costa y sol del Mediterráneo. En Asturias surgió la marca Paraíso Natural y se lanzó al mundo. Fue un éxito, sentando las bases que seguirían zonas rurales por toda España como estrategia para fijar población y sobrevivir.
Hace 40 años un estudio elaborado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) sobre la comarca Oscos-Eo advertía del grave riesgo existente de despoblamiento y planteó un proyecto turístico para desarrollar en zonas rurales desfavorecidas del país. El éxito del proyecto pasaba por implicar al mayor número de sectores sociales. Y se logró.
El Concejo de Taramundi creó la sociedad Ditasa (Desarrollo Integral de Taramundi), implicando también a vecinos, empresarios y el Principado. Y llegaron las primeras ayudas del gobierno asturiano para desarrollar el plan. El motor fue la transformación en hotel de la vieja rectoral, del siglo XVIII, que se inauguró como establecimiento hotelero en 1986. Nacía el primer hotel rural de España, con cuatro estrellas, 12 habitaciones y servicios de bar, cafetería, restaurante y gimnasio. En la actualidad tiene 18 habitaciones. Con La Rectoral, Taramundi comenzó a aparecer en los mapas con un hotel de lujo en un entorno rural, algo insólito.
El impulso económico llegó con el Programa Piloto de Desarrollo Integral Oscos-Eo (1985-1995), que propició mejoras de carreteras, electrificaciones, saneamientos y otras infraestructuras básicas. La apuesta se estaba ganando y, pese a las crisis -que hubo, en el 2012 Ditasa se disolvió, asumiendo el Ayuntamiento la titularidad de La Rectoral y licitando de nuevo la gestión, adjudicándola a Rectomundi, en el 2013- poco a poco se fueron involucrando más vecinos abriendo más negocios hosteleros. El resultado salta a la vista, no solo en Taramundi, transformado en ejemplo de modelo de turismo rural, sino en el resto de ayuntamientos de los Oscos y su entorno, gracias también a los planes Leader y Proder. No resulta complicado imaginar el declive de estos municipios de no haber sido por el turismo, su tabla de salvación.
Después de 40 años, La Rectoral precisaba un lavado de cara, una puesta apunto para afrontar el futuro con las máximas garantías. Esta será la tercera actuación de envergadura y la mayor acometida en el hotel en cuatro décadas. El Principado invertirá en torno a 1,5 millones de euros en intervenir en buena parte del complejo, desde renovar los techos e instalaciones básicas como calefacción y aire acondicionado hasta redecorar las habitaciones.
Otra intervención relevante se hizo en los años 90, con la ampliación del hotel del 12 a 18 habitaciones, donde según Jesús Mier, gerente de La Rectoral y al frente del establecimiento desde el año 2013, estaba el umbral de la rentabilidad: «Con 12 perdíamos dinero y con 18 ganábamos».
En lo que no ha habido avances de momento es en la propuesta que a mediados del 2024 lanzaba el Principado, de convertir La Rectoral en el cuarto Parador Nacional de Turismo de Asturias. Jesús Mier, que dirigió el Parador de Ribadeo durante tres años y en breves etapas el de Vilalba, dice que sería un impulso decisivo no solo para Taramundi, sino para toda la zona de influencia, «pero de momento no hay nada. Son palabras mayores».
«Llegamos hasta aquí con éxito y de lo que se trata es de seguir así 40 años más»
En un principio, la intervención que se iba a hacer en La Rectoral era menor, para ajustar el complejo a la normativa medioambiental e instalar paneles solares, además de otros detalles, «pero como el hotel está mayor y requiere algún retoque importante, no solo de maquinaria e instalaciones básicas, sino también en decoración, al final casi se va a rediseñar un nuevo hotel. Es una inversión grande, millón y medio de euros, y se le va a dar una vuelta a La Rectoral, actualizando en concepto de hotel e iniciando una nueva. Llegamos hasta aquí, pasaron 40 años y ahora de lo que se trata es de preparar el hotel para que dure otros 40 más», comenta Jesús Mier. La intervención con dinero público se explica porque La Rectoral, aunque con la gestión sacada a concurso por el Ayuntamiento, sigue siendo un inmueble de titularidad pública.
«Se van a mantener las 18 habitaciones, en volumen el hotel no va a cambiar, pero lo que se van a cambiar son las instalaciones básicas, aire acondicionado y calefacción y, a partir de ahí, los baños, retocar las habitaciones, intervenir en la cocina y la cafetería, renovar la maquinaria anticuada, la lavandería... Se trata de ponerlo todo al día. No creo que la obra se licite antes del verano, de modo que la idea es que se ejecute a partir de octubre hasta junio, en temporada baja», concluyó Mier.
La Rectoral, hotel de cuatro estrellas, cuenta con habitaciones muy amplias, de 35 metros cuadrados, todas con una galería de cuatro metros por tres con vistas espectaculares. El hotel dispone de restaurante, con espacio propio para mascotas, piscina, gran terraza exterior, jacuzzi...