Asturias registra uno de los crecimientos económicos más bajos del país desde el año 2000
ASTURIAS
Un informe de la Fundación BBVA destaca que la productividad del trabajo en el Principado aumentó por debajo de la media nacional, pese al alza de la riqueza por habitante
24 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La economía asturiana avanza a un ritmo más lento que la del conjunto de España. Así lo refleja el Informe OPCE 2025 de la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, que analiza la competitividad y la productividad de las comunidades autónomas a lo largo de las últimas dos décadas. El estudio sitúa al Principado entre las regiones con menor crecimiento económico, una productividad del trabajo discreta y un tejido empresarial poco dinámico, aunque también señala un dato que matiza este panorama: el crecimiento del valor económico por habitante, impulsado en gran medida por la pérdida de población.
Entre los años 2000 y 2023, Asturias registró uno de los crecimientos más modestos del Valor Añadido Bruto (VAB), el indicador que mide la riqueza generada por una economía, de toda España. La tasa media anual fue del 0,82%, muy por debajo del 1,46% de la media nacional. En la práctica, esto significa que la economía asturiana ha avanzado, pero lo ha hecho de forma claramente más lenta que la del conjunto del país.
Sin embargo, cuando el análisis se centra en la riqueza generada por habitante, el resultado es distinto. El VAB per cápita creció en Asturias a un ritmo medio anual del 1,07%, por encima de la media española, que se situó en el 0,69%. Este mejor comportamiento no se explica por un mayor dinamismo económico, sino por un factor bien conocido en la región: el descenso continuado de la población. Según el informe, Asturias ha perdido habitantes a un ritmo aproximado del 0,25% anual, lo que hace que la riqueza total, aunque crezca poco, se reparta entre menos personas.
En cuanto a la productividad del trabajo, un indicador clave para medir la competitividad de una economía, Asturias se mueve en posiciones intermedias bajas. En 2023 ocupaba el puesto 13 entre las comunidades autónomas en productividad por hora trabajada, con un nivel inferior a la media nacional. El informe explica que este resultado se debe a una combinación poco favorable: por un lado, el crecimiento del VAB ha sido reducido, y por otro, Asturias apenas ha generado empleo en términos de horas trabajadas durante el periodo analizado. Al no crecer con fuerza ni la producción ni el empleo, las mejoras de productividad han sido limitadas.
El estudio también analiza de dónde procede el crecimiento económico. En el caso asturiano, el avance registrado se ha apoyado algo más en la inversión en capital, tanto físico como intangible, que en las mejoras de eficiencia. La llamada Productividad Total de los Factores, que mide cómo de bien se combinan trabajo y capital, ha tenido una aportación negativa, en una línea muy similar a la media española. En otras palabras, la economía regional no ha logrado grandes mejoras en su forma de producir, más allá de la acumulación de capital.
Uno de los aspectos que el informe considera clave para el futuro es la adopción de la inteligencia artificial. En este terreno, Asturias aparece en el grupo de comunidades con menor implantación de estas tecnologías, junto a regiones como Cantabria o Castilla y León. El Principado queda así lejos de los territorios que lideran la transformación digital en España, como Madrid o Cataluña, lo que limita su capacidad para aprovechar la IA como motor de productividad y crecimiento.
En cuanto a la dinámica empresarial, según los datos utilizados en el informe, el crecimiento medio de las compañías ya establecidas en Asturias, medido por el aumento del número de empleados, fue bajo en los años más recientes analizados (2021-2022) y no alcanzó el 2% anual.