Oviedo y Gijón pierden más de 600 plazas de viviendas turísticas en un año

Sergio Muñoz Solís
Sergio M. Solís REDACCIÓN

ASTURIAS

Turistas ante el rótulo con el nombre de la ciudad en el Puerto Deportivo de Gijón
Turistas ante el rótulo con el nombre de la ciudad en el Puerto Deportivo de Gijón Paco Paredes | EFE

En el extremo opuesto destacan concejos como Llanes, Cangas de Onís, Caravia o Ribadedeva, donde entre el 6% y el 7% del parque residencial se destina ya a uso turístico

18 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La oferta de viviendas de uso turístico en Asturias empieza a mostrar caídas en los principales núcleos urbanos de la región. Oviedo y Gijón, las dos grandes ciudades asturianas, han registrado en el último año una reducción significativa del número de plazas disponibles, un descenso directamente vinculado al refuerzo de los controles administrativos y a la puesta en marcha del registro obligatorio para poder operar y anunciarse en las plataformas digitales.

Los datos figuran en el balance de 2025 presentado por Exceltur, la asociación que agrupa a las principales empresas del sector hotelero en España, y sitúan a las ciudades asturianas entre las que han experimentado un mayor ajuste de la oferta de viviendas turísticas en todo el país. En Oviedo, el número de plazas pasó de 3.639 en 2024 a 3.478 en 2025, lo que supone una caída del 11,1%. En Gijón, el recorte fue aún más acusado, del 14,7%, al descender de 6.633 a 6.136 plazas. En conjunto, ambas ciudades perdieron 658 plazas de alojamiento turístico en apenas un año.

El ajuste cobra especial relevancia si se tiene en cuenta que la media de descenso en el conjunto de las 26 principales ciudades españolas analizadas por Exceltur fue del 4,1%. Es decir, Oviedo y Gijón reducen su oferta de viviendas turísticas a un ritmo muy superior al promedio nacional. El informe interpreta esta evolución como el resultado de unos «crecientes esfuerzos para acotar el crecimiento de las viviendas turísticas y adecuar su nivel a un mayor equilibrio con el mantenimiento del acceso a la vivienda en los centros de las ciudades para sus residentes».

La puesta en funcionamiento del registro obligatorio, requisito imprescindible para publicitar viviendas turísticas en las plataformas de internet, ha sido un punto de inflexión. El nuevo marco ha permitido aflorar situaciones irregulares y ha estrechado el cerco sobre una actividad que, en los últimos años, había crecido con rapidez en los cascos urbanos, generando tensiones tanto en el mercado de la vivienda como en la convivencia vecinal.

Este cambio de tendencia en las ciudades no invalida, sin embargo, la magnitud del fenómeno de las viviendas turísticas en el conjunto del Principado, que sirve de telón de fondo a la situación actual. Según datos del Laboratorio de Análisis Económico Regional de la Universidad de Oviedo, el número de viviendas turísticas en Asturias pasó de 4.891 en agosto de 2020 a 7.697 en mayo de 2025, lo que supone un incremento del 58% en menos de cinco años, por encima de la media nacional. 

Mientras Oviedo y Gijón logran reducir oferta, otros concejos siguen registrando un crecimiento intenso. Más de una veintena de municipios del interior se mantienen por debajo del 0,5% de viviendas turísticas sobre el total, pero en el extremo opuesto destacan concejos del Oriente como Llanes, Cangas de Onís, Caravia o Ribadedeva, donde entre el 6% y el 7% del parque residencial se destina ya a uso turístico. Los datos del INE refuerzan esta imagen de fuerte concentración en torno a los Picos de Europa, donde se ha configurado un gran polo de vivienda turística.

Con todo, lo verdaderamente novedoso es que, por primera vez en años, las dos mayores ciudades asturianas dejan de engrosar la estadística de crecimiento y pasan a encabezar los recortes. Oviedo y Gijón se convierten en el principal laboratorio de una política de control que busca equilibrar actividad turística y derecho a la vivienda. Una señal de que el modelo urbano empieza a cambiar de rumbo, al menos en cifras.