El tamaño de las empresas se estanca en Asturias

Luis Ordóñez
L.O. REDACCIÓN

ASTURIAS

Mientras en el conjunto del país ha aumentado la dimensión de las compañías en el Principado más de la mitad no tiene ningún empleado

19 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El tamaño, en las empresas, importa. Supone mejores condiciones laborales para los trabajadores y muchísima mayor capacidad de producción y de innovación. En España, según el último informe publicado por el Gabinete Económico de CCOO, se está produciendo ese aumento, algo fundamental para que la economía del país pueda dar un salto relevante de desarrollo, pero no es la situación de Asturias donde el tamaño de las empresas permanece estancado desde hace un lustro, intensamente dominado por microempresas que no llegan a tener ni una decena de empleados.

Según los últimos datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE), la estructura empresarial del Principado apenas ha variado en el último lustro. Las cifras correspondientes al período comprendido entre 2020 y 2025 revelan que, pese a los cambios económicos registrados en estos años, la distribución de las empresas por tamaño apenas ha variado y la microempresa continúa siendo la forma mayoritaria de organización empresarial en la comunidad y suponen más del 95% del total. De hecho, más de la mitad no tiene ningún empleado.

El INE clasifica el tamaño de las empresas en función del número de asalariados. En esta tipología, se consideran microempresas las que cuentan con menos de 10 trabajadores; pequeñas, las que emplean entre 10 y 49 personas; medianas, las que tienen entre 50 y 249; y grandes, aquellas con 250 o más asalariados. También se incluyen las empresas sin asalariados, correspondientes a autónomos que desarrollan su actividad sin empleados a su cargo.

En términos absolutos, entre los años 2020 y 2025, el número total de empresas en Asturias se redujo, pero además esta evolución no se ha traducido en cambios significativos en la estructura por tamaños. En 2020, las empresas de 0 a 9 trabajadores sumaban 65.863 y representaban el 96,2% del total, mientras que en 2025 alcanzan las 61.873, con un peso del 95,8%.

El detalle por estratos muestra variaciones limitadas. Las empresas sin asalariados pasaron de 38.028 en 2020 a 35.385 en 2025. En el tramo de 1 a 2 asalariados, el número descendió de 19.565 a 18.003. Por el contrario, las empresas de 10 a 19 trabajadores aumentaron de 1.412 a 1.494, y las de 20 a 49 crecieron de 755 a 854. En los segmentos de mayor tamaño, las cifras se mantienen en niveles similares: las empresas con entre 250 y 999 trabajadores pasaron de 51 a 58, mientras que las compañías con 5.000 o más asalariados se mantienen en tres tanto en 2020 como en 2025.

Muchos malestares sociales en el presente tienen que ver con la pérdida de poder adquisitivo de los salarios y los empresarios y economistas acuden siempre a reclamar un aumento de la productividad que permitiera incrementar los sueldos, pero lo cierto es que la productividad sí ha crecido en España en los ejercicios más recientes y si no pueda dar un salto suficiente es por el minúsculo tamaño de la mayoría de compañías en el país, que no tienen músculo.

En España sí crecen

La situación de Asturias no es todo caso la del conjunto del país, al menos según los datos del informe del Gabinete Económico de CCOO, publicado este mismo mes de enero. En su análisis sobre la evolución del tejido productivo en España entre 2018 y 2025 , el sindicato sí constata cambios relevantes en el tamaño y la estructura de las empresas a nivel nacional. A diferencia de lo observado en algunos ámbitos territoriales concretos, los datos del conjunto del país reflejan un aumento tanto del empleo como de la dimensión media de las empresas durante ese período.

Uno de los principales indicadores señalados en el informe es el crecimiento del tamaño medio de las plantillas. Entre 2018 y 2025, el número medio de trabajadores por empresa aumentó un 19,3%, al pasar de 10,3 a 12,3 empleados. En paralelo, el volumen total de personas afiliadas a la Seguridad Social creció un 19,5%, lo que supone 2,72 millones de trabajadores más incorporados al sistema productivo.

El estudio destaca que este avance se ha producido con una variación muy limitada en el número total de empresas, que aumentó solo un 0,2%, unas 2.800 más. Sin embargo, sí se registran cambios en la distribución por tamaños. Las empresas con más de 250 trabajadores incrementaron su número un 28%, mientras que las de entre 50 y 249 asalariados crecieron un 12,7%. En sentido contrario, el único estrato que disminuyó fue el de empresas de 1 a 2 trabajadores, con una caída del 3,9%. Según el informe, este descenso se explica en parte por el crecimiento de algunas microempresas hacia tramos superiores.

En cuanto a la creación de empleo, el crecimiento se concentró de forma mayoritaria en las empresas de mayor tamaño. El 69% del nuevo empleo, equivalente a 1,87 millones de puestos de trabajo, fue generado por compañías de 250 o más trabajadores. Las pequeñas y medianas empresas también contribuyeron al aumento de la ocupación, con 850.000 nuevos empleos en el periodo analizado. El informe señala además que el 21% del incremento del tamaño medio de las empresas se debe al desplazamiento de estas hacia tramos superiores de asalariados.

Por último, el Gabinete Económico de CCOO vincula esta evolución a factores relacionados con la demanda y el marco de políticas públicas. El informe apunta a que el aumento de la contratación se asocia al crecimiento de la demanda de bienes y servicios y destaca el papel de medidas como la subida del salario mínimo interprofesional, la reforma laboral que impulsó la contratación indefinida y los mecanismos de protección como los ERTE en el sostenimiento del empleo y de la capacidad de consumo de la población.