El fenómeno es especialmente visible en los grandes núcleos urbanos. En Gijón hay 43.153 canes frente a 26.449 niños, mientras que en Oviedo se contabilizan 31.841 mascotas por 24.078 menores
09 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Asturias cuenta con más perros que niños. En la mayoría de concejos de la región, el número de mascotas supera al de niños menores de 15 años por varios millares, una fotografía demográfica que refleja con claridad el envejecimiento de la población y los cambios en los modelos de convivencia y estructura familiar. Los datos del Registro de Identificación de Animales de Compañía (RIAPA), gestionado por el Colegio de Veterinarios de Asturias, cruzados con el censo del Instituto Nacional de Estadística (INE) con fecha 1 de enero de 2025, permiten observar con detalle esta realidad municipio a municipio.
En el conjunto del Principado, el registro oficial contabiliza 212.595 perros frente a 99.493 menores de 15 años, una diferencia que pone de relieve el acusado descenso de la población infantil y el peso creciente de los animales de compañía en los hogares asturianos. La relación, superior a dos perros por cada niño, resume de forma elocuente una tendencia que se repite en buena parte del territorio.
El fenómeno es especialmente visible en los grandes núcleos urbanos. En Gijón, el concejo más poblado de la comunidad, hay 43.153 perros registrados frente a 26.449 menores de 15 años. La diferencia es notable y sitúa a la ciudad como el ejemplo más claro de una tendencia que también se repite en Oviedo, donde el registro canino alcanza los 31.841 animales, mientras que la población infantil se sitúa en 24.078 menores. En Avilés, aunque la distancia es algo menor, los perros también superan a los niños, con 12.569 animales registrados frente a 7.330 menores.
Este desequilibrio no es exclusivo de las ciudades. En concejos rurales y de menor tamaño, la relación entre perros y niños es aún más llamativa. En Allande, por ejemplo, el RIAPA contabiliza 462 perros frente a solo 87 menores de 15 años. En Amieva, los datos reflejan 198 perros y 31 niños, mientras que en Illano apenas se censan 11 menores frente a 161 perros. Casos similares se repiten en municipios como Ponga, Onís, Degaña o Grandas de Salime, donde la población infantil es muy reducida y el número de animales registrados multiplica ampliamente al de niños.
En el centro de la región y en las cuencas, la tendencia se mantiene. Langreo cuenta con 8.877 perros frente a 3.682 menores, y en Mieres se registran 7.915 animales por 3.048 niños. Siero, uno de los concejos más dinámicos en términos poblacionales, presenta 13.921 perros y 6.010 menores de 15 años. Incluso en municipios con crecimiento residencial reciente, como Llanera, los perros (4.312) duplican ampliamente a los niños (1.619).
No obstante, el mapa no es homogéneo. Algunos concejos mantienen todavía una base infantil relativamente sólida en comparación con su población canina, aunque sin llegar a invertir la tendencia general. Es el caso de Parres, Villaviciosa o Llanes, donde el número de perros sigue siendo superior, pero con diferencias menos acusadas que en otros puntos de la región.