Cogito, el juego de cartas filosófico desarrollado por un alumno de la Universidad de Oviedo, que une debate y diversión
ASTURIAS
Carlos Fontal, estudiante de Administración y Dirección de Empresas (ADE), desarrolló su proyecto basándose en varias competencias clave planteadas por la LOMLOE. Actualmente, el primer prototipo del juego ya se encuentra a la venta
18 feb 2026 . Actualizado a las 07:53 h.Las vertientes filosóficas, los conceptos teóricos y los nombres de los filósofos se aúnan en Cogito: Conquista del pensamiento, un nuevo juego de cartas desarrollado por Carlos Fontal. Este alumno del grado de Administración y Dirección de Empresas de la Universidad de Oviedo ha logrado, tras más de un año de trabajo, materializar su propio proyecto, que pretende enseñar de una forma divertida y dinámica, fomentando, a su vez, la comunicación entre los jugadores.
En 2019, Carlos Fontal se matriculó en el primer curso del grado de Administración y Dirección de Empresas de la Universidad de Oviedo. En su segundo año, una charla impartida por Luis Esmorís Ruíz, cofundador de la organización sin ánimo de lucro New North, en la universidad sobre emprendimiento llevó a este joven, ahora de 24 años, a dar un giro a su vida: «Decidí que quería estudiar y trabajar a la vez».
Desde el pasado mes de diciembre, Carlos trabaja por cuenta propia, aunque también cuenta con experiencia en trabajos por cuenta ajena. Por un lado, tuvo la oportunidad de trabajar en el sector de la hostelería, donde ganó, asegura, «experiencia comercial con el cliente». Por otro, su trabajo como socorrista fue clave para el desarrollo de su juego: «Gracias a este empleo pude ver cómo se relacionan los jóvenes en el entorno familiar y con los amigos, y cómo muchos jugaban a juegos de cartas tanto en la piscina como en la playa».
Partiendo de esta premisa y de que «ahora todo el mundo quiere tener razón», Carlos comenzó a trabajar en su propio proyecto. «Quería intentar integrar esos argumentos y esa batalla dialéctica en un juego de cartas», explica. Así surgieron las primeras pinceladas de Cogito.
Con un primer boceto en la cabeza, el joven asturiano decidió presentarse en 2024 al TalentoUO, un concurso patrocinado por la Universidad de Oviedo. Aunque en esa ocasión no hubo suerte, Carlos no perdió la oportunidad de establecer contactos: «Allí pude conocer a mentores y profesores que me ayudarían en el futuro a perfilar el proyecto desde el punto de vista empresarial».
El primer paso para materializar sus ideas fue un proceso de investigación. «La filosofía es un área del conocimiento tan abstracta como amplia; debía averiguar cómo traducirla en partes más pequeñas y manejables». Fue un profesor de la institución asturiana quien le dio la clave: «Me propuso centrarme en un ámbito concreto, como la Historia de España, y eso me llevó a enfocarme en la historia de la filosofía, especialmente en el temario de Bachillerato».
En enero de 2025, tras la maduración de su idea, Carlos Fontal se presentó al programa Santander X-Explorer, donde compartió su proyecto con otros participantes. Sin embargo, no fue hasta julio de ese mismo año cuando llegó la gran oportunidad, al presentarse al concurso UniOvi Emprende. La victoria le dio el impulso necesario para comenzar a consolidar Cogito: Conquista del pensamiento.
A partir de ese momento, Carlos comenzó a dar los primeros pasos para hacer realidad su idea. «Empecé buscando proveedores y estudios de diseño gráfico que me ayudaran a alcanzar mi objetivo. Fue complicado encontrarlos y, en el camino, me llevé bastantes golpes», reconoce. No obstante, tras más de un año de trabajo, el juego filosófico ya está siendo comercializado: «Hemos sacado 180 unidades a la venta».
Reality Escape Games
Cogito: Conquista del pensamiento se presenta como un juego rápido, sin reglas complicadas y, sobre todo, como un producto que fomenta «la comunicación entre los jugadores» y responde a varias competencias planteadas por la LOMLOE. Precisamente bajo esta premisa surge la startup Reality Escape Games, fundada por el propio Fontal.
Reality Escape Games no solo diseña sistemas de gamificación, sino que también «propone una nueva forma de relacionarse a través del juego». Su misión principal es «integrar material educativo complejo en formatos simplificados que faciliten su comprensión y divulgación». Por ello, sus proyectos se caracterizan por tres aspectos clave: el rigor lúdico, «en el que aprender se siente como un logro divertido»; la inclusión; y la estética.
Tras su primer lanzamiento, Carlos continuará trabajando en su proyecto, incorporando mejoras para que la filosofía y la diversión sigan yendo de la mano. Además, este primer prototipo le servirá para analizar posibles mejoras de cara a una segunda versión: «Quiero desarrollar un sistema de gamificación más óptimo y mejorar aspectos como el tiempo de juego. En este caso, he creado un producto muy genérico, y la idea es estudiar con qué perfiles puede encajar mejor», concluye el joven.