Asturias frena su avance renovable: cae la generación limpia un 4,7% en 2025

Carmen Liedo REDACCIÓN

ASTURIAS

Central térmica de Aboño de EDP
Central térmica de Aboño de EDP EDP

Un informe de Opina 360 revela que la producción verde se redujo al 42,1% pese al impulso de la eólica y la fotovoltaica, mientras repuntan los ciclos combinados tras la transformación de Aboño

02 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El panorama energético de Asturias durante el pasado ejercicio ofrece una lectura compleja en la que conviven la transformación de algunas de sus infraestructuras históricas con las dificultades para consolidar el crecimiento de las energías limpias. Según los datos publicados por el Observatorio de Energías Renovables de Opina 360, basados en registros (aún provisionales) de Red Eléctrica, la comunidad autónoma experimentó en 2025 una reducción en su producción eléctrica de origen renovable al situarse esta en los 3.237 GWh, lo que supone un descenso del 4,7% respecto al año anterior, cuando alcanzó los 3.398 GWh, la cifra más alta del último lustro. Es más, el dato del pasado ejercicio fue similar al de la producción eléctrica renovable que se generó en 2021 (3.242 GWh). 

Este retroceso no se debe a una falta de dinamismo en todas las tecnologías, sino al comportamiento desigual de las fuentes naturales. Mientras que la energía solar fotovoltaica protagonizó un espectacular salto del 58,4% y la eólica logró mantenerse en terreno positivo con un discreto avance del 0,5%, estos incrementos fueron insuficientes «para compensar las caídas de la hidráulica (-9%) y de otras renovables (-1%)», señala el informe respecto a Asturias. Y es que hay que tener en cuenta que la generación hidráulica es clave en el mix asturiano y su desplome arrastró el balance global de sostenibilidad de la región. 

Así, el documento pone de relieve una paradoja: si bien se impulsan y se promueven políticas encaminadas a la descarbonización, la generación no renovable en Asturias experimentó un repunte del 1,5% en el acumulado anual. Este se explica por el fuerte aumento de la actividad de los ciclos combinados, que crecieron un 36,3%, y de la cogeneración, que subió un 11,2%. Además, hay que reseñar que en el sector térmico se ha producido la metamorfosis de la central de Aboño. La histórica planta ha culminado su transición del carbón a la turbina de vapor, un cambio estructural que se refleja claramente en las estadísticas de potencia y que ha impulsado la producción de esta modalidad. 

La consecuencia directa de todo lo anterior es una evolución dispar, ya que mientras el peso de las energías renovables sobre el total de la electricidad producida en el Principado ha frenado su avance, reduciéndose hasta el 42,1%, la generación eléctrica con energías no renovables volvió a subir en 2025 hasta los 4.457 GWh cuando el año anterior se había conseguido bajar hasta los 4.390 GWh. No obstante, cabe reseñar que la producción del pasado ejercicio con energías no renovables está muy lejos de la de 2022, cuando se llegó a los 9.762 GWh. 

Producción por debajo de la media nacional 

Y poniendo en el contexto del panorama nacional que la producción con energías renovables de Asturias se redujo hasta el 42,1%, cabe apuntar que dicha cifra sitúa a la comunidad por debajo de la media nacional, que en 2025 alcanzó una cobertura del 55,5%, y pone de manifiesto la enorme brecha existente con otras comunidades del norte, como Cantabria o Castilla y León, que lideran el ranking de generación renovable con porcentajes de casi el 84% y del 94%, respectivamente. 

En lo que respecta a la potencia renovable instalada en el territorio asturiano, el informe de Opina 360 refleja que apenas varió en el último ejercicio, sumando tan solo 21 MW en 2025 para cerrar el año con un total de 1.668 MW. Esa escasa capacidad de generación sitúa a la comunidad a la cola de la intensidad de potencia verde por superficie, con apenas 0,16 MW por kilómetro cuadrado, empatada con regiones como Cataluña, la Comunidad Valenciana, La Rioja o Canarias, pero lejos de los 0,29 MW de Extremadura, los 0,27 MW de Galicia o los 0,26 de Muria, comunidades estas que ocupan los primeros puestos del ranking de Intensidad de potencia renovable (MW/km2) que ofrece el estudio.