Tráfico activa 33 nuevos radares, dos de ellos en Asturias, pero no multará durante el primer mes
ASTURIAS
En una primera fase los conductores que circulen a una velocidad superior a la permitida recibirán una carta informativa
27 feb 2026 . Actualizado a las 16:37 h.La Dirección General de Tráfico pone en marcha hoy viernes 33 nuevos radares en distintas carreteras de once comunidades autónomas. Dos de esos dispositivos están ubicados en Asturias, concretamente en la carretera AS-116 (Olloniego-Riaño) y en la AS-377 (Carretera Sotrondio - Figaredo). Veinte de estos nuevos cinemómetros son fijos y trece de tramo y, además de en Asturias, están ubicados en carreteras de Andalucía, Aragón, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid, Galicia y Murcia.
Durante el primer mes de funcionamiento, los conductores que circulen a una velocidad superior a la permitida por las carreteras donde están ubicados estos nuevos radares, recibirán una carta informativa advirtiéndoles de que han sido captados por un radar por un exceso de velocidad. Pasado ese mes de gracia, los automovilistas que sean detectados superando la velocidad limitada en el tramo serán denunciados y recibirán una multa con el importe correspondiente.
Prevenir accidentes
Los nuevos puntos de control de velocidad están señalizados previamente en la carretera y su ubicación está publicada en la página web de la DGT. La situación de los radares también será puesta a disposición de los operadores para que los incluyan en sus navegadores.
Fuentes de Tráfico destacan que está demostrado que la velocidad no solo afecta al riesgo de verse involucrado en un siniestro de tráfico, sino que también hace que sea más difícil reaccionar a tiempo para prevenir un siniestro y las lesiones pueden ser más graves. Por eso, el objetivo de los puntos de control no es solo reducir el número de siniestros mortales, sino también el de heridos graves. Las mismas fuentes aseguran que desde el año 2005, cuando se inició el primer plan de radares fijos, junto con otras medidas adoptadas, han contribuido a la reducción de un 75% del número de víctimas mortales en las carreteras españolas.
Desde la DGT señalan que los puntos de control de velocidad siguen salvando vidas, porque la velocidad inadecuada sigue estando presente como factor concurrente en el 24% de los siniestros mortales ocurridos en España. En el 2024, con datos consolidados, se registraron 307 siniestros mortales en los que la velocidad fue un factor decisivo en el siniestro.
La vigilancia de la velocidad es uno de los principales objetivos de la estrategia de seguridad vial diseñada por la DGT. Por eso se está incrementando el número de radares fijos, en especial en las carreteras convencionales. Es en ese tipo de vías donde se concentran los mayores riesgos. Son tramos con trazados sinuosos y atractivos para los conductores que disfrutan de la velocidad. Esas carreteras se convierten en auténticos circuitos en los que el peligro es evidente, por lo que las patrullas de la Guardia Civil refuerzan el control para intentar apartar de la carretera a esos automovilistas superinfractores.
De todas formas, los grandes excesos suelen producirse en autovías y autopistas, donde es más fácil encontrar tramos rectos en los que alcanzar grandes velocidades. En esas vías fueron captados el año pasado vehículos que iban circulando por encima de los 200 kilómetros por hora en la Autovía del Cantábrico (A-8), en la A-66 o en la AS-I.