Álex Salu, el gijonés ganador de un Premio Goya: «Al cortometraje y a la animación hay que darles el valor y el apoyo que se merecen»

María Sánchez Condado
María S. Condado REDACCION

ASTURIAS

Alex Salu, coproductor de «Gilbert»
Alex Salu, coproductor de «Gilbert»

El asturiano se alzó con el Premio Goya al Mejor Cortometraje gracias a su obra audiovisual «Gilbert»

03 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

 El gijonés Álex Salu se convirtió en uno de los ganadores del Premio Goya en la categoría de Mejor Cortometraje junto a sus compañeros de producción, Jordi Jiménez y Arturo Lacal, gracias a su cortometraje realizado con la técnica de stop motion, Gilbert.

Periodista de formación, Álex Salu trabaja actualmente en un estudio de videojuegos. Su vinculación con el mundo de la animación y el cine llegó por casualidad, gracias a un curso para personas en situación de desempleo, donde conoció a sus compañeros, con quienes comenzó a trabajar en la obra audiovisual que el pasado 28 de febrero se alzó con el Goya a Mejor Cortometraje en la cuadragésima edición de la gala.

Con los nervios aún a flor de piel y con una historia de amistad que ha traspasado la pantalla, el asturiano repasa sus sensaciones y habla de sus nuevos proyectos en una entrevista con La Voz de Asturias.

—¿Qué siente al tener un Premio Goya entre sus manos? 

—Estamos muy felices por el reconocimiento y la verdad es que todavía lo estamos procesando todo, porque no nos lo esperábamos. No esperábamos llegar tan lejos; para nosotros, estar ahí ya era algo increíble. La verdad es que conseguir el Goya en ese momento era algo muy irreal. Es un reconocimiento que nos hace muy felices a los cuatro, tanto a mí como a Arturo, Jordi y Mónica. 

Jordi Jiménez, Mónica Gallego, Arturo Lacal y Alex Salu, creadores del cortometraje «Gilbert»
Jordi Jiménez, Mónica Gallego, Arturo Lacal y Alex Salu, creadores del cortometraje «Gilbert»

—¿Cómo se vive una gala de los Goya desde dentro? ¿Qué aspectos le han sorprendido más? 

Para nosotros, que no venimos exactamente del mundo del cine, todo ha sido muy emocionante y muy diferente a nuestro entorno habitual. Es un montaje enorme y la organización lo ha hecho genial. En nuestro caso, lo vivimos con mucho nerviosismo y mucha emoción. 

—Háblenos del proceso de creación de Gilbert

—Todo esto surge a raíz de un curso de animación stop motion para personas en situación de desempleo, que fue donde nos conocimos Arturo, Jordi y yo. A partir de ahí vimos que trabajábamos muy bien juntos y, después del curso, decidimos hacer un corto. Todo surgió a raíz de un relato de Jordi, que es una historia muy cortita, aunque al final no tuvo mucho que ver con lo que salió en el corto cuando lo terminamos. Era la historia de un personaje que, en su ansia por tener algo de alegría, la secuestra y la guarda en el sótano; también nació a partir de algunas noticias que vimos sobre un cartero que se quedaba con las cartas. Todo eso nos llevó a esta historia: la de un cartero que vive en un archipiélago y que un día se queda con el paquete que tenía que repartir a un vecino. Y, a partir de ahí, surge una historia de amistad entre los dos.

—Cuando comenzaron a trabajar en este proyecto, ¿creían que podía llegar a convertirse en lo que es hoy? 

—Empezamos el proyecto sin grandes pretensiones, más allá de conseguir terminarlo y que se pudiera ver en festivales y compartirlo con la gente. La verdad es que no esperábamos llegar tan lejos; no esperábamos conseguir un Goya. Esto ha sido también gracias al trabajo que han hecho desde la agencia Freak, tanto Mónica, que es nuestra productora, como Millán. Han realizado un gran trabajo en la distribución del corto, que ya ha estado en más de 60 países de todos los continentes. Y bueno, al final, hemos llegado a los Goya.

—¿Cuáles son las dificultades que entraña una producción en stop motion

—Es una técnica muy laboriosa. En nuestro caso, hicimos stop motion con una técnica de cut-out, a partir de recortes de cartón y papel de acuarela. Mezclamos muchos materiales y los animamos sobre una mesa multiplano con varios niveles de cristal; colocamos la cámara arriba y vamos haciendo una foto de cada fotograma. Vamos moviendo los personajes y los objetos, y todo va cobrando vida. 

—¿Cómo surgió su interés por la animación? 

—Realmente, tengo formación en Periodismo, aunque ahora mismo estoy trabajando en un estudio de videojuegos. Aunque sí que tengo un trasfondo artístico, es más autodidacta; también tengo algo de formación en diseño. Los tres tenemos un trasfondo artístico, y Arturo ya había hecho algo de animación, pero no vivimos del cine. He tenido una trayectoria un poco diferente, quizá, a la habitual. 

—¿Cómo describiría la situación actual de la animación en el cine? 

—Creo que a veces se ve como algo un poco menor, tanto la animación como los cortometrajes, como algo que puede dar pie a un largo, que es lo que realmente tiene más consideración. Pero es un formato muy interesante y que merece el mismo reconocimiento. Además, hay mucho talento en España en ese sentido. El resto de cortometrajes que estaban nominados también eran excelentes. Creo que tanto al cortometraje como a la animación hay que darles el valor y el apoyo que se merecen. 

—Tras recibir el Goya, ¿cuál es su siguiente paso? ¿Está trabajando en algún nuevo proyecto? 

—Ya estamos pensando en el siguiente corto. Vamos a seguir trabajando los tres juntos, Arturo, Jordi y yo. Continuaremos con la misma técnica, haciendo otro cortometraje.