La coordinadora de un supermercado de Asturias gana al INSS en los tribunales y logra una pensión de 3.402 euros

Nel Oliveira
Nel Oliveira REDACCIÓN

ASTURIAS

La razón que explica por qué tienes más hambre cuando duermes menos // Imagen de archivo de un supermercado en Londres.
La razón que explica por qué tienes más hambre cuando duermes menos // Imagen de archivo de un supermercado en Londres. TOLGA AKMEN | EFE

El Instituto Nacional de la Seguridad Social había rechazado su incapacidad a pesar de que presentaba graves dolencias físicas y psíquicas

06 mar 2026 . Actualizado a las 16:14 h.

El Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) ha confirmado la incapacidad permanente absoluta de una trabajadora asturiana que ejercía como coordinadora de planta en un supermercado asturiano y que padece, entre otras patologías, un trastorno depresivo grave con intentos autolíticos, fibromialgia y problemas lumbares crónicos. La resolución rechaza el recurso presentado por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y ratifica su derecho a percibir una pensión de 3.402,86 euros mensuales.

La trabajadora, de 51 años, había solicitado que se le reconociera la incapacidad permanente absoluta por enfermedad común. De forma subsidiaria, pedía que se le concediera la incapacidad permanente total. Sin embargo, en un primer momento, la Dirección Provincial del INSS en Asturias le denegó la prestación al considerar que sus dolencias no reducían su capacidad laboral en grado suficiente.

Tras esa negativa, presentó una reclamación previa, que también fue desestimada. El caso terminó en el Juzgado de lo Social número 2 de Oviedo, que le dio la razón y declaró que se encontraba en situación de incapacidad permanente absoluta, obligando al INSS a abonarle la pensión íntegra correspondiente.

Según los hechos que se consideran probados en la sentencia, el cuadro médico de la trabajadora es complejo y prolongado en el tiempo. En el plano físico, sufre fibromialgia, migraña crónica, lumbalgia mecánica y artrosis lumbar con afectación de los discos entre las vértebras L4, L5 y S1, además de estenosis foraminal, una estrechez en los orificios por donde salen los nervios de la columna vertebral. En el ámbito psiquiátrico, la situación también es especialmente grave. La mujer presentaba un episodio depresivo grave acompañado de ideación suicida. Su evolución fue descrita como «tórpida», es decir, con escasa mejoría pese a los distintos tratamientos farmacológicos ensayados.

El INSS rechazó la incapacidad por su mejoría

Frente a todo ello, el INSS recurrió la sentencia alegando que la trabajadora había experimentado una mejoría en su estado mental. Para ello se apoyó en un informe médico que apuntaba a cierta estabilización de la patología psíquica y a una ideación autolítica menos intensa que la existente antes de uno de sus ingresos hospitalarios.

Sin embargo, el tribunal asturiano, tras revisar el expediente completo, concluye que esa leve mejoría no supone una recuperación real de su capacidad para trabajar. De hecho, otro informe posterior del centro de salud mental seguía describiendo una evolución desfavorable.

En este caso, la Sala recuerda que la incapacidad permanente absoluta se reconoce cuando las limitaciones físicas o psíquicas son graves, objetivas y previsiblemente definitivas, y anulan la posibilidad de desempeñar cualquier profesión u oficio con un mínimo de continuidad, rendimiento y seguridad.

Por tanto, los magistrados consideran que la combinación de dolencias físicas crónicas y un trastorno depresivo grave con antecedentes de ingresos psiquiátricos impide a la trabajadora mantener una actividad laboral normal. Subrayan además que no existe constancia médica de una recuperación clara a corto o medio plazo y que, tras más de dos años de tratamiento intensivo sin resultados satisfactorios, no puede hablarse de una mejoría sustancial. La resolución no es firme y contra ella cabe recurso de casación para la unificación de doctrina ante el Tribunal Supremo.